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Lenny Kravitz, el colofón musical a un festival histórico

Santiago de Compostela ha celebrado este fin de semana la primera edición de O Son do Camiño

Concierto de Lenny Kravitz, dentro del festival O Son Do Camiño celebrado en Santiago.rn
Concierto de Lenny Kravitz, dentro del festival O Son Do Camiño celebrado en Santiago. EL PAÍS

O Son do Camiño vivió este sábado el final de una fiesta musical histórica en Galicia. Este festival remató su suculenta propuesta artística con la presencia de Lenny Kravitz sobre su imponente escenario Estrella Galicia. En el anfiteatro del Monte do Gozo de Santiago de Compostela, y ante una multitud que aparentemente superaba el público de días anteriores, el rockero norteamericano se hizo grande a partir de las 23.00. A muchos les gusta empezar el show con algo nuevo, pero Lenny tiró de todo un clásico para encender al público: Fly Away.

El aforo completo del festival hizo honor al récord de ventas histórico de esta cita —tardaron dos horas en agotar los abonos—. Todos ellos bailaron frente al artista de Nueva York durante una hora y media. El subidón inicial se mantendría de la mano de canciones como Dig in y Kravitz, en la fase inicial de su repertorio, e incluso se permitió el lujo de incluir un par de versiones de otros artistas: concretamente, American Woman de The Guess Who y Get up, stand up, de Bob Marley & The Wailers. Y de las guitarras pasó al funk, interpretando su último sencillo, Low.

It ain't over 'til is over y Can't get you off my mind profundizarían en esta línea más en clave soul antes de que canciones como Tunnel vision recuperasen el protagonismo de las seis cuerdas. La interpretación de Always on the run, grabada a dúo con el guitarrista de Guns N' Roses Slash, sirvió para acelerar el paso hacia un recta final en la que también sonaron Where are we runnin' y la eterna Again. Pero Lenny Kravitz reservó todo un clásico para el final de un concierto único: Are you gonna go my way, cuyo inolvidable riff de guitarra cerró el concierto.

Un momento del concierto que ha ofrecido el estadounidense Lenny Kravitz.
Un momento del concierto que ha ofrecido el estadounidense Lenny Kravitz. EFE

León Benavente y Mando Diao aceleraron el pulso

El rock alternativo de artistas festivaleros como los suecos Mando Diao o los españoles León Benavente hizo bailar y disfrutar al público en las horas previas a Lenny Kravitz. A pesar del escaso tiempo que los autores de Dance with somebody estuvieron sobre el escenario principal —apenas una hora—, la garra del cantante levantó a los asistentes con su carismática voz. Por su parte, la banda española liderada por Abraham Boba lideró los ánimos del Escenario Galicia y el cuepro de su lider acabó sobrevolando las cabezas de los asistentes.

La parte más comercial de la jornada la pusieron C. Tangana y Martin Garrix, que fueron el fin de fiesta de esta tercera jornada de festival. El autor de Mala Mujer se dejó ver en un escenario repleto de oscuridad donde un luminoso hacía honor a su último disco, Ídolo. Su actuación fue la nota discordante de una evento musical donde había reinado el directo y la naturalidad, como la que mostró Morgan a media tarde. Ya de madrugada, el concierto final de la primera edición de O Son do Camiño, correspondería a uno de los mejores djs del mundo, Martin Garrix, conocido por el éxito de temas como Animals o In the Name of Love.

Por la tarde también hubo espacio en el cartel para grupos locales como Eladio y los Seres Queridos o el rapero Arce, que poco a poco fueron sumando espectadores, pese a la importante cantidad de lluvia caída durante la tarde. Aunque el primer lleno del sábado lo consiguió la banda gallega formada en Madrid, Novedades Carminha, que tocaron en el escenario principal canciones pegadizas como Antigua pero moderna y Que Dios reparta fuerte. Fuerte, así ha empezado su andadura O Son do Camiño.

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