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Reportaje:FÚTBOL INTERNACIONAL | PREMIER LEAGUE

Juande agita White Hart Lane

La llegada del español invierte la situación del Tottenham, que recupera crédito en la Premier y disputará la final de la Carling Cup

La noche del pasado 15 de septiembre, los aficionados del Tottenham abandonaban White Hart Lane sumidos en una profunda tristeza. El Arsenal, eterno rival de los Spurs, había corroborado su supremacía futbolística en el norte de Londres con una abultada victoria que desnudaba todas las carencias de su rival. La derrota del Tottenham, un juguete roto por aquel entonces, hizo recapacitar al máximo mandatario del equipo londinense, Daniel Levy, que veía como su ambicioso proyecto hacía aguas y como su técnico, Martin Yol, era incapaz de reconducir un equipo a la deriva. Las decisiones fueron drásticas. Levy destituyó al entrenador holandés y propuso una desorbitante oferta de casi siete millones de euros anuales a Juande Ramos.

El técnico español aterrizó en Londres de madrugada, sin hacer excesivo ruido. Aislado del terremoto que azotaba al Sevilla tras su salida del equipo andaluz, envuelto en un paradójico clima de loas y descalificaciones, Juande cogió su petate y emprendió rumbo a Inglaterra con la intención de cumplir un viejo sueño: dirigir a un club de la Premier. Atrás quedaba un sentimiento agridulce. El que fluye desde la histórica hazaña de Eindhoven, de las vibrantes noches de Mónaco, Glasgow o el Bernabéu, hasta llegar al desconsuelo que produjo la muerte de su pupilo Antonio Puerta. Consciente de haber culminado un ciclo, Juande Ramos, un nómada del fútbol, amante de los grandes desafíos, no eludió los cantos de sirena procedentes de Londres y se embarcó en su enésimo reto.

Un proyecto ambicioso

Parco en palabras, temeroso a escupir sus primeras expresiones en inglés, el técnico manchego borró de un plumazo el escepticismo que envolvía a las oficinas de White Hart Lane el mismo día de su presentación. "Soy un hombre ambicioso. Eso sí, no soy el salvador de los Spurs, pero creo que este equipo está capacitado para hacerse con un puesto para la Copa de la Uefa". Roto el hielo, superada la barrera idiomática y tanteado el entorno, Juande asumió inmediatamente plenos poderes en la faceta deportiva con el objetivo de invertir la negativa tendencia del Tottenham. El entrenador español, que recogió al equipo en los puestos de descenso, tuvo un plácido estreno ante el Blackpool, un rival de Segunda, en la Carling Cup (2-0).

Pero no tardarían en llegar las grandes afrentas. Juande pudo comprobar la dureza de la Premier League en su debut liguero ante el Middlesbrough, donde su equipo no pasó de un triste empate. Enquistado el vestuario y con su máxima estrella, el búlgaro Berbatov, de capa caída, el entrenador español se puso manos a la obra y emprendió una intensa reestructuración. Movió algunas piezas, instauró sus métodos de trabajo y algunos pesos pesados como el meta Robinson o el indolente Defoe perdieron jerarquía en las alineaciones. El guardameta, hasta entonces indiscutible, cedió la titularidad en favor de su compañero Cerny, lo que le valió a Juande el apelativo de "el despiadado" por parte de la prensa británica. Jugadores como Robbie Keane o el joven Bent, relegados a un segundo plano por el anterior técnico, asumieron más galones y el conjunto comenzó a carburar.

Habla la estadística

La escalada fue progresiva. Desde la primera victoria ante el Wigan, Juande Ramos ha catapultado al Tottenham a la zona templada de la tabla y mantiene a los Spurs con serias aspiraciones de lograr un puesto europeo. Desde que el español asumiese el cargo, el conjunto londinense ha sumado 20 puntos sobre 36 posibles. Su predecesor, Martyn Yol, había logrado tan sólo 7 en las once jornadas que estuvo al mando. El promedio goleador también ha aumentado de la mano de un soberbio Berbatov, que ha mejorado sus registros ostensiblemente hasta pujar con los grandes goleadores del campeonato con 8 goles. Y en la misma línea, el Tottenham recibe menos goles que a principios de campaña (23 en el periodo de Yol por 17 en el de Juande), además de caminar con firmeza en Europa, donde se medirá en la ronda de treintaidoavos al Slavia de Praga.

Para redondear su obra, todavía emergente, el manchego condujo el pasado miércoles al Tottenham a la final de la Carling Cup que se disputará en el incomparable marco de Wembley tras humillar al Arsenal por un estrepitoso 5-1. Analista, avalado por los títulos (dos Copas de la Uefa, una Supercopa de Europa y una Copa del Rey con el Sevilla), Juande Ramos derrotó al 'Profesor' Wenger, toda una institución de la Premier, y ya tiene sello propio en White Hart Lane, que despidió a los suyos al ritmo del "¡Qué será, será!". Sus vecinos de Highbury, alertados, ya no respiran tranquilos. Su 'soberanía' sobre el norte de Londres está en entredicho.

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