“Espero volver a jugar algún día”

Mickeal se tratará de su enfermedad sanguínea en Estados Unidos por un tiempo indefinido

Pete Mickeal, durante la rueda de prensa que ha ofrecido hoy en el Palau Blaugrana.
Pete Mickeal, durante la rueda de prensa que ha ofrecido hoy en el Palau Blaugrana.ALEJANDRO GARCÍA (EFE)

La carrera de Pete Mickeal, uno de los mejores jugadores que ha competido en España en los últimos años, está en una encrucijada. El alero estadounidense de 35 años desea seguir compitiendo, pero una grave enfermedad sanguínea amenaza su futuro en las canchas. Seguirá un tratamiento por un tiempo indeterminado en Estados Unidos. “Pueden ser cuatro meses, seis, un año…”, deslizó. “Espero volver a jugar algún día”.

Durante la multitudinaria rueda de prensa que ofreció, haciendo gala de un gran aplomo y entereza, relató las incógnitas que se ciernen sobre su futuro deportivo, y llegó un momento en que las emociones se hicieron insoportables. Ni él, ni su amigo y jefe de prensa del Barcelona Regal, Oriol Bonsoms, que tradujo sus palabras del inglés, pudieron evitar las lágrimas. Hicieron de tripas corazón y se rehicieron rápido. Mickeal subrayó que no era un día triste, sino todo lo contrario, concluyó: “Mi prioridad es la salud. El baloncesto ha pasado a un segundo lugar”.

En el momento que tres médicos me digan que lo tengo que dejar, lo dejaré"

La pesadilla se reprodujo el fin de semana del 23 de marzo. El Barcelona jugaba ese día contra el Cajasol. Mickeal se sintió mal. Junto al entrenador Xavi Pascual decidieron que no jugara en Sevilla. A su regreso a Barcelona, los diagnósticos médicos ratificaron los malos presagios. Había recaído. Sufre un tromboembolismo pulmonar, la misma dolencia que ya sufrió hace dos años, en febrero de 2011, y que le mantuvo inactivo siete meses. Se trata de la obstrucción de una o más arterias pulmonares por un trombo.

“Lo peor es que la gente me llamaba y tenía que decirles que tenía el mismo problema. Ha sido duro. Agradezco todo el apoyo que me han dado mis compañeros y que me ha brindado este club, que es el mejor, incluida la NBA. La gente volvió a creer en mí cuando tuve un problema hace dos años. Ahora he hablado con Rosell, con Pascual y con Creus y les he dicho que, si continúo jugando al baloncesto, espero hacerlo en este club”.

Existen pocos casos como el suyo. De ahí la incerteza sobre su futuro en el baloncesto de alta competición. Después de indagar y realizar varias consultas, Mickeal ha decidido que viajará a Estados Unidos para ser tratado por un especialista. “Lo he elegido porque ya ha tratado a algunos jugadores de la NBA y han tenido una larga carrera”, explicó.

Ojalá pueda curarse y ojalá pueda seguir jugando al baloncesto" Xavi Pascual

El entrenador del Barcelona, Xavi Pascual, puso a Mickeal como ejemplo para los jóvenes que desean triunfar un día en el equipo. “Es un modelo a seguir, por su trabajo, su competitividad, por su ilusión. Para los jóvenes es importante tener un referente. Tenemos varios jugadores que lo son y él es uno de los más grandes”. El director deportivo, Joan Creus, convino: “No tenemos ninguna duda sobre su rendimiento. Nos queda la segunda parte, que es el tratamiento de la enfermedad. Ojalá pueda curarse y ojalá pueda seguir jugando al baloncesto”. Mickeal tiene sus dudas sobre si podrá acompañar al equipo en la Final Four que se disputará en Londres del 10 al 12 de mayo. “Todo depende de la medicación. Hay días mejores y días peores. No sé si será posible, por supuesto que me encantaría. Trataré de estar en todos los partidos que el equipo juegue en casa”. Y reiteró: “En el momento que tres médicos me digan que lo tengo que dejar, lo dejaré. Mientras mantenga estas ganas de jugar, no lo dejaré. Después de un mes sin hacer nada, he vuelto al gimnasio”.

Medio en serio, medio en broma al referirse a una de sus grandes aficiones, cerró: “Pescar y ver crecer a mi hijo es lo mejor que me puede pasar en estos momentos”. Todos los jugadores del primer equipo y del filial que asistieron a la rueda de prensa le ofrecieron una cerrada ovación. Mickeal se tratará en Estados Unidos. No tira la toalla, pero ahora, la salud es su prioridad.

Sobre la firma

Robert Álvarez

Licenciado en Periodismo por la Autónoma de Barcelona, se incorporó a EL PAÍS en 1988. Anteriormente trabajó en La Hoja del Lunes, El Noticiero Universal y el diari Avui.

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