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Éxito moderado de la gran noche de impresionistas en Sotheby's

La subasta de verano de Sotheby's Londres dejó más de 110 millones en ventas, pero sus cuadros estrella, un 'monet' y un 'modigliani', no alcanzaron su estimación más optimista

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La presidenta de Sotheby's Europa, Helena Newman, durante la subasta. Getty Images

Hay dos momentos al año, normalmente en febrero y junio, en los que la sede de Sotheby's Londres tiene poco que envidiarle a las grandes pinacotecas del mundo. Durante los días inmediatamente anteriores a sus ventas vespertinas de arte impresionista y moderno, la casa de subastas tiene la costumbre de exponer algunas de las obras que están a punto de cambiar de dueño. Entre las que han ocupado durante la última semana un lugar preferente en sus salas había un óleo de nenúfares de Claude Monet, Nymphéas (1908), que Helena Newman, presidenta de Sotheby's Europa y directora mundial del departamento de impresionismo y arte moderno, describía como “radical y poético y a la vez”, y un retrato de Amedeo Modigliani de un joven desconocido, Jeune homme assis, les mains croisées sur les genoux (Hombre joven sentado, las manos cruzadas sobre las rodillas, 1918), que nunca había sido mostrado en público. Ninguno de los dos había salido antes a subasta, y se confiaba en que serían las grandes estrellas en la venta de ayer miércoles por la noche. Y sí, lo fueron, pero con menos brillo del esperado.

Fue la propia Helena Newman la que anoche empuñó el mazo ante más de 400 asistentes –a los que hay que sumar los que pujaban online o por teléfono– para conducir la subasta, que constaba de 25 lotes e incluía también obras de Picasso, Magritte, Miró, Matisse, Pisarro, Henry Moore o Chagall, entre otros. El monet partía de un valor estimado de entre 25 y 35 millones de libras (28.154.125 y 39.415.775 euros), pero la puja se estancó en 21 millones de libras (23.647.590 euros) y de allí ya no se movió (el precio final, que incluye las primas del comprador, fue de 26.657.691 euros, pero el estimado se calcula sin ellas).

Por su parte, el modigliani, cuya previsión estaba entre 16 y 24 millones de libras (18.014.400 y 27.021.600 euros), tras cinco minutos de emoción en los que participaron tres postores –y que incluyeron silencios agónicos de Newman mientras, por teléfono, un potencial comprador se decidía–, acabó salvando la cara al alcanzar, por los pelos, su estimación más conservadora: se vendió por 20.693.399 euros con primas. Ambos se quedaron muy lejos del récord (el de Monet está en 98,8 millones de euros y el de Modigliani, en 158,4).

Newman solo pudo exclamar “¡vendido!” 23 veces, ya que dos de las obras –una escultura de bronce de Julio González y un óleo de Joan Miró de 1953– se quedaron sin adjudicar al no alcanzar el precio de reserva. Entre los éxitos de la noche destacan Peinture (L’Air), un lienzo de Miró de 1938, que llegó a los 13.479.578 euros con primas; Homme à la pipe (1968), de Pablo Picasso, que alcanzó el precio final de 8.538.751 euros; y un pissarro de 1897, Le Boulevard Montmartre, fin de journée, que partía de un valor estimado de entre 3,5 y 5 millones de libras (3.940.212 y 5.628.875 euros) y acabó vendiéndose por 8.026.977 euros (con comisiones). Tania Remoundos, directora senior del departamento de impresionismo y arte moderno de Sotheby's Londres, se mostraba encantada, “pero no sorprendida”, con el desempeño del pissarro, que llevaba 70 años sin salir al mercado: “La obra se lo merece, hablamos de un maestro del impresionismo”. Los tres magritte que salieron anoche a subasta también superaron los cálculos más optimistas.

Ha quedado claro que la demanda de obras maestras continúa

James Mackei (Sotheby's)

Sotheby's había cifrado la previsión de venta de estos 25 lotes entre 87,5 y 126,3 millones de libras (98.525.997 y 142.217.142 euros), y la recaudación total, con primas, acabó alcanzando los 111.391.070 euros, lo que supone un incremento del 13% tanto con respecto a su venta impresionista del pasado febrero como a la de junio de 2018. El 92% de los lotes encontraron comprador, y hubo una “participación robusta” de Asia y Rusia. El 64% de las obras nunca habían salido a subasta. Una vez concluida la venta, desde Sotheby's realizaron una lectura positiva del resultado de la noche. Para Helena Newman, “el mercado respondió bien a la novedad de lo que se ofrecía”. James Mackie, jefe de departamento de la sección de arte moderno e impresionista, sentenció: “Ha quedado claro que la demanda de obras maestras continúa”.

Que los dos mayores reclamos de la noche casi 'pincharan' no significa que no se batiera ningún récord. Despertó entusiasmo una obra de tinta sobre papel del simbolista Alfred Kubin, Epidemie (Epidemic) (ca. 1900–01), que se adjudicó a un postor online por más de un millón de euros (con prima), cuadriplicando su estimación más optimista y triplicando el récord anterior de este artista. Y Relational Painting, No. 60 (1952), una obra de Fritz Glarner de la que se había desprendido el MoMA de Nueva York, alcanzó los 852.583 euros (con comisiones), marcando un nuevo máximo para su autor. En apenas 45 minutos, Sotheby's cerró su gran noche impresionista con un éxito moderado que, sin embargo, se antoja apoteósico al lado del pobre balance –unos 41 millones de euros en ventas– de la subasta impresionista paralela de su rival, Christie's, el día anterior.

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