LeBron y poco más

La estrella de los Heat, con 30 puntos, lideró a su equipo, errático en el tiro e intermitente en el juego, en el amistoso contra Brasil (69-80)

LeBron James tras meter una canasta en el partido amistoso contra Brasil.
LeBron James tras meter una canasta en el partido amistoso contra Brasil.Alex Brandon (AP)

Si la selección de baloncesto de Estados Unidos creía que el sendero hacia el oro de los Juegos Olímpicos iba a ser poco menos que un paseo militar, el equipo de Brasil se encargó este lunes de recordarle que quizá Londres no será tan fácil. El segundo partido de preparación, y último antes de volar hacia Europa, ha evidenciado la falta de compenetración que todavía existe entre los jugadores y, sobre todo, la insaciable sed de victoria de LeBron James, que con 30 puntos, se echó a la espalda al equipo, maquillando la abrumadora falta de puntería del resto de sus compañeros -Carmelo Anthony únicamente anotó tres puntos y Kobe Bryant ocho-.

El equipo brasileño, con cuatro jugadores en la NBA –Néné, Anderson Varejão, Tiago Splitter y Leandro Barbosa (agente libre)- y un campeón de la liga ACB en sus filas –Marcelo Huertas-, salió al parqué del Verizon Arena de Washington cumpliendo con la consigna que les dio su entrenador, Rubén Magnano: jugar a los estadounidenses de tú a tú, sin pensar en los nombres de quienes tenían enfrente. La estrategia funcionó a la perfección en el primer cuarto, que terminó con 10 puntos de ventaja en el marcador (27-17).

El equipo local salió aletargado, sobrepasado quizás por la llegada a las gradas del presidente Barack Obama y del vicepresidente Joe Biden, instantes antes de comenzar el encuentro. El quinteto titular –Anthony, James, Bryant, Chandler y Chris Paul, el mismo del primer amistoso contra la República Dominicana,- fue incapaz de frenar a los hombres más altos del equipo de Brasil, cuya presencia en la cancha supo alternar y articular a la perfección su seleccionador. Eso y la eficacia anotadora de Alex García –jugó en la NBA en 2004 y 2005-, que anotó 12 puntos, puso muy cuesta arriba el partido para los estadounidenses e hizo enmudecer al público.

EE UU, 80- Brasil, 69

EE UU: Paul (10), Anthony (3), James (30), Chandler (3), Bryant (8) - quinteto inicial-; Durant (11), Iguodala (5), Westbrook (4), Williams (6).

Brasil: Splitter (6), Néné (8), García (14), Huertas (11), Barbosa (10) - quinteto inicial -; Taylor (1), Varejao (12), Machado (2), Giovannoni (5).

Parciales: 27-17; 5-20; 19-22 y 18-21.

El segundo cuarto supuso un punto de inflexión para la selección de EE UU, que salió a la cancha mucho más mentalizada para defender. La incorporación de Iguodala y la mayor intensidad bajo los aros de Chandler, el único pívot natural de EE UU, unido a la frescura y rapidez que aportó Russell Westbrook y a la tenacidad y potencia física de James, redujo la productividad anotadora de los de Brasil en ese parcial a cinco puntos, frente a los 20 que anotó la selección estadounidense. La ventaja con la que estos se fueron al vestuario (32-37) no evitó que en el descanso quedara el sinsabor de la apatía y falta de compenetración del equipo. Anthony, más pendiente de defender, seguía sin estrenar su casillero particular; la estrella local, Kevin Durant, acostumbrado a brillar en la selección y con los Oklahoma Thunders, estaba ausente; y Bryant, muy voluntarioso en las ayudas, solo había anotado cinco puntos.

James se echó a la espalda al equipo, maquillando la abrumadora falta de puntería del resto de sus compañeros

Pese a que Brasil trató de obligar a los jugadores estadounidenses durante el tercer cuarto a hacer lo que menos les gusta, defensas largas y ataques elaborados, el equipo local supo aprovechar las pérdidas de balón para armar contraataques y explotar su velocidad, a falta de hombres altos con los que pelear en la zona. Aunque el seleccionador estadounidense, Mike Krryzewsky, llamó a última hora al número uno del draft, Anthony Davis, para cubrir la baja de Blake Griffin, decidió no convocarlo para este encuentro “porque todavía es muy joven y le falta experiencia”, según explicó en la rueda de prensa posterior. Durante el partido del lunes, Kevin Love y Carmelo Anthony cubrieron en algún momento esa posición, pero Krzyzewski no puede ocultar que la pérdida del pívot de Los Ángeles Clippers ha sido un contratiempo, ya que contaba con su experiencia a la hora de marcar a los hermanos Gasol -que quedó sobradamente demostrada en los partidos de play off-, como una de sus bazas más potentes para frenar a la selección española. De momento, es un problema sin solventar.

Brasil dejó claro que, tras 16 años sin acudir a ninguna cita olímpica, no será un convidado de piedra en Londres

En el último cuarto, la presencia arrolladora de James fue prácticamente la única protagonista. El jugador de los Heat estaba en todas partes, omnipresente en el ataque y contundente en la defensa. Se permitió fallar un mate para luego coger el rebote de un triple fallado por Bryant y encestar a continuación una canasta desde fuera del perímetro. Hay quien podrá ver en el gesto un lance más del juego, otros, mucchos, lo onsideraron como el gesto que evidenciaba que LeBron había recogido el testigo de estrella del equipo.

La actuación de James empañó, hasta cierto punto, la buena actuación del combinado brasileño a lo largo del partido. Brasil, no obstante, dejó claro que, tras 16 años sin acudir a ninguna cita olímpica, no será un convidado de piedra en Londres. LeBron enmascararó el juego indolente y discontinuo de su selección.

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