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Las actrices francesas lanzan su versión del Time’s Up

Más de 130 actrices y profesionales del cine presentan el movimiento feminista Maintenant On Agit (Ahora, actuamos) y portarán un lazo blanco en la ceremonia de los Cesar contra la violencia sexual

Algunas de las promotoras de la campaña.
Algunas de las promotoras de la campaña.

Muchas de las actrices, directoras y demás profesionales del mundo del cine francés que este viernes acudirán a celebrar la gran fiesta del cine galo, la ceremonia de los Cesar, en París, lo harán exhibiendo un lazo blanco. Será su modo de demostrar su adhesión a Maintenant On Agit (ahora, actuamos), la versión francesa del movimiento estadounidense Time’s up creado por mujeres de Hollywood para apoyar a las víctimas de violencia sexual.

La iniciativa, lanzada este miércoles con un manifiesto de la Fundación de las Mujeres y con ayuda del diario Libération, cuenta con el apoyo de personalidades francesas como la actriz y cantante Vanessa Paradis, que inaugurará la gala de los César este año, Diane Kruger —de origen alemán pero que reside largas temporadas en Francia—, la escritora franco-marroquí Leila Slimani o la también actriz Julie Gayet, novia del expresidente socialista francés François Hollande.

“Hemos sufrido. Hemos aguantado. Nos han matado. Hemos gritado. Hemos delatado. Hemos denunciado. Nos hemos unido. Hemos polemizado. Ahora, actuamos

“Hemos sufrido. Hemos aguantado. Nos han matado. Hemos gritado. Hemos delatado. Hemos denunciado. Nos hemos unido. Hemos polemizado. Ahora, actuamos”, señala el manifiesto, firmado por más de 130 artistas galas. El objetivo es lograr donaciones a favor de organizaciones que defienden a mujeres víctimas de violencia “para que nadie tenga que decir nunca jamás #MeToo”, agrega en referencia al movimiento feminista de denuncia de abusos sexuales nacido tras el escándalo del productor estadounidense Harvey Weinstein.

El #MeToo tuvo su versión francesa con la etiqueta #Balancetonporc (denuncia a tu cerdo), con la que miles de mujeres denunciaron casos de abusos sexuales en las redes sociales. De ahí nació el Time’s Up apoyado por actrices como Reese Witherspoonn, Cate Blanchett o Emma Stone y que, además de recaudar fondos, ha promovido el uso de vestidos negros para las galas del cine como los Golden Globe, iniciativa que ahora emulan sus colegas francesas con el lazo blanco, conscientes de que su visibilidad es clave para que no decaiga un movimiento de alcance global.

Puritanismo, polémica y #metoo

“La idea no es centrarse solo en el cine francés, sino beneficiarse de la visibilidad de que gozan las actrices y directoras para ayudar a las mujeres en todos los sectores de la sociedad”, explica la directora de la Fundación de las Mujeres, Anne-Cécile Mailfert, en Libération.

El debate feminista surgido a raíz del #MeToo ha sido profundo en Francia. Y no es unánime. Cien artistas e intelectuales francesas, entre ellas la actriz Catherine Deneuve o la escritora Catherine Millet, firmaron en enero un controvertido manifiesto denunciando el “puritanismo” sexual del #MeToo y en defensa del “derecho a importunar” que provocó un intenso debate —y una lluvia de críticas— que traspasó las fronteras francesas. Sin ser una respuesta directa a ese manifiesto, las actrices francesas signatarias del Maintenant on agit han querido dejar clara un mes más tarde su posición en apoyo al movimiento feminista.

“Tras las divisiones que ha habido sobre los diferentes textos de mujeres, y especialmente sobre aquel firmado por un centenar de mujeres, entre ellas Catherine Deneuve (…), para mí era importante apoyar un movimiento fuerte y unido que se inscribe en el tiempo, un movimiento que lanza acciones concretas, una toma de conciencia global”, explica en Libération la actriz y directora de escena Maëlle Poésy.

Maintenant On Agit se ha propuesto un objetivo concreto: “Recaudar un millón de euros”, dijo a la agencia France Presse Anne-Cécile Mailfert. “Hay urgencia en que se entienda que la lucha contra la violencia contra las mujeres requiere de medios”, agregó. Sobre todo ahora que el movimiento #MeToo empieza a mostrar resultados. Según un balance del Ministerio del Interior publicado a finales de enero, tras el caso Weinstein en Francia se registró un “alza muy clara” de las denuncias de violaciones y otros tipos de agresiones sexuales ante las autoridades: en el último trimestre de 2017 se registraron un 31,5% más de denuncias por agresiones sexuales (no violaciones) que en 2016, algo que se inscribe “en el contexto del movimiento de toma de la palabra de las mujeres tras las revelaciones del caso Weinstein”, según el estudio.