_
_
_
_
Juego de tronos
Columna
Artículos estrictamente de opinión que responden al estilo propio del autor. Estos textos de opinión han de basarse en datos verificados y ser respetuosos con las personas aunque se critiquen sus actos. Todas las columnas de opinión de personas ajenas a la Redacción de EL PAÍS llevarán, tras la última línea, un pie de autor —por conocido que éste sea— donde se indique el cargo, título, militancia política (en su caso) u ocupación principal, o la que esté o estuvo relacionada con el tema abordado

Jugar juntos al ‘Juego de tronos’

Termine como termine la serie, se siente en el Trono de Hierro quien se siente, el viaje ha merecido la pena. Y lo mejor es que lo hemos hecho juntos

Natalia Marcos

El 4 de julio de 2011 rodó la cabeza de Ned Stark. Miles de espectadores contuvieron la respiración al unísono sin dar crédito a lo que estaba pasando en su televisor. O, al menos, aquellos que no habían leído las novelas de George R.R. Martin. ¡¿Pero si es el protagonista?! Dos años después, decenas de personas, conocedoras de lo que se acercaba, grabaron las reacciones de sus acompañantes mientras tenía lugar la masacre de los Stark en la ya famosa Boda Roja. El final de la quinta temporada desató una ola de teorías sobre si Jon Nieve estaba muerto o no. Ahora, llevamos meses en los que florecen por doquier las teorías sobre lo que ocurrirá en los últimos capítulos.

Más información
Así hemos contado ‘Juego de tronos’ en EL PAÍS
¡Que ‘Juego de Tronos’ no se acabe nunca!
Así han cambiado los personajes de ‘Juego de tronos’ en ocho temporadas
Diez preguntas que tiene que responder la última temporada

La dimensión del fenómeno en que se ha convertido Juego de tronos en sus ocho temporadas no se podía prever cuando arrancó. Nació en un mundo televisivo muy diferente al actual, en el que las series se emitían a razón de un capítulo a la semana y en el que los espectadores de otros países tenían que esperar varios días (con suerte) o semanas (con suerte) para verlos. La emisión simultánea en prácticamente todo el mundo —la serie se emite en 207 países y territorios, en 194 de ellos de forma simultánea— la ha convertido en lo que es hoy. Una emisión con día y hora, a la vieja usanza. Muchos de sus espectadores españoles seguirán de madrugada los seis episodios finales. El miedo a que al día siguiente algo o alguien les destripe lo ocurrido pesa demasiado. Y si no pueden trasnochar, lo más seguro es que sea lo primero que vean en la mañana siguiente. Si algo ha hecho grande a Juego de tronos es esa experiencia compartida que ha regalado a sus seguidores, algo que, en la era de las plataformas y de los lanzamientos de temporadas completas al mismo tiempo, se está perdiendo.

Ver y sufrir en solitario con las batallas y las muertes de Juego de tronos es fabuloso: paladear los diálogos, disfrutar de las argucias de los personajes, quedarse fascinado con el espectáculo que es la mayor producción televisiva de la historia... Pero la sensación de saber que en otras partes del mundo hay millones de personas sintiendo lo mismo que tú a la vez que tú, no tiene precio. Los comentarios al día siguiente en el trabajo, leer teorías y reacciones de otros espectadores en Internet... Vivir Juego de tronos juntos. Esa experiencia colectiva es una de las cosas que hace que no sea igual ver una película en una sala de cine que en casa, o escuchar un buen disco con los auriculares que hacerlo en un concierto, o ver un partido de fútbol en la televisión que vibrar en el estadio.

Con el final de Perdidos experimentamos por primera vez los españoles esa sensación de vivir una despedida seriéfila a la vez que en Estados Unidos. Lo que en el año 2010 fue toda una hazaña, nueve años después es natural e incluso está en vías de desaparecer. Las plataformas todavía tienen que demostrar que son capaces de generar fenómenos de este nivel.

Ahora arranca la recta final. Las espadas están en alto. Los muertos y los vivos se enfrentarán en la batalla decisiva. Y los fans esperan con ansia una resolución que, seguro, no satisfará a todos sus seguidores. Pero, termine como termine, se siente en el Trono de Hierro quien se siente, muera quien muera, el viaje ha merecido la pena. Y lo mejor es que lo hemos hecho juntos.

Tu suscripción se está usando en otro dispositivo

¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?

Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.

¿Por qué estás viendo esto?

Flecha

Tu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PAÍS desde un dispositivo a la vez.

Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en EL PAÍS.

En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.

Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.

Sobre la firma

Natalia Marcos
Redactora de la sección de Televisión. Ha desarrollado la mayor parte de su carrera en EL PAÍS, donde trabajó en Participación y Redes Sociales. Desde su fundación, escribe en el blog de series Quinta Temporada. Es licenciada en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid y en Filología Hispánica por la UNED.

Más información

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_