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La megafonía derrota a Murray

Un fuerte sonido desconcentra al escocés, que cede ante Nishikori (1-6, 6-4, 4-6, 6-1 y 7-5, después de 3h 58m) y cae en los cuartos. El nipón se medirá a Wawrinka, superior a Del Potro (7-6, 4-6, 6-3 y 6-2)

Andy Murray, tras caer frente a Nishikori.
Andy Murray, tras caer frente a Nishikori. AFP

Verlo para creerlo. Quien después de ver cómo Andy Murray le había endosado el primer set a Kei Nishikori en 35 minutos, de pensar que la cosa estaba hecha y que el escocés ya tenía el pase a las semifinales del US Open en el bolsillo, y decidiera apagar el televisor y dedicarse a otros quehaceres, probablemente haya dado un brinco nada más levantarse. Porque, contra todo pronóstico y después de un pulso que se estiró 3h 58m, de una noche que tuvo un poco de todo, el japonés sorprendió a todo el mundo y remontó contra el británico (1-6, 6-4, 4-6, 6-1 y 7-5), este último el gran favorito al cetro neoyorquino junto a Novak Djokovic. Ahora, el serbio parece tener el camino un poco más despejado, aunque antes deberá deshacerse de Gael Monfils y luego tendría que lidiar con Nishikori o Stan Wawrinka, que también completó un buen trabajo contra Juan Martín del Potro (7-6, 4-6, 6-3 y 6-2).

Anoche, Murray, número dos del mundo, acabó hecho un basilisco. A pesar de que el de Dunblane ha mejorado en lo que se refiere al control emocional en la pista, sigue siendo un volcán. "Es un chico complicado", retratró su anterior preparadora, Amélie Mauresmo. Anoche, el escocés parecía tener todo perfectamente encauzado, porque se llevó el primer set en un tris y después, pese a que Nishikori nivelase, volvió a ponerse por delante en el marcador con ese recital de golpes y despliegue táctico al que acostumbra en los últimos tiempos. Todo iba rodado para él, hasta que en el tercer juego del cuarto parcial (con 1-1) un fuerte sonido originado por unos problemas con la megafonía le provocó un cortocircuito.

A partir de ahí, Murray se desmoronó. Desconectó. Se apagó el escocés, que entregó los últimos cinco juegos del set y propició que Nishikori volviera a entrar en juego y equilibrara el marcador (2-2). Murray entró en cólera. La jueza de silla, Marija Cicak, ordenó repetir el punto y el número dos, el último rey de Escocia, descarriló. Alzó los brazos, en señal de disconformidad, y soltó un potente "¡Vamos...!" como protesta."No ha sido tan fuerte", le replicó Cicak. Él se rio de forma burlona: "No es justo". Y el encuentro continuó. Se desconcentró por completo y se fuel diluyendo poco a poco. Y a la vez, Nishikori, el tenista de videojuego, le frió. El nipón firmó 48 golpes ganadores, por solo 29 de su rival. Arriesgó y falló más (60 errores no forzados frente a 46), pero la colaboración de la megafonía le vino de perlas, porque de no haber sacado del partido a Murray lo más probable es que no se hubiese producido sorpresa alguna.

Porque Murray, el jugador más en forma del presente, había aterrizado en Flushing Meadows en un momento inmejorable. Ganó en Queen's, en Wimbledon, en Río; solo Marin Cilic consiguió frenarle, en Cincinnati. Aspiraba a dar otro golpe sobre la mesa, a decirle de nuevo a Djokovic que a la que se despiste un poco él estará ahí, a rebufo, esperándole. Pero el dichoso sonido, muy frecuentes por otra parte en estos días de tenis rockanrolero en Nueva York, le trastabilló. También los paseos de muchos aficionados por la gradería alta de la pista Arthur Ashe, ayer techada por la lluvia. Otro factor que contribuyó a la mejora de Nishikori, puesto que el saque de Murray perdió efectividad cuando la cubierta se cerró, a los 71 minutos. El japonés disputará ahora su segunda semifinal de un grande; la anterior vez, hace dos años, también fue en Nueva York.

Sonrió Kei y se marchó derrotado Murray, frustrado y furioso a más no poder.

UNA PAREJA ESPAÑOLA EN LA FINAL DEL DOBLES

Feliciano y Marc López celebran la victoria ante los Bryan.
Feliciano y Marc López celebran la victoria ante los Bryan. AP

El tenis español goza de una buena saluda en la modalidad de dobles. De hecho, en Nueva York se garantizó la presencia de un finalista, ya que tras el triunfo de Feliciano y Marc contra los hermanos Bryan también lograron el acceso a las semifinales Pablo Carreño y Guillermo García-López. Pudieron con el polaco Lukasz Kubot y el austríaco Alexander Peya (7-6, 6-7 y 6-4) y se medirán a los López por una plaza en la final.

Por otra parte, también quedaron definidas las semifinales del cuadro femenino: Angelique Kerber-Caroline Wozniacki y Serena Williams (6-2, 4-6 y 6-3 a Simona Halep)-Karolina Pliskova (doble 6-2 a Ana Konjuh).

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