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“Que esto sea un aprendizaje”

Los aztecas lloran por el penalti del empate y Robben pide perdón por un piscinazo anterior

Ochoa detiene un disparo de Huntelaar
Ochoa detiene un disparo de Huntelaar EFE

El portero Guillermo Ochoa, una de las estrellas de México, afrontó con madurez la eliminación. “Que esto sea un aprendizaje. Nos vamos con la cabeza muy alta”. El dolor mexicano era compartido por todos. También por el entrenador, Miguel El Piojo Herrera, que culpó al árbitro, el portugués Pedro Proença. “El señor del silbato nos dejó fuera”. Las malas noticias para México se acumularon: el defensa Héctor Moreno, del Espanyol, uno de los mejores centrales del torneo, se marchó lesionado: se rompió la tibia y estará varios meses de baja. “No era penal, así no vale”, dijo Carlos Vela en su cuenta de Twitter, el gran ausente de esta Copa del Mundo, el delantero de la Real Sociedad que se ha negado a jugar el Mundial. Se refería a la jugada más polémica del encuentro, en la que Márquez cometió penalti sobre Robben. El pie de Márquez toca al atacante holandés, pero este exagera teatralmente la caída. Según la prensa holandesa, Robben pidió perdón por un piscinazo anterior a la acción del empate. Mientras, Holanda también perdió a De Jong por lesión. “Tenía un problema en las ingles”, explicó Van Gaal, orgulloso de la reacción de su equipo.

El señor del silbato nos dejó fuera"

Piojo Herrera, seleccionador de México

El portero Ochoa parecía haber tenido otra vez de su lado al santo de las causas imposibles, San Judas Tadeo. Hasta que Sneijder marcó tras un mal despeje de los defensores mexicanos y Huntelaar remató la faena desde los once metros con un penalti que, otra vez, le habían hecho a Robben. Esta vez si lo vio el colegiado. Márquez pisó dentro del área al jugador del Bayern en la línea de fondo, cuando Robben estaba rodeado de enemigos. No era necesario tirarlo en esas circunstancias. El experimentado Márquez, jugando su cuarto Mundial consecutivo, había caído en la trampa.

El Piojo Herrera no estuvo elegante en la derrota y cargó contra el árbitro. “No terminados perdiendo por lo que ellos hicieron”, comenzó la intervención en rueda de prensa visiblemente alterado. “Terminados perdiendo por un penal que no existe. Tres veces se tiró clavado. Si el árbitro es justo, el segundo gol de ellos no existe y Robben se va expulsado por segunda amarilla”, dijo.

El técnico reconoció que camino a los vestuarios tuvo un incidente con el delantero holandés Van Persie. La catedral que había construido México en un partido muy competido se derrumbó cuando solo faltaba colocar la última vidriera.

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