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II Congreso Internacional de Tauromaquia

Aficionados taurinos piden unidad y exigen integridad y seriedad al sector

"Si no se apoyan las bases, no habrá futuro", afirma el alcalde de Vilaseca de la Sagra

Paco Ureña, triunfador en la feria de Murcia de este año.
Paco Ureña, triunfador en la feria de Murcia de este año.

Representantes de distintas peñas y clubes taurinos de España pidieron unidad entre los aficionados y exigieron integridad y rigor a los taurinos en el transcurso del II Congreso Internacional Taurino, que se celebra en Murcia.

Con este planteamiento comenzó la tercera y última sesión del encuentro en una mesa redonda bajo el título 'Afición y festejos populares' que resultó, a la postre, una de las reuniones más interesantes del congreso porque sirvió para exponer la cruda realidad de las plazas de tercera de localidades pequeñas en las que la fiesta de los toros se vive con tanta intensidad como pocos medios.

Todos los intervinientes bajaron a la arena y contaron las dificultades que deben superar para mantener la afición de las personas que pertenecen a las numerosas peñas taurinas que funcionan en nuestro país.

Vicente Nogueroles, presidente de la Federación de Peñas Taurinas de Bous al Carrer de la Comunidad Valenciana, comentó que "en la calle está el toro íntegro, la verdad y el miedo". "El aficionado acude a los festejos populares no porque sean más baratos", continuó, "sino porque está decepcionado por lo que sucede en la plaza".

Valiente y cruda fue la intervencion de Jesús Hijosa, alcalde de Vilaseca de la Sagra (Toledo), una localidad de casi dos mil habitantes con una arraigada afición taurina. "Si no se apoyan las bases, no hay futuro", afirmó, en referencia al certamen de novilladas con y sin picadores que cada año se organizan en el pueblo y conceden los prestigiosos premios Alfarero de Oro y Alfarero de Plata.

Denunció que anunciar un festejo con caballos tiene un coste que oscila entre los 40.000 y 50.000 euros y que cada novillo de tres años tiene un precio de 2.000 euros más iva. Consideró en este sentido la necesidad de buscar fórmulas para abaratar el precio de los festejos, lo que, a su juicio,  es una condición esencial "para ganar el futuro".

Juan Pablo Corona, presidente de Fomento Cultural de la Tauromaquia Hispanoamericana, contó su experiencia mexicana sobre los festejos populares, cuajada, también de incomprensiones.

"A la afición hay que emocionarla porque en torno a ella gira la tauromaquia", afirmó Juan Coronel, presidente del Club Taurino de Lorca, que momentos antes había tenido un recuerdo especial para Paco Ureña, torero de la localidad murciana.

"Si los aficionados apoyan la tauromaquia", continuó, "no hay que tener miedo a los políticos, y el futuro estará asegurado".

El presidente del Club Taurino de Murcia, el más antiguo de España, afirmó sin tapujos que "en este sector no hay unidad y hay que dialogar más". Y fue más allá: "Los medios de comunicación nos han abandonado".

Por último, el presidente de la Unión de FederacionesTaurinas de Aficionados de España, Jorge Fajardo, corroboró la falta de unidad entre los aficionados, y denunció "la ausencia de un espectáculo íntegro en todas las plazas". "¿Se ha preguntado alguna vez un empresario por qué huyen los aficionados?", se lamentó, y concluyó que "hay que ser serios y buscar el 'voto' de los que pueden asistir a las plazas, y estar al lado de las instituciones, que son las que deben velar por la fiesta de los toros".

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