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El futuro impermeable

El debut de Rosa Berbel sorprende por su asombrosa madurez discursiva y su habilidad para desautomatizar los clichés

El futuro impermeable

En la jerga cinematográfica, la palabra sleeper designa a aquellas películas de proporciones modestas que acaban convirtiéndose en un acontecimiento por su éxito inesperado. Si traspusiéramos el anglicismo al ámbito poético, podríamos afirmar que el debut de Rosa Berbel, por el que obtuvo el Premio de Poesía Joven Antonio Carvajal, tiene muchas papeletas para ser el sleeper de la temporada.

Sin embargo, no estamos ante una escritura adánica que inventa su propia genealogía, ni ante una de esas incursiones bárbaras que de vez en cuando pretenden arrasar el campo literario y ponerse la tradición por montera. Al contrario, la autora dialoga sin prejuicios con diversos modelos cercanos, desde la crónica de la intemperie generacional relatada por Martha Asunción Alonso hasta la reivindicación de una historia “en femenino” postulada por Erika Martínez.

Al margen de su asombrosa madurez discursiva, lo más llamativo de Las niñas siempre dicen la verdad reside en la habilidad para desautomatizar los clichés, gracias a un difícil equilibrio entre las convenciones líricas y las disrupciones mediáticas. Aquí se dan cita fotogramas domésticos (‘Precuela’), autorretratos en tercera persona que le tuercen el cuello a la retórica publicitaria (‘Deseo’), poéticas sometidas al veredicto de los lectores (‘Jurado popular’), citas a ciegas entre prestigiosos referentes culturales (‘First dates’), listas de buenos propósitos ocultas bajo el disfraz de la autoayuda (‘Manual de supervivencia para salir del nido’) y estilos de vida subordinados a las normas de un capitalismo afectivo (‘Planes de futuro’). Asimismo, destaca la inversión de los estereotipos femeninos, desde el desmontaje de la icónica femme fatale (“No es fácil ser mujer y ser fatale, / en los tiempos que corren”) hasta la desmitificación de la maternidad.

Quince años antes de que naciera Berbel, los jóvenes integrantes de “la otra sentimentalidad” habían defendido la ternura como una forma de rebeldía. Tiernos y rebeldes al mismo tiempo, los versos de Berbel surgen del inconformismo cotidiano, destilan una ironía amarga y nos hablan de aquel “futuro que era impermeable”.

Las niñas siempre dicen la verdad. Rosa Berbel. Hiperión, 2018. 77 páginas. 10 euros.