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Vincent van Gogh era su hermano

El museo del pintor descubre que una de las dos únicas fotos conservadas del artista era en realidad el retrato de uno de sus parientes

Imágenes de Theo van Gogh a los 15 años (hasta ahora atribuida a Vicent) y a los 32.
Imágenes de Theo van Gogh a los 15 años (hasta ahora atribuida a Vicent) y a los 32.

Era una de las dos únicas fotos conocidas de Vicent van Gogh, tomada supuestamente cuando el pintor holandés tenía 13 años. Pero la imagen de un joven de rostro serio sobre fondo sepia ha resultado ser una instantánea de su hermano menor, Theo, retratado a los 15, según anunció ayer el Museo Van Gogh de Ámsterdam, en cuyos fondos documentales se hallaba. El descubrimiento obligará a corregir muchas publicaciones sobre la obra del artista, pues la foto se incluye en catálogos y folletos y ha aparecido en múltiples exposiciones. Al pintor que dejó tantos autorretratos no le gustaban ni la fotografía ni posar, y para la posteridad solo quedará de él una instantánea tomada cuando tenía 19 años.

La vieja foto que se le atribuía ha recuperado su verdadero rostro, como sucedió en 2011 con uno de sus supuestos autorretratos. Pintó dos en 1887, con un sombrero de fieltro claro y con otro de paja. El modelo del segundo también era su hermano, según se supo por su oreja, más redonda y menos carnosa que la del pintor. La relación era muy estrecha, y Theo, marchante de arte de cierto éxito, sostuvo siempre moral y económicamente a Vincent.

“Me ha sorprendido saber que la foto corresponde a mi bisabuelo, Theo, y no a Vincent. Es esencial que el legado artístico sea transmitido y preservado correctamente”, ha dicho Willem van Gogh, biznieto y asesor del museo. Vincent no se dejaba fotografiar porque le parecía una técnica “muerta”, comparada con la pintura, al menos tal y como él la abordaba, con toda su alma y a costa de la salud. Por eso se consideraban un tesoro las dos fotografías que supuestamente retrataban al artista en su adolescencia.

La imagen ahora descartada fue exhibida por primera vez en 1957, en una muestra organizada por Mark Edo Tralbaut, un estudioso belga de la obra del holandés. En el catálogo correspondiente, decía que se trataba de “Vincent van Gogh hacia 1866”. Nadie dudó de que el jovencito retratado fuera el luego atormentado creador. “Nadie lo pensó porque se parecía mucho al muchacho de la otra foto conservada, que sí es de Vincent, a los 19 años”, según Teio Meedendorp, investigador principal del museo de la capital holandesa. Pero en 2014 un programa televisivo holandés (Fotostudio de Jong, de la emisora VPRO) las comparó con ayuda de un programa de software de reconocimiento de rostros y el análisis dejó dudas que llevaron al museo a investigar por su cuenta.

Aunque la autenticidad de la imagen de Vincent a los 13 años empezaba a tambalearse, todo siguió igual, a la espera de una confirmación científica. En 2015, el escritor belga Yves Vasseur, a la sazón encargado de la muestra Van Gogh en Borinage, incluida en las actividades de la ciudad belga de Mons como Capital Europea de la Cultura, empezó a dudar también de la instantánea. “Descubrí por causalidad que el fotógrafo, Balduin Schwarz, se trasladó a Bruselas en 1870. Vincent debía tener más de 13 años para entonces [tenía 17]. Viendo el parecido, y pensando ya que la imagen no era del pintor, lo más lógico era buscar entre sus parientes más próximos. Así llegamos a Theo, que vivió en Bruselas en 1873. Por las cartas familiares, sabemos también que se había retratado en casa de Schwarz en febrero, cuando debía tener unos 15 años”, explica Vasseur.

Los dos hermanos eran muy semejantes, con el cabello rubio rojizo, pero Theo era más estilizado y sus ojos, de un azul muy claro. Y esa mirada, en la que no se había reparado bien hasta ahora, fue clave para resolver el asunto. Por eso se ha publicado ahora otra imagen suya, a los 32 años, que evidencia que se trata de la misma persona. Para las pruebas técnicas, encargadas por el museo, se hicieron copias de alta resolución de todas las fotos conservadas. Luego, el Instituto de Informática de la Universidad de Ámsterdam las examinó siguiendo las normas del Instituto Forense Nacional. El resultado fue claro: el joven de la foto era en realidad Theo.

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