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México busca la primera victoria en la tierra de Donald Trump

La selección dirigida por Juan Carlos Osorio encara uno de los partidos más complicados en Columbus, Ohio

El equipo mexicano durante un partido de la Copa América pasada
El equipo mexicano durante un partido de la Copa América pasada EFE

La selección de México tiene una lista de retos. Este viernes (19.00 horas) en Columbus, Ohio los pupilos de Juan Carlos Osorio se enfrentan al equipo de Estados Unidos, en lo que será el primer partido de la segunda fase de las eliminatorias en la Concacaf. El encuentro será en uno de los estados en los que triunfó el ahora presidente electo, Donald Trump, en un estadio en el que habrá mayoría mexicana. Entre los desafíos del tri están el superar la sequía de cuatro años sin ganar allí y el de reponer los ánimos en un sector de los mexicanos. 

Trump triunfó en Ohio con un 52.1 por ciento de los votos, uno de los estados en los que desde 1960 el candidato vencedor de las elecciones. Será ahí donde la selección mexicana encare un derbi contra los estadounidenses, todo bajo un aura de incertidumbre. La goleada 0-7 contra Chile en la Copa América ha dejado una huella indeleble y eso ha condicionado los partidos de México. En septiembre pasado, los chicos de Osorio se llevaron una abundancia de insultos y abucheos del estadio Azteca luego de empatar sin goles contra Honduras. La prueba decisiva será contra el equipo de Estados Unidos, dirigido por el alemán Jürgen Klinsmann.

El frío de Columbus ha sido el principal fortín para el equipo norteamericano. El estadio Mapfre tiene un aforo para 19,968 asistentes. Desde 2001 los dirigentes del fútbol estadounidense eligieron esa localidad como su principal fortaleza. No se equivocaron. Han sumado cuatro triunfos en partidos de eliminatorias mundialistas: en 2005, en dos ocasiones en 2009 y la última vez en 2013. Los resultados finales han sido los mismos, un 2-0.

“Para nosotros es un sitio importantísimo. Es un estadio pequeño, en el que el 90 o 95 por ciento de los espectadores nos animan”, explicó Klinsmann a la prensa. Cada vez que México juega un amistoso en suelo norteamericano los estadios se abarrotan con sus paisanos migrantes, quienes no pierden el tiempo para usar la camiseta verde. “Hemos ganado tantas veces, y por ese resultado 2-0, que parece que este lugar tiene algo mágico”, dijo el alemán, aunque el hechizo se basa en un ambiente hostil para los futbolistas mexicanos. Un triunfo significaría para los mexicanos la victoria más importante del año. Un alivio para el equipo mexicano comandado por la mayoría de los futbolistas que militan en el fútbol europeo.

La selección mexicana lo ha dejado en claro en sus redes sociales con un hashtag: #ElFutbolEsNuestro, una manera para enfatizar que ese es su deporte. En Estados Unidos hay cuatro deportes hegemónicos: fútbol americano, béisbol, baloncesto y hóckey sobre hielo. El soccer, como le llaman, se ha posicionado muy bien con 24,5 millones de personas que lo practican, de acuerdo a datos de la FIFA. 

México sufrió en el camino a la Copa Mundial de Brasil, donde se clasificó a la repesca contra Nueva Zelanda. En ese proceso sólo ganó en dos ocasiones. Esta vez, con miras a Rusia, buscan empezar con el pie derecho las eliminatorias a costa del rival más fuerte de la zona y en un escenario desfavorable, al menos en las tribunas. 

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