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Mourinho huye del fútbol

El técnico del Madrid esquiva cualquier debate sobre el juego, se queja de nuevo del calendario y arremete contra quienes "quieren que la Liga se acabe la semana que viene"

Hace mucho que José Mourinho ha dejado de hablar de fútbol. Quizás desde que cayó 5-0 contra el Barcelona en el Camp Nou. Dijo que esa derrota no le iba a afectar. Pero sí. Desde que la distancia contra los azulgrana se ha alargado a siete puntos en la Liga, las quejas del técnico portugués ya no solo van dirigidas a los arbitrajes sino también a un calendario, según él, adulterado. Por cuarta vez en los últimos 15 días volvió a repetir la misma cantinela de siempre. "Quieren acabar el campeonato la semana que viene y yo a lo mejor les ayudo", soltó ayer en sala de prensa. Al técnico del Madrid ahora solo le importa eso. Incluso pasa por alto el gran partido disputado por su equipo en Santander, el mejor de la temporada por juego e intensidad. "Si Iker Casillas no para el penalti estaríamos hablando de otra cosa, no entiendo vuestros debates", comentó escueto sobre la victoria (1-3) contra el Racing.

Solo hay un debate en su cabeza. El de los que manejan el calendario y se ríen a sus espaldas para favorecer, según él, al Barcelona y entorpecer el camino del Madrid. Los blancos juegan el miércoles 16 en Champions contra el Lyon y luego el sábado 19 contra el Atlético en Liga. Suficiente para dar por perdido el título nacional, según Mourinho. "Yo no soy tonto y vosotros tampoco. Si la distancia con el Barcelona aumenta, el campeonato está perdido. Si un equipo juega miércoles y sábado [el Madrid] y otro [el Barça] martes y domingo pues no hay igualdad de condiciones", explicó el técnico. "Y si la competición no es igual para todos no es una competición abierta", prosiguió. ¿Soluciones? "A lo mejor el sábado 19 nos quedamos todos en casa y llegamos al Vicente Calderón a las siete [el partido es a las diez de la noche] y que se concentre quien quiera. A lo mejor no nos merece la pena concentrarnos mucho para ese partido", afirmó Mourinho.

Desde que llegó al banquillo del Madrid, el portugués decidió concentrar a sus jugadores el día antes del partido [Pellegrini, su predecesor, no lo hacía]. Ahora considera que quizás ya no sea necesario. Después de empatar contra el Deportivo en Riazor, invitó a los periodistas a visitar la ciudad deportiva de Valdebebas y mirar los datos en los que, dijo, se demuestra que lo suyo no es una queja; que la recuperación entre un partido y otro y las necesidades fisiológicas pueden decidir una Liga.

El caso es que Madrid y Barça, que siguen vivos en las tres competiciones -Liga, Copa y Champions-, han tenido los mismos días de descanso (158) con una media de 3,59 entre un partido y otro. En algún tramo de competición el reparto ha sido más favorable a los de Pep Guardiola y, en otros, a los blancos. Sin ir más lejos, en la semana del clásico en el Camp Nou, el Barça jugó Champions el miércoles y el Madrid el martes. Mourinho no supo responder futbolísticamente al Barça en su casa. Ha perdido siete puntos en los campos del Almería (1-1); Osasuna (1-0) y Deportivo (0-0).

Y ahora esquiva cualquier debate futbolístico. Hace cinco meses regañaba a los periodistas por distraerse con debates sobre las ausencias [Pedro León o Canales] en vez de preguntar por el once. Ahora dice que no quiere hablar de quién juega. "No te puedo responder", le dijo a un periodista que ayer le preguntó si contra el Hércules repetiría con Xabi y Granero en el centro del campo. "Hace unos meses tenía otros planes para las ruedas de prensa, pero ahora no hablo de quién juega", dijo.

Tampoco quiso hablar del gran partido del Madrid en Santander (precisamente con Xabi y Granero). ¿Entiende que el buen fútbol sea una prioridad? ¿El partido que se vio en Santander puede marcar un estilo o solo respondía a una necesidad? "Yo es que no entiendo estos debates. No entiendo la situación. Lo más importante de un equipo no es el sistema sino cómo piensa el juego. Y va según sople el viento. Y en Santander sopló de una forma positiva. Pero de eso estamos haciendo un debate de otro mundo... Todo el trabajo hecho hasta ahora no lo voy a tirar por un solo partido. Estáis equivocados si pensáis que prescindiré de Cristiano o que jugaremos siempre así. Un partido no hace una temporada", analizó.

Una temporada, según Mourinho, la hace un calendario adulterado y unos reglamentos distintos, uno para el Madrid y otro para el resto. La realidad es que los blancos están a siete puntos del Barça.

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