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Ducati alcanza los 350 km/h en Mugello

Dovizioso, el más rápido del primer día en un gran premio en el que los prototipos de la fábrica italiana tienen la velocidad punta

Dovizioso rueda con su Ducati en Mugello. Ampliar foto
Dovizioso rueda con su Ducati en Mugello. EFE

Dice Héctor Barberá que entre ir a 340 km/h o hacerlo 10 km/h más rápido no cambia gran cosa. El cambio de verdad lo notó a principio de temporada, o cuando se subió por primera vez a su nueva Ducati, aquello sí que era ir rápido. Ser el primero que alcanza los 350 km/h como hizo este viernes en Mugello –récord de velocidad punta: hasta ahora se alcanzaron los 349, también en Mugello, el año pasado, o los 348 en Losail; y en ambas ocasiones lo logró una Ducati–, tampoco le ha impresionado tanto. “Hubiera preferido unos kilómetros metros de velocidad punta y haber terminado entre los cinco primeros”, confiesa. Porque la potencia no lo es todo.

Sabíamos que teníamos la velocidad, pero debíamos trabajar en la estabilidad  y la consistencia de los neumáticos”

Andrea Dovizioso, piloto de Ducati

Que se lo pregunten a Márquez, que lleva meses suspirando por una moto con menos caballos y más fácil de pilotar. Lo que ocurre en el caso de Ducati –cinco de sus motos copan los cinco primeros puestos de la clasificación por máxima velocidad punta tras la primera sesión de entrenamientos libres– es que desde la llegada de Dall'Igna a la fábrica italiana la Desmosedici ha logrado mantener su enorme potencia al tiempo que se convertía en una moto más maleable y fácil de llevar.

Mugello, el circuito de casa para Ducati, ese que está a apenas hora y media de la fábrica en Borgo Panigale (Bolonia), puede ser un buen escenario para culminar la obra con una victoria. A eso aspira Andrea Dovizioso, el más rápido del primer día en ambas sesiones, la de la mañana y la de la tarde, cuando terminó con el mejor tiempo merced a un neumático recién estrenado. “Sabíamos que teníamos la velocidad, pero debíamos trabajar en la estabilidad de la moto y la consistencia de los neumáticos, visto el problema en Le Mans, donde no pudimos acabar bien la carrera porque el agarre no era suficiente. Tenemos margen de mejora, también en frenada, aunque encontrar un equilibrio nunca es fácil”.

Hace menos de tres semanas que el equipo estuvo en este mismo circuito, en plena Toscana, para unos tests privados. Y dicen por el paddock –pues no hay tiempos oficiales y Ducati no se pronuncia, no le interesa– que no sólo lograron hacer una vuelta rápida de escándalo (la de Dovizioso este viernes fue de 1m,47'4s, a tres décimas de la más rápida, la que dio Pedrosa en el 2013, a 1m,47'1s) sino que tienen la constancia que se necesita para ganar las carreras el domingo. “No sólo por haber hecho un test aquí tenemos ya una moto para ganar. Se vio en Le Mans que todavía nos faltaba mejorar”, advierte el piloto. Cree que las Yamaha todavía tienen margen para mejorar. Y se quita el sombrero con el ritmo de Lorenzo, curiosamente con una velocidad punta peor incluso que la de la Yamaha satélite de Bradley Smith (342 por 344 km/h). Además, Dovizioso no se olvida de Márquez, a quien vio en la pista mucho mejor que en el gran premio de Francia, donde el de Honda terminó cuarto.

El campeón del mundo logró este viernes el segundo mejor tiempo, a una décima del italiano y dos décimas más rápido que su compatriota en Yamaha, Lorenzo, que aspira a mejorar este sábado. Márquez, por su parte, logró minimizar los efectos de su agresivo motor con la electrónica y después de una mañana de muchas pruebas.

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