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Singler vitamina al Alicante

El alero estadounidense, fichado por el cierre patronal, es el máximo anotador de un Lucentum en puestos de 'playoff'

Cuando a Txus Vidorreta, entrenador del Lucentum Alicante, le preguntaron qué es lo que más le había llamado la atención de la plantilla en las primeras semanas de trabajo de esta temporada lo tuvo claro: "Sobre todo, Singler". Apenas cuatro partidos de Liga han servido para darle la razón, ya que Kyle Singler (Medford, Estados Unidos; 1988) ha sido el máximo anotador en cada una de las tres victorias de un equipo que solo ha hincado la rodilla en su visita a la cancha del Cajasol y que está en puestos de playoff tras sufrir para salvarse el año pasado.

Videorreta ya había avisado de su casi instantánea adaptación a la ACB, pese a que es su primera experiencia en el baloncesto profesional, recién salido de la universidad: "Cuando llevaba cuatro días con nosotros, parecía que llevaba una temporada entera". Palabras que el espigado alero (2,03 metros) ha confirmado. Fue el MVP de la primera jornada, con 32 de valoración, y tras el cuatro encuentro resulta evidente que ha asumido el liderazgo anotador del equipo. Singler promedia 19 puntos por choque, más del doble que sus siguientes compañeros, Llompart y Barnes, con nueve.

"Sé la responsabilidad que tengo", aseguró el jugador en su presentación, acostumbrado a la atención mediática tras su exitoso paso por la liga universitaria norteamericana, muy seguida en su país, en la que ganó el campeonato de la NCAA en 2010, además de ser nombrado mejor jugador de la Final Four. Sin embargo, tomó la decisión de no dar el salto a la NBA, lo que sorprendió a muchos porque se le otorgaba un puesto alto en el draft. "Me quedo primero por mi amor a Duke; segundo, por mejorar antes de ir a la NBA, y tercero, por no perderme cosas de mi último año en la Universidad", explicó. Decisión de la que no se arrepiente, pese a que este verano se vio relegado a la segunda ronda del draft (33ª elección), tras firmar unos números similares a los de la campaña anterior.

También cogió a alguno con el pie cambiado cuando decidió firmar por el Alicante, que el año pasado terminó apenas un puesto por encima del descenso. Pero una vez más Singler defendió su decisión: "Terminé en el Lucentum porque pensamos que era una buena elección para mí y pienso que tenía razón. Oí que era una de las mejores ligas de Europa, pero no tenía ni idea de lo que iba a encontrar". Sí sabía, por el contrario, lo que podía aportar más allá de su contrastada fama como tirador -que incluso le ha llevado a grabar vídeos demostrando sus insólitas habilidades para anotar fuera de la cancha-: "No me considero una estrella, me considero un buen compañero, un jugador de equipo. Soy buen defensor y, desde luego, puedo tirar".

El único pero que pueden ponerle en Alicante es su fecha de caducidad, ya que tiene opción de marcharse a la NBA cuando concluya el cierre patronal. "Decidí venir aquí porque no puedo estar parado a ver qué pasa, necesito jugar al baloncesto", explica el alero. Mientras los dueños de las franquicias y el sindicato de jugadores no se pongan de acuerdo, Singler usará su talento para que el Lucentum acumule victorias que pueden resultar vitales a final de campaña, aunque el norteamericano se haya marchado: "Soy muy competitivo, me encanta ganar y haré todo lo que sea necesario para ayudar al equipo a conseguir la victoria". Mientras, el continuará a lo suyo. Como dijo la semana pasada tras ganar al Valencia: "Lo estoy pasando muy bien".

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