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Martins se sale con la suya

El nigeriano se desvincula del Levante tras pagar los tres millones de cláusula de rescisión y se marcha al Seattle Sounders

Martins sale del estadio del Levante. Ampliar foto
Martins sale del estadio del Levante. DIARIO AS

En el fútbol, como en la vida, en ocasiones, las voluntades individuales pesan más que el interés colectivo. El deseo de Martins ha acabado por imponerse. Tras dos semanas suplicando su salida del Levante, el delantero nigeriano ha conseguido su propósito tras depositar en la Liga de Fútbol Profesional los tres millones de euros de la cláusula de rescisión y los consiguientes impuestos derivados. El Seattle Sounders del campeonato norteamericano (MLS), será el próximo destino del delantero errante, que a sus 28 años vestirá su séptima camiseta profesional, tras pasar por la Serie A (Inter), Premier (Newcastle, Birminghan), Bundesliga (Wolfsburgo), campeonato ruso (Rubin Kazan) y Levante. Con el conjunto granota ha disputado 27 partidos y anotado nueve goles, siete en Liga y dos en la Liga Europa.

Martins y el Levante asumían que el compromiso de ambos era de conveniencia. Tras dos temporadas frías en el Rubin Kazan, con el que apenas disputó 20 partidos, el nigeriano tenía la necesidad de rehabilitarse para el fútbol. Requería de un destino cómodo, de un club sin muchas exigencias y que le hiciese sentir importante. El Levante anduvo despierto, como dos temporadas atrás hiciese con Caicedo y la anterior con Kone. El ejemplo del ecuatoriano y del costa marfileño, revalorizados en el Levante, pesarían en la decisión de Martins, al que le seducía probar en la Liga. No le importó rebajar su sueldo hasta los 700.000 euros, el doble de las nóminas medias de sus compañeros. Suponía una buena inversión con mínimo riesgo. Seis meses en el Levante han valido a Martins para casi cuadruplicar su sueldo en el Seattle Sounders. El nigeriano entendía que era una gran oportunidad para él y su séquito familiar el traslado a Estados Unidos. El vestuario granota respetaba la decisión, solo quería a Martins con total disposición y ánimo.

El jueves pasado en el estadio Ciutat de València, ante el Rubin Kazan en la ida de los octavos de Liga Europa, Martins prestó su último servicio al Levante. Tras dos semanas de negociaciones para desvincularse del club de Orriols, el culebrón dio la impresión de estar concluido. La implicación y el esfuerzo del nigeriano ante el conjunto ruso, quedó fuera de toda duda. Pocas críticas y muchos vítores recibió Martins de la agradecida afición granota, que se mostró comprensiva con sus aspiraciones. El conflicto parecía zanjado. Sin embargo, tras el partido ante su exequipo, Martins ya tenía la idea en la cabeza de dejar el Levante y desde el pasado viernes dejó de ejercitarse con sus compañeros. Unas molestias musculares y una gastroenteritis fueron la excusa oficial emitida por el club por la ausencia del nigeriano ante el Getafe.

Quico Catalán, presidente del Levante, no estaba dispuesto a dejar marchar a su delantero referencia por las buenas a falta del último tercio de la temporada. Catalán conminó al nigeriano a que abonase la cláusula de rescisión si quería desligarse del club. El Levante tenía claro que el vínculo de Martins tenía una temporada de caducidad. Al rendimiento deportivo había que añadir al final de curso un beneficio económico con su traspaso que ha llegado antes de tiempo y que deja al Levante sin su principal arma en ataque y solo dos delanteros en la plantilla: el italiano Acquafresca y el canterano Roger.

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