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Alicia Vikander: “La industria del cine aún parece un club de hombres”

La actriz sueca da vida a Lara Croft en la resurrección de la saga 'Tomb Raider'

Alicia Vikander, el pasado martes en el estreno en Londres de 'Tomb Raider'. En vídeo, el tráiler de la película.

No hace ni ocho años que la sueca Alicia Vikander —a la que le quedan aún siete meses para cumplir los 30— debutó en el cine, y sin embargo parece que lleva toda la vida en el showbusiness. En realidad, sí lleva toda su vida: de niña entró en la escuela del Ballet Real Sueco y más tarde estudió en el American Ballet de Nueva York. Después, el habitual paso por la televisión, y por fin la fama gracias, curiosamente, a dos películas que le llevaron a encarnar personajes reales daneses: Un asunto real (2012) y La chica danesa (2015), con la que ganó el Oscar.

En persona, la sueca resulta ser más natural, pizpireta y libre de mordazas que las estrellas de Hollywood. En Madrid estuvo dos días de promoción (el doble de lo acostumbrado), y así logró tiempo libre para hacer turismo. Asentada en Londres —su pareja, desde el rodaje de La luz entre los océanos, es el también actor Michael Fassbender, y no se permiten preguntas sobre su vida privada—, habitual del cine estadounidense, en abril estrena en España Inmersión, donde la ha dirigido Wim Wenders, y este próximo viernes llega su primer protagonista en una saga taquillera: Tomb Raider, donde resucita a Lara Croft, la heroína nacida de los videojuegos que ya encarnó Angelina Jolie.

Pregunta. Su Lara Croft es muy física, muy cachas, hay poco truco tecnológico.

Respuesta. Venía así en el guion, que se centraba en acciones que podían hacer una mujer. Necesité unos meses de gimnasio, desde luego, y me inspiré en las atletas profesionales. Hice sobre todo boxeo, pensando en ser capaz de filmar todo lo que me pidieran. Como actriz me gusta darle verdad a mis personajes, y para este gané seis kilos de músculo.

P. Decía Will Smith, cuando rodó el biopic Ali, que tanto gimnasio le hizo sentirse un supermacho. ¿Usted se sentía supermujer?

R. Desde luego. El primer día que entré en el gimnasio parecía ir contra la naturaleza. Al final, me sentía muy poderosa. Llegué a estar horas y horas en el gimnasio, y seguí durante el rodaje, por las mañanas antes de que empezar la jornada de filmación. Lo interesante es la energía que sientes. La emanas.

P. Dentro de una producción de este tamaño, con tanta secuencia de acción, ¿aún encontró hueco para defender a su personaje?

R. La escala del rodaje cambia. No te rodean cincuenta personas, sino 300. Tuve suerte, porque he formado parte de este filme desde hace más de dos años, y aunque no fuera productora logré que se escucharan mis opiniones. Todavía no he visto el montaje final, porque ha habido diversas ediciones, pero estoy contenta de haberme hecho valer. Hace dos años monté mi propia productora y quiero centrarme en esa labor. Y en un futuro me planteo dirigir.

“Hace dos años monté mi propia productora. Y en un futuro próximo dirigiré”

P. Con tanto montaje, ¿temió que se perdiera su interpretación? Los actores son el eslabón más débil de un filme, porque el montaje puede cambiarlo todo.

R. Y ahí reside la naturaleza de la actuación en el cine. Aterroriza. Pero en esta y en todas las películas. Normalmente, un director encara el montaje con cinco, seis horas de filmación. Así que fíjate las posibilidades que maneja. Con los años he aprendido a comunicarme mejor con los cineastas, y a colaborar para dar vida en común a un proceso creativo. En fin, como actriz, nunca controlas todo tu trabajo.

P. Entre Willem Dafoe, que dice que es solo un color en manos del pintor-cineasta, y Joaquin Phoenix, que defiende que un actor debe hablar cara a cara con el director, ¿usted dónde se coloca?

"Cualquier ayuda para corregir más rápidamente situaciones injustas es bienvenida"

R. Complicado. En este caso, hablé mucho con el director, y por eso fui formando parte más y más de la producción. Personalmente, siento que una vez que he hecho todo el trabajo previo, tengo que dejarme ir en el plató. Que fluya la actuación, que la información previa quede soterrada en la acción y reacción que se produzca. Pero es cierto que con mi productora me voy involucrando más en todo el proceso fílmico.

P. ¿Hay que tener el Oscar para encarnar a Lara Croft [Jolie también lo ganó]?

R. Es curioso. Me lo dieron después de que firmara por Tomb Raider pero antes de que se hiciera público... ¿Me está diciendo que me dieron la estatuilla para apoyarme con Lara Croft [bromea]?

P. Uno nunca sabe.

R. Cierto [Y estalla en carcajadas].

P. En las últimas décadas ha habido varios momentos en el cine de Hollywood en que parecía que se iba a tomar en serio a las mujeres. Con Thelma y Louise, con la primera saga Tomb Raider... ¿Ahora por fin estamos en la senda correcta?

R. Eso espero. Y por eso es buen momento para Lara Croft. Recuerdo ver de cría a Jolie encarnándola y cómo me impresionó. Creo que por fin los tiempos están cambiando. Yo al menos he podido escoger personajes tridimensionales, no clichés.

P. En Suecia el reparto de las ayudas al cine ha logrado por fin la paridad entre directores hombres y mujeres.

R. Cualquier ayuda para corregir más rápidamente situaciones injustas es bienvenida. Creo que estas subvenciones son buenas. En mi productora estoy buscando mujeres que necesiten mi ayuda. El cine aún parece un club de hombres. Y deberíamos preocuparnos en quién es el o la mejor para un puesto, no como aún ocurre ahora, que se prioriza a lo hombres. Soy feminista, y me siento parte de este cambio. Hay apetito por nuevas historias, por otros ángulos. Escuchemos esa petición.

P. Habla de dirigir. ¿Será pronto?

R. Este año estoy muy ocupada, pero está siendo un proceso natural dentro de mí. Me voy formando, buscando esa historia que sienta que es para mí... Sí, no pasará mucho tiempo.