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El Unicaja resiste a su bestia negra

Los malagueños vencen a un Caja Laboral dependiente de San Emeterio

Nada tiene este Unicaja que ver al que comenzó la pasada temporada, con cinco derrotas en sus primeros cinco partidos en la ACB. Los malagueños doblegaron hoy al Caja Laboral Baskonia (76-69), vigente campeón de la competición y particular bestia negra de los andaluces, y certificaron su buen arranque liguero así como sus credenciales de cara al título. El Baskonia, aún en construcción y castigado por las significativas bajas en su expedición, dependió en exceso de un formidable Fernando San Emeterio para sus opciones finales.

Este nuevo Unicaja apenas ha realizado cambios drásticos en su plantilla, pero las ideas son claras: defensa agresiva y transiciones rápidas. Con estas directrices, Terrell McIntyre, un escurridizo base estadounidense cotizado en Europa, se convierte en el amo del parqué. Con él al mando, desde sus 1,75 metros, sus acciones eran traducidas por sus compañeros por puntos sin que Marcelinho Hueras pudiese contrarrestarlas. Con el Caja Laboral buscándose, los exteriores Logan y San Emeterio se encargaron de acortar las distancias ante un equipo, el de Aíto García Reneses, que comenzó gustándose (9-2, m. 4).

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La magia está por venir

Fue, sin embargo, sentarse McIntyre y entrar la segunda unidad cuando el cuadro de Dusko Ivanovic comenzó a carburar y los centímetros de Barac se empezaron a notar. Bajo la tutela de la sombra del gigante croata se redujeron las diferencias iniciales y el Baskonia calentó motores, gripados en el caso de los andaluces. Archibald, recién salido de una lumbalgia, se erigió como soporte del Unicaja hasta la vuelta de los titulares. A pesar de la larga plantilla vitoriana, el quinteto inicial malagueño se mostró, a día de hoy, más compacto que el visitante, que actuó siempre a ráfagas. Con McIntyre al mando, se cerraron los dos primeros actos (34-30).

Con el Caja Laboral aún lamiéndose las heridas del descanso, Berni Rodríguez, decisivo en la recta final del choque, impulsó a los suyos con su acierto en el tiro y una gran defensa sobre Oleson y Logan, incapaces de encontrar el aro. Las acciones del capitán del Unicaja se convirtieron en un parcial 13-5 que colocaron la máxima diferencia en el flamante nuevo videomarcador para los locales (47-35, m. 24). Era cuestión de tiempo que, ante el desatino de Teletovic, errático desde el perímetro, San Emeterio se transformase en la pesadilla visitante y asumiese galones.

Este enfrentamiento entre escoltas internacionales se mantendría hasta el final del choque, convirtiéndose en una guerrilla de la cual el vencedor palparía el triunfo. Pero mientras San Emeterio acabó castigando a sus pares con sus incisivas penetraciones y sus tiros desde la esquina (30 puntos al final), Berni, con mayor empaque, imprimió el carácter necesario para subir la línea defensiva de su equipo y asestar al Caja Laboral con dos triples decisivos cuando el balón más quemaba. El Baskonia quedó noqueado. Solo con ocho de diferencia en el marcador a falta de un minuto, dos pérdidas de balón de los locales dieron vida a los visitantes, que anhelan una mayor cohesión de un equipo demasiado dependiente de San Emeterio. Y huérfano de una referencia interior, como Splitter.

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