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Crónica:ALEMANIA 68- ESPAÑA 77 | BALONCESTO | Europeo de Lituania

Dos Gasol, demasiado para Nowitzki

España solventa a trompicones el enredo que planteó Alemania y el campeón de la NBA

Marc Gasol metió cabeza en el sugestivo cartel del partido que enfrentó a los dos últimos campeones europeos en la NBA, su hermano Pau y Dirk Nowitzki. La estrella de los Mavericks no pudo con la pareja de Sant Boi. Dos Gasol fueron demasiado para él. Con las dos dinamos bajo los aros, las picadas de avispa de Navarro y algún interesante cambio de registro propiciado por la estupenda irrupción de San Emeterio y la inyección de adrenalina que aportó Ricky Rubio, España acertó a resolver un partido de juego brumoso por momentos, en el que se enredó a base de bien, pero del que finalmente acertó a salir muy bien librada.

El duelo estelar tardó lo suyo en dar de sí. Cierto es que se emparejaron de salida los dos anillos de la NBA. Pero Pau Gasol se fue al descanso con su casillero de puntos a cero y Nowitzki, pese a su persistencia, se quedó en nueve puntos, la mitad casi desde la línea de tiros libres. En ese tramo fue Marc Gasol quien capitaneó la ofensiva española. Desmadejó a Kaman en el interior de la zona y se fue al descanso con 14 puntos.

Marc Gasol marcó territorio en la pintura y propició dos interesantes estirones de España en el marcador. Sin embargo, dada la sequía inicial de Pau, la farragosa la combinación en ataque y la flojera de algunos como Llull, que perdió dos balones y falló dos tiros libres en apenas cuatro minutos, o de Ibaka en ataque, desgastado y limitado por su labor de marcaje a Nowitzki, España desapareció de escena en otro par de ocasiones. Tras alcanzar ocho puntos de ventaja (18-26) gracias a la racha de Marc y dos triples de San Emeterio, se pasó cuatro minutos sin ver el aro. Kaman puso por delante a Alemania (27-26).

El apagón se repitió en la segunda parte. Con Pau ya en fase de ignición y con los primeros empellones de Ricky, se avivó el ritmo y España volvió a abrir brecha (41-50). Pero, otra vez más de lo mismo. Los exteriores alemanes espabilaron y lograron un parcial de 14-6 en un nuevo y preocupante cortocircuito español. Todo quedó en el aire ante el último cuarto (56-57). El base Schaffartzik llevó por la calle de la amargura a Ricky. Pero Scariolo decidió mantener tanto al base como a San Emeterio en el equipo durante los minutos finales, en detrimento de Calderón y durante un trecho tanto de Navarro como de Rudy. Fue un cambio de rotación respecto a lo observado hasta ahora. Ambos respondieron.

Ricky no palió su sequía anotadora, pero logró mantener el ritmo de juego más conveniente para España, rápido y agresivo a ser posible. Se multiplicó, además, en varias facetas: cinco rebotes, tres asistencias y cuatro robos de balón. San Emeterio aportó también un poco de todo, defensa, puntos, rebotes... Pau Gasol se encontró cada vez más a gusto. Tras el cero de la primera parte, logró igualar en la segunda la anotación de Nowitzki: 19 puntos. Lo que no pudo el campeón de la NBA fue compensar la supremacía de los dos Gasol cerca del aro, traducida en un total de 43 puntos, más de la mitad de los de España, además de 12 rebotes y cuatro balones recuperados.

Nowitzki se quedó demasiado solo y, además, desapareció en un último cuarto en que nada más consiguió lanzar tres veces y anotar dos puntos. Kaman, el pívot de los Clippers, siguió su estela con 15 puntos y 12 rebotes. Pero el tono del resto fue muy gris. El equipo de Scariolo, a diferencia de anteriores y nefastos finales de partido, manejó los últimos compases con relativa solvencia. Sacó petróleo de los balones interiores y lanzó 13 tiros libres más. Muchas de las faltas penalizadas con tiros las provocó en los cuatro minutos finales. Tras un amenazante 63-66, por fin se despegó y, aunque a trompicones, cantó una victoria que le acerca a su objetivo, estar en los cuartos de final. Le quedan dos partidos, mañana ante Serbia y el domingo ante Francia. Una victoria le asegura la plaza.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 8 de septiembre de 2011