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La ópera rejuvenece en todo el mundo

Cerca de 250 expertos internacionales se reúnen en el foro del Real de Madrid para analizar los retos de este arte que incorpora nuevos públicos y se enfrenta al reto de fidelizarlos

La soprano Ana Caterina Antonacci (derecha), en el papel de Elisabeth I en la ópera 'Gloriana'.
La soprano Ana Caterina Antonacci (derecha), en el papel de Elisabeth I en la ópera 'Gloriana'.

La ópera, ese arte que ya cumplió cuatro siglos a principios del XXI, rejuvenece. Las obsesivas estrategias de teatros de todo el mundo van dando resultado. El reto es afianzarlos. Fidelizar a un público que la siga salvando de la quema generación tras generación. Es uno de los aspectos principales a debatir en el World Opera Forum, que reúne a 250 expertos y se celebra a partir de este jueves en el Teatro Real de Madrid. Gestores y creadores de Europa, América, Asia, África y Oceanía debaten la vigencia de un arte que se reinventa y se abre a los jóvenes con una creciente demanda alejada cada vez más de las élites.

¿Vivimos la edad dorada del mismo? En varios aspectos, desde luego. No en el de la creación, que casi culminó su mayor ola continua de brillantez desde el barroco hasta la segunda guerra mundial con todo tipo de propuestas. Pero sí el de la escenificación, en gran parte de la interpretación y, sobre todo, el de la atracción que supone para un público masivo en la actualidad. Pero la clave reside en crecer. En todos los aspectos mencionados. Ambición, audacia y cierto descaro mandan en las estrategias que tiran del carro.

Para empezar, a la hora de ampliar adeptos, según expone el británico Nicholas Payne, presidente de Opera Europa: “Este arte cuenta en todo el mundo con más adeptos que nunca en sus 420 años de historia”, afirma. “Y aun así, sufre una crisis de confianza”. En medio de esa falta de fe, planea la pregunta de sí será capaz de sobrevivir en buen estado de salud en el futuro. Para ello, requiere dos ingredientes: rejuvenecimiento y regeneración. Constantes. “Ya hemos seducido nuevos públicos. Pero la siguiente pregunta que debemos formularnos es: ¿Resulta lo suficientemente variado? ¿Es uniforme o responde al color del mundo de hoy: muticultural, mestizo? ¿Varían sus ingresos o acuden las clases más favorecidas? ¿Cuáles son sus gustos musicales y escénicos?”. Como han llegado se pueden esfumar. “Hay mucha oferta para rellenar el ocio en las sociedad actual y eso es muy saludable. Necesitamos fidelizarlos”, afirma Payne.

Las iniciativas cunden para menores de 30 años, con entradas baratísimas. “La cuestión es afianzarlos a partir de dicha edad”. El esfuerzo en los años jóvenes se centra en la invitación al conocimiento. “En esa franja de años no nos resulta tan importante si aman o no la ópera. La prioridad es que la conozcan para que después puedan elegir”, añade el británico.

Cultura garantiza la defensa de la zarzuela en el Congreso

No sobran las explicaciones. La incertidumbre generada en torno al proyecto de unión del Teatro Real y la Zarzuela lo merece. Por eso Fernando Benzo, secretario de Estado de Cultura, compareció este jueves en la comisión de cultura del Congreso de los Diputados para explicar ampliamente el plan. Comenzó poniendo énfasis en las mentiras generadas: “No se trata de una privatización y se regirá bajo la ley 40/2015 del sector público”. En cuanto al perjuicio que según algunos causaría el plan a la zarzuela como género, Benzo insistió, no sólo en las obligaciones de defenderlo que el propio Real Decreto que lo pondrá en marcha contempla, también en el plan de defensa de la misma como patrimonio cultural que ha propuesto el Gobierno: “Es un plan para potenciarla”. En cuanto a los temas laborales fue meridiano: “No habrá ni un solo despido”. Para terminar, entonó un mea culpa: “No lo hemos comunicado bien, en primer lugar a los trabajadores”. Pero lamentó la cerrazón al diálogo que han mostrado los sindicatos y su decisión de promover los paros previstos en todo el Instituto Nacional de Artes Escénicas y de la Música (Inaem). Los grupos, tanto el socialista, como el de Podemos y Ciudadanos le pidieron que incidiera en el consenso. Anduvieron tibios en sus críticas y raramente contundentes. “Señor Benzo, no venza, convenza”, pidió José Andrés Torres-Mora (PSOE), mientras que Eduardo Maura, de Podemos, lamentó las formas en las que se ha llevado y mostró preocupación acerca de una posible debilitación del Inaem. “Mi diagnóstico es pesimista, pero obtenga los apoyos necesarios”.

La frecuencia no debe decaer. El éxito del primer impacto no es suficiente, tal como sostiene Marc Scorca, presidente de Opera America: “Los teatros de nuestra zona triunfan con sus estrategias de incorporar nuevos públicos. Pero así como antes, los aficionados acudían a cada título de la temporada, los nuevos sólo lo hacen una o dos veces al año. Necesitamos aumentar”. ¿Cómo? “Ofreciendo herramientas para profundizar en lo que ven o tentándolos con otros atractivos, buena comida incluida”, asegura con esa veta práctica genuinamente norteamericana.

Desde el sur del continente, la chilena Alejandra Martí, directora ejecutiva de Opera Latinoamericana (OLA), ofrece una perspectiva de su área. La vanguardia en la búsqueda de nuevos públicos en los teatros se da en Argentina, Chile, Uruguay, Colombia, México y Brasil. “En los países que forman parte de nuestra asociación existen 143 orquestas sinfónicas y filarmónicas, más de 300 conservatorios de música, casi 400 de ballet, y alrededor de 40 festivales de ópera. El cambio de paradigma en estilo de vida de las generaciones más jóvenes ha hecho que muchos de ellos pierdan el miedo a vivir del arte”, afirma. En parte gracias a las labores que emprenden el Teatro Colón de Buenos Aires, el Municipal de Santiago, que ha aumentado un 30% la asistencia de jóvenes, el Solís de Montevideo, el Julio Mario Santodomingo de Bogotá o el Bellas Artes de México… Todos ellos, referencia latinoamericana.

Como el Real y el Liceu, en España, también comprometidos con la tarea de ampliar y rejuvenecer público. En vivo o con retransmisiones audiovisuales y digitales vía internet. Un camino que crece y aumenta la audiencia a nivel global, así como penetra para todos los públicos en todo el Estado, con expansión también a puntos de América latina. En el caso del Real, con su pionera retransmisión por Facebook de óperas en directo, han alcanzado cifras cercanas a los 300.000 seguidores.

Mientras en Barcelona la escalada de público menor de 30 años ha pasado en tres temporadas del 4,1% al 12,5%, en Madrid, el número de niños, adolescentes y jóvenes ha alcanzado los 50.000 en los últimos años. El programa Petit Liceu ha sido el dinamizador en Cataluña. El Real Junior, junto a descuentos, entradas a 20 euros y facilidades para acudir completamente gratis a los ensayos han propiciado el éxito dentro de esa franja en la capital.