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Comienza la fiesta del Betis

El triunfo ante el Tenerife provoca que la afición celebre un ascenso virtual, aún no matemático; goles de Rubén Castro, Salva Sevilla e Isidoro

Las colas en las taquillas a lo largo de la semana anunciaban a las claras las ganas del beticismo por celebrar el ascenso. El triunfo ante el Tenerife, que se daba por hecho, no supone, sin embargo, que el ascenso sea matemático. El Betis es virtualmente equipo de Primera y si el Celta no gana hoy en Salamanca lo será de forma absoluta. La afición, no obstante, decidió celebrarlo por su cuenta, invadiendo el terreno de juego a la conclusión del encuentro e inundando las calles de Sevilla con una inusitada alegría. El domingo, a la vuelta de Tarragona, donde el equipo andaluz se enfrenta al Nástic, llegarán los festejos oficiales.

La convincente victoria frente al Tenerife, que queda virtualmente condenado al descenso a Segunda División B, se forjó muy pronto, a los dos minutos, cuando Sicilia le hizo un claro penalti a Rubén Castro. El delantero canario, que no tinerfeño, despejó muy pronto el camino para su equipo. Engañó bien a Aragoneses y la grada comenzó a dar rienda suelta a sus sentimientos, esos que han permanecido más tiempo de la cuenta algo escondidos. Al gol de Rubén le siguió otro, en el minuto 18, de Salva Sevilla. Un tanto precioso, fruto de una magnífica combinación entre el propio Salva, Beñat y Jorge Molina. El Tenerife todavía tuvo arrestos para acercarse en el marcador con un buen tanto de Julio Álvarez. Entonces se dio paso a un periodo de cierta incertidumbre. Justo hasta el minuto 45, cuando Isidoro se internó en el área del Tenerife. El lateral derecho recortó con maestría y su centro acabó por introducirse en el marco isleño.

BETIS, 3 - TENERIFE, 1

Betis: Casto; Isidoro, Belenguer, Roversio, Alex Martínez; Iriney, Beñat (Cañas, m. 62), Salva Sevilla (Juanma, m. 73); Pereira (Ezequiel, m. 57), Rubén Castro y Jorge Molina. No utilizados: Goitia; Manu Palancar, Arzu y Momo.

Tenerife: Aragoneses; Bertrán, Sicilia, Luna, Bellvis; Ricardo, Mikel Alonso; Kitoko (Juanlu, m. 79), Iriome, Julio Álvarez y Germán (Omar, m. 55). No utilizados: Luis García; Aitor Núñez, Beranger, Ayoze e Hidalgo.

Goles: 1-0. M. 3. Rubén Castro, de penalti. 2-0. M. 18. Salva Sevilla. 2-1. M. 37. Julio Álvarez. 3-1. M. 45. Isidoro.

Árbitro: Piñeiro Crespo. Amonestó a Sicilia.

Unos 50.000 espectadores en el Benito Villamarín

Ahí acabó el partido. Ahí se acrecentó la fiesta del beticismo, que llenó el Benito Villamarín con una entrada en torno a los 50.000 espectadores. Cada pase del Betis era recibido con un olé, cada desplazamiento de balón con un grito de alegría. El júbilo se apoderó de la grada.

Como era de esperar, la afición invadió el terreno de juego a la conclusión del partido. Belenguer, que ya vivió el ascenso de 2001, fue engullido por los aficionados. "Es un grupo fantástico, que ha sabido sacar adelante un año muy duro, por tantas cosas ocurridas, por lo de Miki Roqué...", destacaba el zaguero bético. El técnico, Pepe Mel, emocionado, apenas podía articular palabra. "Ha sido un año muy difícil", argumentaba. Son 76 puntos y 76 goles los que adornan a este Betis, números señoriales que sin embargo no pueden esconder la paradoja que encierra celebrar un ascenso cuando este no se ha producido de forma matemática.

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