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El nuevo director de la agencia antidopaje exhibe optimismo

José Luis Terreros potenciará la investigación científica en la AEPSAD

José Luis Terreros promete su cargo ante el presidente del CSD y el director general de Deportes. Ampliar foto
José Luis Terreros promete su cargo ante el presidente del CSD y el director general de Deportes. EL PAÍS

El discurso de la lucha contra el dopaje en España cambia y, como la válvula de una rueda de bicicleta, ahora arriba, más tarde abajo, regresa a donde estaba hace una decena de años.

Si el anterior director de la agencia antidopaje (AEPSAD), Enrique Gómez Bastida, destituido hace un mes, trataba al dopaje como un delito, una trampa, un proceso de corrupción que había que perseguir por todos los medios, su sucesor, José Luis Terreros, quizás dejándose llevar por su formación de médico deportivo, lo caracterizó como “una enfermedad del deporte”. El anterior director, claro, era guardia civil, los buenos contra los malos. La investigación científica reemplaza la investigación policial.

“El mensaje que queremos enviar es claro”, dijo José Ramón Lete, quien, en su doble calidad de presidente del Consejo Superior de Deportes y de presidente de la agencia, presidió la toma de posesión de su elegido para dirigir la lucha contra el dopaje los próximos años. “El perfil científico de Terreros subraya que queremos dar un plus a la investigación, tan importante para la lucha en un campo en continúa evolución”.

“El dopaje es un enemigo al que conozco bien y respeto, pero no temo”, dijo Terreros, quien hace unos años, antes de que todas las competencias de la lucha contra el dopaje —control, detección, sanción, investigación científica y policial, prevención— fueran asumidas por la agencia estuvo al frente de la Comisión de Control dependiente del CSD. “Del dopaje hay poco que no conozca”. Los últimos años, Terreros trabajó dentro del CSD como asesor de la presidencia.

En un discurso optimista —“nos estamos acercando a la victoria”, dijo, “es un enemigo al que se puede vencer”—, Terreros (San Asensio, La Rioja, 1956) hizo proclamación de independencia al tiempo que propugnó una estrecha colaboración con todos los poderes deportivos, federaciones, CSD, comités olímpicos. “No se puede dudar de mi independencia. Lo soy porque lo exige la ley”, dijo, “y trabajaré codo con codo, como hermanos, con federaciones, jueces, tribunales y policía, y coordinados con el CSD en la persecución del delito”.

El discurso de la lucha antidopaje en la esfera internacional, la de la Agencia Mundial Antidopaje y la del Comité Olímpico Internacional, que la tutela, habla los últimos días de la necesidad de que los dirigentes y responsables de las agencias no provengan ni de las instituciones deportivas ni de las instituciones políticas. Parten del presupuesto de que las instituciones cuyo objetivo es obtener el máximo rendimiento de sus deportistas no puede ser el mismo que los castigue por doparse para conseguirlo.

‘Caso Mechaal’

“Seré implacable en la sanción y en la persecución del dopaje”, prometió Terreros, quien deberá decidir si su agencia defenderá ante el Tribunal Arbitral del Deporte (TAS) la sanción de 18 meses que la AEPSAD, en tiempos de Bastida, impuso al atleta campeón de Europa Adel Mechaal. “Del tema Mechaal no voy a decidir anada hasta que no vea el expediente”, aseguró Terreros cuando se le preguntó si apoyaría la sanción que Mechaal recurrió ante el TAS, que le concedió una suspensión cautelar que le permitió competir, y ganar, en el Europeo de pista cubierta en Belgrado hace 20 días. Una de las primeras felicitaciones que recibió el atleta catalán fue un tuit del presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, gran aficionado al deporte.

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