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El Itxako, de ganarlo todo a recurrir a la épica

El equipo navarro, venido a menos por la crisis, contrasta con los éxitos del Bera Bera

Las jugadoras del Itxako celebran una victoria.
Las jugadoras del Itxako celebran una victoria.

Más de 3.700 kilómetros separan Estella de Ankara. La distancia que las jugadoras del Itxako tuvieron que recorrer hace dos semanas en autobús para jugar los octavos de final de la Copa EHF, que disputan ante la imposibilidad de jugar la Champions por falta de dinero. La paliza del desplazamiento fue proporcional a la que se llevaron en su primer encuentro en Ankara (37-24), el de la ida. Pero las jugadoras del equipo navarro, que tuvieron que jugar el partido de vuelta también en la capital turca para que les fuese rentable, dieron la vuelta a la eliminatoria (36-23), en la mayor remontada en una competición femenina desde 1999. Si no se tiene en cuenta que unas horas antes, el Bera Bera había logrado remontar 12 goles en la Recopa. Un síntoma más de los éxitos del balonmano femenino, que tocó el cielo con el bronce en Londres.

Lo clamoroso es que el Itxako era hasta hace un año el campeón de todo y hoy sobrevive en el fondo de la tabla; era el equipo que suministraba más jugadoras a la selección, bronce mundial y olímpico; también quien vio cómo muchas de las medallistas se fueron, la mayoría al extranjero, en busca de una estabilidad que no iban a encontrar en Estella, donde aún tienen cuentas pendientes.

A pesar de la situación, también hay señales positivas, claro, optimismo como el que emite el Bera Bera, donostiarra, que ayer se proclamó campeón de la Copa de la Reina, que domina la División de Honor femenina, liderado por la internacional Eli Pinedo, “Nosotras somos unas afortunadas, porque estamos en un equipo que va con los pagos al día, pero sé que no siempre está siendo así”, admite Pinedo, que valora cómo poco a poco, después del bronce en Londres, la gente “se está enganchando a este deporte”.

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