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El escalador Alex Honnold, primero en lograr subir El Capitán sin cuerdas

El californiano subió la pared vertical del parque de Yosemite en casi cuatro horas de escalada libre sin seguridad

Honnold, tras llegar a la cumbre de El Capitán, el pasado sábado.
Honnold, tras llegar a la cumbre de El Capitán, el pasado sábado. AP

A las 9:28 de la mañana del pasado sábado, Alex Honnold tiró de su cuerpo una última vez para subir a una roca blanca a 900 metros de altura, se puso de pie, sonrió y se hizo esta foto. Era el primer hombre en subir la pared vertical de El Capitán, en el parque nacional de Yosemite (California). Honnold, de 31 años, añade la hazaña a una carrera de leyenda en la escalada libre.

Honnold puso sus manos en la roca a las 5:32 de la mañana, nada más amanecer. Fueron cuatro horas menos cuatro minutos sujetando su peso solo con las manos y los pies en una pared vertical, sin cuerdas ni anclajes, lo que se conoce como solo integral. Subir una piedra como se sube un niño en un parque. A las 19:32 del sábado publicó un mensaje en Twitter y Facebook con una foto de él en medio de la pared y el mensaje: “Estoy muy excitado por haber cumplido un sueño”.

Un equipo de National Geographic ha seguido a Honnold en su aventura para un próximo documental. Según el relato del equipo, Honnold se levantó el sábado por la mañana en la furgoneta blanca en la que acudió a Yosemite como cualquier excursionista. Se puso su camiseta roja favorita y desayunó avena, fibra, semillas de chia y arándanos. Al amanecer, condujo la camioneta hasta la base de El Capitán.

Honnold ya era una leyenda de la escalada libre. No parece tener miedo a nada. La seguridad en la fuerza de su cuerpo le ha hecho escalar paredes de 700 metros y batir récords de velocidad sin más equipo que una bolsa de magnesio para secar el sudor de las yemas de sus dedos. Ha escalado en solo integral la cara noroeste del Half Dome, también en Yosemite, y el Moonlight Butress en el parque nacional Zion, en Utah. Pero la hazaña de El Capitán es un antes y un después en la historia de este deporte. Lo había intentado solo una vez antes, en noviembre, y se volvió al cabo de una hora porque las condiciones no le convencían del todo.

La montaña El Capitán, en el parque de Yosemite (California).
La montaña El Capitán, en el parque de Yosemite (California). AP

En el artículo de National Geographic, el montañero Tommy Caldwell califica la hazaña como “el equivalente a la llegada a la luna en la escalada natural”. Caldwell escaló hace dos años la parte más difícil de El Capitán, pero lo hizo asegurado con cuerdas.

“Honestamente, creo que es la mayor satisfacción que he tenido nunca”, decía Honnold a la revista tras la escalada, comiendo una manzana. “Ha sido exactamente lo que esperaba. Me he sentido tan bien. Ha ido perfecto”. Para Honnold, “al no llevar 60 metros de cuerda detrás toda la montaña, me siento más fresco y con mucha más energía”.

No se sentía perfecto al principio, explica. “Quizá no bebí lo suficiente ayer. Me dolía un poco la cabeza al irme a dormir”. Pero de su relato se entiende que conoce cada grieta de la pared, que tenía memorizado dónde poner cada mano y cada pie durante las cuatro horas y 900 metros. “No había nada de incertidumbre. Sabía exactamente lo que tenía que hacer todo el camino. Muchos de los agarres son como viejos amigos”.

Cuando le preguntan si ha asumido ya lo que ha logrado, responde: “Honestamente, me siento como si pudiera volver a hacerlo otra vez ahora mismo. Estoy lanzado”. En el momento de la entrevista, el domingo, aún no le había dicho a su madre lo que había hecho.

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