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Macedonia está de fiesta

La selección liderada por McCalebb es la gran sorpresa y llega a los cuartos el día que celebra los 20 años de independencia del país

Fue el 8 de septiembre de 1991. Macedonia celebró ese día su independencia de Yugoslavia. Hoy, justo 20 años después, la nueva selección balcánica está doblemente de fiesta. Primero por el aniversario de su nacimiento como país independiente. Y segundo porque su selección de baloncesto está siendo la gran sorpresa del Europeo de Lituania. Presentada en sociedad como una de las supuestas cenicientas, el equipo que lidera Bo McCalebb pasó a la segunda fase como primera de grupo y esta tarde ha vencido a Georgia por 63-65, un triunfo que le clasifica para los cuartos de final. Será, claro, su mejor resultado en una competición internacional, puesto que no ha participado en ningún Mundial y este es su tercer Eurobasket: fue decimotercera en 1999 y novena en 2009, entonces a un paso de la ronda final.

El germen competitivo de Yugoslavia se ha extendido hasta Macedonia como también lo hizo a otras selecciones nacidas de la partición: Serbia, Eslovenia, Croacia... Se trata de un pequeño país de unos dos millones de habitantes y una superficie poco mayor que la Comunidad Valenciana. Pero su baloncesto ha situado ahora al país en el mapa mundial. "Me han sorprendido mucho", explica Dejan Bodiroga tras el entrenamiento de la selección de Serbia. "Es un equipo que está creciendo muy rápido en los últimos años y con mucho potencial".

En Macedonia no brillan jugadores de la NBA. Ni grandes estrellas de equipos europeos. El líder es curiosamente un estadounidense recientemente nacionalizado macedonio, el base y escolta Bo McCalebb, de 26 años, y jugador del Montepaschi Siena, un dinamo que aporta energía a un equipo en construcción. El Madrid lo sufrió en el partido por el tercer puesto en la pasada final a cuatro de la Euroliga. McCalebb es un caso de explosión tardía, puesto que apenas acumula tres años como profesional (antes jugaba en la liga universitaria estadounidense en Nueva Orleans). Pero de gran efectividad. En los dos últimos años ha jugado la final a cuatro de la Euroliga, en 2010 con el Partizán de Belgrado, en la cita que ganó el Barcelona, y en 2011 con el Montepaschi, y se ha colado entre los mejores en las estadísticas. Esta tarde volvió a dejar su sello en el Europeo: 27 puntos, cuatro asistencias y cuatro robos en la victoria contra Georgia. Pura dinamita. No es de extrañar que en Macedonia le hayan dedicado un gran graffiti en las calles.

McCalebb es el salto de calidad para una selección que cuenta además con el base exbarcelonista Vlado Ilievski, de 31 años y ahora en el Olimpia de Ljubiana (ya estuvo en el Europeo de 1999) y con el pívot Pero Antic, del Spartak de San Petersburgo. Sobre la pista de Vilna, Macedonia celebró su pase a los cuartos de final. En el país, se brindó por el triunfo y por los 20 años de independencia. Doble fiesta.

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