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La última encrucijada de LeBron y Duncan

El séptimo y definitivo partido de la final entre Miami y San Antonio (3-3) marca la barrera entre el éxito y la decepción tras la fantástica temporada de ambos equipos y sus figuras

Duncan, a la izquierda, lucha por el balón con Lebron, junto a Green y Wade. Ampliar foto
Duncan, a la izquierda, lucha por el balón con Lebron, junto a Green y Wade. AFP

Los Heat de LeBron James y los Spurs de Tim Duncan se lo juegan todo a una carta en el séptimo partido de la final que les enfrenta a partir de las 3.00 de la madrugada (Canal Plus) en el American Airlines de Miami. La batalla ha sido larga y ha deparado episodios tan claramente favorables para unos como para otros. Da fe por ejemplo la paliza de los Heat en el segundo partido (103-81) a la que contestaron los Spurs en el tercero (113-77). Las constantes alternativas desembocaron en los últimos cinco segundos del sexto duelo, en que un triple de Ray Allen evitó que los de Gregg Popovich zanjaran el asunto y se llevaran el título. Entró el triple de Allen y los Heat ganaron en la prórroga (103-100) en el partido más ajustado de la serie. Y ahora todo depende del último duelo.

La larga y densa temporada, los 1.230 partidos de la fase regular y los 84 de los playoffs, desembocan en un partido sin vuelta de hoja. Es la tercera final consecutiva de los Heat, que aspiran a repetir el título, algo que solo han logrado 21 de los 66 campeones que ha tenido la NBA. Y es la quinta final en la historia de los Spurs y también de Tim Duncan, que ha ganado todas en las que ha participado desde su primer éxito en 1999, cuando formaba pareja con David Robinson.

La final

Formato 2-3-2

1º Miami-San Antonio 88-92 (0-1)

Miami-San Antonio 103-81 (1-1)

San Antonio-Miami 113-77 (2-1)

4º San Antonio-Miami 93-109 (2-2)

San Antonio-Miami 114-104 (3-2)

Miami-San Antonio 103-100 (3-3)

7º Miami-San Antonio Madrugada del jueves al viernes, 3.00 (C+).

La estadística demuestra la importancia del factor cancha. En 14 de las 17 finales que se han decidido en el séptimo partido, se ha coronado campeón el equipo que jugaba en casa. Los Heat esperan sacar provecho de esa ventaja que se ganaron a pulso en una fantástica temporada regular en la que vencieron en 66 partidos, ocho más que los Spurs. Sin embargo, en los playoffs fueron los de San Antonio los que se plantaron antes en la final. Diez días tuvieron que esperar a que los Heat consumaran la eliminación de Indiana Pacers en la final de Conferencia.

En el duelo por el anillo, ninguno de los dos equipos ha conseguido ganar dos partidos seguidos, una muestra de la igualdad y los recursos que poseen para cambiar la marcha de los acontecimientos. Los cambios tácticos que han introducido Popovich y Spoelstra han sido tantos, desde jugar con Ginóbili de titular hasta jugar con LeBron de pívot, desde jugar con el argentino de base a poner en la cancha quintetos sin pívots, que se hace difícil imaginar que en este sentido todavía puedan guardarse un as en la manga.

LeBron James, el Rey, el jugador al que desde que tenía 17 años se ha mirado como un posible sucesor de Michael Jordan, MVP (mejor jugador de la temporada por cuarta temporada en su carrera), se planta en la final con 28 años y con la posibilidad de alcanzar su segundo anillo. “Quiero llegar a ser uno de los más grandes. Quiero que mi equipo llegue a ser uno de los más grandes. Y tenemos una oportunidad de conseguirlo. Pocos equipos han sido capaces de ganar dos anillos seguidos. Es muy duro, lo más duro”, manifiesta LeBron en las horas previas al encuentro. La estrella de los Heat reconoció que no pudo conciliar el sueño tras la victoria en el sexto partido, en el que consiguió otro triple doble.

Tim Duncan, a los 37 años, ha demostrado que se mantiene en una forma física excelente y ha promediado casi 18 puntos y 10 rebotes en los 20 partidos que ha disputado esta temporada en los playoffs. La oportunidad perdida en el sexto partido puede pasar factura a los Spurs. Por eso intentan olvidarlo todo y centrarse solo en el duelo definitivo. “Aprendimos de lo que sucedió”, dice Duncan, que no ha perdido ninguna de las cuatro finales que ha disputado desde 1999. “Los primeros pensamientos tras la última derrota fueron duros, pero ahora todo es diferente”, afirma el base francés Tony Parker. “Sabemos que podemos ganar el partido como lo demostramos ya tres veces frente a los Heat, incluida una en Miami. Estamos más convencidos que nunca de que podemos lograrlo de nuevo”.

Comparativa Miami-San Antonio

Puntos: 97,3 / 99,3

Rebotes: 39,2 / 41,7

Asistencias: 22,3 / 19,3

Robos de balón: 8,8 / 6,2

Porcentajes de tiros de campo: 46,2% / 46,3%

Porcentajes de triples: 44,8% / 42%

Porcentajes de tiros libres: 78,4% / 74,3%

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