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Un Chicharito histórico reanima al estadio Azteca

Durante la victoria de México (2-0) frente a Costa Rica, Javier Hernández empató a Borgetti como el máximo goleador en la selección

Mexico - Costa Rica
Chicharito durante el partido contra Costa Rica EFE

El estadio Azteca se había caracterizado por ser la guarida de la selección de México. Allí los rivales salían con una derrota asegurada. Rumbo a la Copa Mundial de Brasil comenzaron los empates, dudas y hasta una derrota inédita ante Honduras. El público no lo perdonó.  Tampoco dejaron en el olvido el 0-7 ante Chile en la Copa América. Había un resentimiento hasta que Chicharito, en un destello, volvió a anotar en esa cancha en la victoria 2-0 contra Costa Rica, durante el tercer partido de eliminatoria mundialista.

Pero lo que hizo el delantero del Bayer Leverkusen no solo fue hacer las pases con la tribuna del Azteca, sino que su gol le acredita como el máximo goleador de su selección. El galardón lo comparte con Jared Borgetti, ese mítico nueve que no fallaba los remates de cabeza. Ambos tienen el récord de 46 goles, aunque Javier Hernández puede poner la vara aún más alta. El atacante con apodo de guisante mantiene una estela llena de historia gracias a sus goles.Aunque,en torneos oficiales Chicharito es el tercer mejor artillero con 22, por debajo de Cuauhtémoc Blanco (33) y los 37 de Borgetti.

Eran apenas siete minutos de juego. El defensor Carlos Salcedo le deja un pase a Oribe Peralta y este la deja son sutileza a un Carlos Vela que ya había visto del otro lado a Javier Hernández. El Chicharito tomó el balón y la picó por encima de Keylor Navas. Una jugada que, según el propio entrenador Juan Carlos Osorio, fue practicada durante los días previos, pero todo terminaba en un error. "Fue la alegría de la semana", dijo el seleccionador de México.

Hernández Balcázar no pudo terminar el partido debido a una lesión. De acuerdo con Osorio, tiene posibilidades de poder jugar algunos minutos frente a Trinidad y Tobago. El último gol que había hecho Chicharito con México fue contra Jamaica en la Copa América, desde ese entonces la expectativa por alcanzar a Borgetti le perseguía en cada partido. Chicharito respira tranquilo. "Le agradezco a mis compañeros por el gol, así es como veo el fútbol, así es como veo la vida", dijo.

Sanciones a la vista

Los directivos de Federación Mexicana de Fútbol (Femexfut) dejaron en claro que el equipo mexicano jugaría sus partidos de eliminatoria mundialista en el Azteca, situado en la Ciudad de México, pese a que en el último juego, un empate sin goles frente a Honduras, terminó con abucheos hacia los pupilos de Osorio. No se equivocaron luego de vender 71.197 boletos para el partido frente a los costarricenses, un duelo que midió a dos de las mejores selecciones de la Concacaf.

La tribuna de visitantes del máximo recinto del fútbol mexicano estuvo abarrotada por hinchas de Costa Rica, cerca de 10.000. De lejos parecía un bloque rojo que combinaba con el mosaico verde que hicieron los aficionados, las cartulinas que se usaron terminaron en improvisados aviones de papel.

El Coloso de Santa Úrsula, como también se le conoce al estadio, también estaba condicionado por la FIFA por la conducta de sus hinchas que no cesaron de gritar "puto" al guardameta rival en cada uno de sus despejes.

La Femexfut tiene hasta seis multas por ese cántico problemático. Frente al conjunto tico no desapareció, sino que se acrecentó, sin importar el esfuerzo por cambiar esa forma peroyativa por el grito de "¡México!". Nada funcionó, los propios ticos se apropiaron de ese grito homofóbico para meter presión al guardameta del Granda, Guillermo Ochoa. Los castigos que siguen, más allá de los económicos, que enfrentará la Federación de México van desde el veto del estadio y hasta de una reducción de puntos en la clasificación a Rusia 2018.

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