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Zarco amenaza el dominio de Terol

El francés, a 26 puntos del español en la general, se apunta la pole

Nico Terol no necesita a nadie que le baje los humos, porque nunca despegó los pies del suelo. Sin embargo, y por si acaso, el francés Johann Zarco, a quien todavía se le resiste la victoria en la categoría pequeña, pero que se sitúa en la segunda posición de la general impulsado por su regularidad y buen hacer sobre la pista, trata de recordarle cada fin de semana que él está ahí, expectante, por si el chico de Alcoy no tiene un buen día. Y en su intento por atemorizar al líder de 125cc, Zarco se apuntó la pole este sábado, la segunda del año, al cerrar una última vuelta tres décimas más rápido que la estrella del equipo Aspar. Terol, además, aunque saldrá desde la primera fila, lo hará desde la tercera posición, pues su crono también fue mejorado por el de su compañero de equipo, Héctor Faubel.

"Los rivales están muy fuertes. No puedo despistarme un segundo", insiste el valenciano cada vez que alguien le recuerda el dominio que ejerce en la pista desde que empezó el campeonato. Este fin de semana, por ejemplo, y ya no es algo raro cada gran premio, Terol ha dominado la tabla de tiempos en los tres entrenamientos libres previos a la sesión de clasificación. Pero, aunque pueda parecerlo, no compite solo. Y hasta un imberbe como Maverick Viñales es capaz de discutirle sobre el asfalto la trazada buena, sin preocuparse por si estorba más o menos la vuelta del principal aspirante al título. No es más que una anécdota, pero fue deliciosa aquella batalla, en la última tanda de la sesión, con ambos pilotos peleando la posición como si estuvieran en un domingo de carreras. Ambos salieron perdiendo, claro, porque aquella lucha les hizo perder segundos, no ganarlos.

Por otro lado, Faubel, muy lejos en la clasificación, pero un veterano y ganador de la carrera de Alemania, parece mucho más cómodo en Misano, donde ha cambiado a su jefe de mecánicos. No se entendían. Y no lo hacían porque, básicamente, no fluía la información entre ambos, hasta el punto de que el hombre en el que más debe confiar el piloto, que era Daniele Cecchini, pues de él depende la configuración de la moto incorporaba cambios sin el conocimiento de Faubel. El equipo Aspar le advirtió, pero tras evidenciar que no había mejoras, cedió a las peticiones de su piloto, que ahora trabaja con Enrique Quiján. "Con el Piula -así conocen todos a Quiján- va todo mejor. Ahora estoy mucho más cómodo. Con buen rollo siempre se trabaja mejor".

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