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El Madrid abraza la enciclopedia

El conjunto de Laso pasa invicto al Top 16 e iguala su mejor inicio en Europa tras arrollar al Efes (61-86) con 24 puntos de Sergio Rodríguez, infalible desde el 6,75 con seis de seis en triples

Sergio Rodríguez ante Balbay Ampliar foto
Sergio Rodríguez ante Balbay AFP

El Madrid llegará invicto al Top 16 de la Euroliga tras otra exhibición, esta vez ante el Efes en Estambul (61-86), que completa una primera fase memorable con 10 triunfos en otros tantos partidos —su mejor registro desde el curso 92-93— a una media de 88,9 puntos a favor y 65,2 en contra. Fue la 22ª victoria consecutiva en lo que va de temporada del conjunto de Laso, inabarcable para todos sus rivales.

La sobresaliente actuación de Sergio Rodríguez con 24 puntos (incluido un seis de seis en triples), tres rebotes y cinco asistencias para un 30 de valoración en 23 minutos de juego; unida a la notable regularidad de Mirotic, con 17 puntos, tumbaron al Efes en el Abdi Ipekçi, escenario que acabó rendido a un equipo tan primoroso en su baloncesto como insaciable en su competitividad.

Efes, 61 - Real Madrid, 86

Anadolu Efes (20+14+15+12): Hopson (7), Balbay (8), Erden (2), Savanovic (20) y Gordon (4) -quinteto inicial- Batuk (1), Gonlum (2), Planinic (7) y Dragicevic (10).

Real Madrid (18+20+16+32): Llull (13), Rudy (10), Darden (2), Mirotic (17) y Bourousis (0) -quinteto inicial- Reyes (13), Sergio Rodríguez (24), Mejri (2), Díez (0), Draper (3) y Slaughter (2).

Árbitros: Lamonica (ITA), Latisevs (LAT) y Javor (SLO). Eliminado Erden, en el minuto 36.

Abdi Ipekçi de Estambul: 6.934 espectadores.


Un parcial de 12-32 a favor del Madrid en el último cuarto destartaló las esperanzas del conjunto turco que a los 25 minutos dominaba en el marcador por 45-41 gracias a la inspiración de Savanovic, el mejor de los suyos con 20 puntos y seis rebotes. Pero El Chacho tomó el mando, acaparó el balón, afino la puntería y firmó 14 puntos (con cuatro triples sin fallo) en los últimos siete minutos de partido. El Efes, boquiabierto ante el recital de Sergio Rodríguez, bajó los brazos y quedó grogui ante el equipo de Laso, que presenta credenciales ante su enciclopedia. Los blancos están a dos triunfos de superar su mejor comienzo de todos los tiempos; el que firmaron en la temporada 1960-61 con Pedro Ferrándiz al frente del banquillo, cuando el equipo ganó sus 23 primeros partidos: 21 en la Liga nacional —solo perdió ante el Joventut en la última jornada— y dos más de la Copa de Europa ante el EK Engelmann en octavos. Valencia y Joventut son los obstáculos que tiene por delante el conjunto de Laso para superar otro lustroso récord.

El primer cuarto fue un intercambio de golpes en el que los equipos alternaron el tanteo y el rodaje sin margen para acumular distancias (20-18, m. 10). Laso reclutó de inicio a Bourousis, recuperado para la causa dos semanas después de su fractura en el pómulo, pero dejó a Carroll en Madrid por precaución. No añoró su munición. El griego, con una máscara protectora, no eludió la brega y aportó cinco rebotes defensivos al descanso, pero incomodado por el artilugio estuvo desenfocado de cara al aro rival. No anotó ningún punto en los 11 minutos que disputó entre los dos primeros actos y no volvió a salir a la pista en el segundo periodo. De nuevo Mirotic y Rudy sostuvieron de inicio al subcampeón de Europa frente a la enérgica propuesta del conjunto de Mahmuti que se jugaba la clasificación.

“El partido es nuestra final para estar en el Top 16. Es absolutamente vital ganar”, había declarado en la víspera el técnico del conjunto turco, apelando a la necesidad perentoria como argumento ante un equipo que solo competía contra la estadística. La suerte del Efes podía oscilar entre el segundo puesto del grupo y la eliminación, dependiendo las cábalas y resultados en el resto de partidos (Zalgiris Kaunas y Brose eran sus rivales por dos billetes a la siguiente fase). El Madrid solo se jugaba igualar el mejor inicio europeo de su historia, que databa de la temporada 1992-93 con Sabonis como tótem y Clifford Luyk al frente del banquillo. La voracidad ganó a la necesidad.

Unas veces Balbay, otras Hopson, Planinic y Dragicevic y, casi siempre, Savanovic, lograron mantener equilibrado el pulso hasta el tercer acto. Intenso en la defensa, duro en el rebote y concienciado para sacar a los blancos del carril del contragolpe, el Efes celebraba haber ajustado el cuerpo a cuerpo. Un triple del propio Savanovic, viejo conocido de la ACB, colocó el 45-41 a favor del cuadro turco en el minuto 25. Pero de ahí en adelante se desató un torbellino de nombre Sergio Rodríguez. Primero, con el respaldo de Reyes y Mirotic, lideró un parcial de 0-11 tras romper el ritmo del partido con su vertiginosa dirección y su catálogo de asistencias (45-52, m. 29). Después, protagonizó un brillante concurso de triples ante el que acabó rendida la afición turca que no escatimó aplausos para su inspirado rival. Ovación para el primer espada y vuelta al ruedo para un equipo excepcional, que llega invicto al Top 16. Solo Olympiacos, su verdugo en la última final, puede decir lo mismo.

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