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ANÁLISIS i

Epi y Blas, dentro y fuera del armario

¿Dijo Mark Saltzman, guionista de 'Barrio Sésamo', que las legendarias marionetas de Henson eran gais?

Hace muchos años Mark Saltzman leyó en una columna de The San Francisco Chronicle una anécdota protagonizada por un niño de preescolar que preguntaba a su madre, mientras veía Barrio Sésamo, si Ernie y Bert (Epi y Blas en España) eran “amantes”. “Viniendo de un niño tan pequeño fue divertido. Y siempre sentí que, sin que fuese un gran proyecto, cuando escribía Bert y Ernie lo fueron. Yo no tenía otra forma de contextualizarlos”.

Saltzman fue guionista de las marionetas de Barrio Sésamo, creadas por Jim Henson y Frank Oz. Y Saltzman, en una entrevista en la revista Queerty, apuntaba de esta forma en la misma dirección que la histórica portada de The New Yorker de 2013 en la que Epi y Blas veían la televisión con Epi echando su cabeza en el hombro de Blas tras el fallo del Tribunal Supremo aprobando los matrimonios homosexuales. ¿Pero dijo Saltzman que las legendarias marionetas de Henson eran gais? No. Dijo, simplemente, que cuando escribía sus diálogos los contextualizaba en su propia relación con Arnold Gassman, a quien llamaba Arnie (una vocal de diferencia con Ernie, su novio).

Epi y Blas, dentro y fuera del armario

La entrevista con Queerty abordaba muchos asuntos, entre ellos el destrozo que el Sida hizo en la comunidad gay en los años ochenta; Saltzman y Gassman, de hecho, supieron que habían empezado su relación el mismo día en que se diagnosticó el primer caso de la enfermedad en Estados Unidos. También su relación con Gassman, el ambiente de trabajo en Barrio Sésamo y todos sus proyectos artísticos. El foco, sin embargo, se situó rápidamente en el viejo dilema sobre la sexualidad de los dos muñecos, y hacia allí fue el titular sensacionalista: “Exclusiva: ¿eran Epi y Blas pareja? Por fin tenemos la respuesta…”. La respuesta era que el guionista así los imaginaba para hacer más cómodo su trabajo, además de empatizar personalmente con Epi y su novio con Blas: él, Saltzman, era más bromista y caótico, y su chico, Gassman, mucho más organizado. Ni que decir tiene que, a medida que la entrevista empezó a saltar de medio, la noticia fue que Epi y Blas habían sido concebidos como pareja homosexual.

“Parece que al señor Mark Saltzman le preguntaron si Epi y Blas son homosexuales. Está bien que él sienta que lo son. No lo son, por supuesto. Pero, ¿por qué esa pregunta? ¿Realmente importa? ¿Por qué la necesidad de definir a las personas solo como gay? Hay mucho más para un ser humano que la heterosexualidad o la homosexualidad”, saltó en su perfil de Twitter uno de sus creadores, Frank Oz. “Yo los creé y sé cómo son”, recalcó. Los creó, es cierto, pero quien los configuró fue un guionista que asumía de forma natural, debido a su propia sexualidad, que los dos eran homosexuales.

¿Dentro o fuera del armario? Barrio Sésamo se pronunció: “Epi y Blas son mejores amigos. Fueron creados para enseñar a niños en edad de preescolar que las personas pueden ser amigos de los que son diferentes a ellos mismos. A pesar de que son identificados como personajes masculinos y poseen muchos rasgos y características humanas, siguen siendo títeres, y no poseen una orientación sexual”. ¿En dónde deja entonces Barrio Sésamo la relación sentimental de la rana Gustavo y la cerdita Peggy? Supuestamente, en el escenario de las relaciones normativizadas, aquellas que se dan por hecho: nada que altere a nadie ni que levante titulares en medio planeta.

"Es el amor de mi vida", repite en la entrevista Saltzman sobre Arnold Gassman, que murió en 2003 tras una breve enfermedad cuando solo tenía 56 años. Lo cierto es que cerca es siempre igual de cerca y lejos igual de lejos, pero para un niño que pregunta si Epi y Blas son amantes, las distancias son diferentes.

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