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Martin Scorsese: 75 años de un grande del cine

El canal celebra al director emitiendo sus películas más conocidas todos los domingos de noviembre

Martin Scorsese cumple el 17 de noviembre 75 años. Una vida prácticamente consagrada al cine. Nació en Nueva York en el seno de una familia católica de inmigrantes italianos. Estudió en un seminario y pensó incluso en ordenarse sacerdote, pero las películas fueron su verdadera escuela desde niño. Creció viendo cine italiano en su barrio natal. También se empapó de lo mejor del cine americano: wésterns, musicales, comedias, melodramas, thrillers… Se matriculó en la Universidad de Nueva York donde estudió Bellas Artes y en 1967 debutó como realizador con ¿Quién llama a mi puerta?

Gracias a él los espectadores de todo el mundo hemos recorrido en taxi las calles de Nueva York; conocimos los sangrientos orígenes de la ciudad que nunca duerme; vivimos una odisea nocturna; nos mezclamos con su mafia local; e incluso tarareamos un tema que, con el tiempo, se ha convertido en un himno oficioso de la “gran manzana”. Y todo ello sin levantarnos de una butaca. Tan solo viendo películas como Taxi Driver, Gangs of New York, La edad de la inocencia; ¡Jo, qué noche!, Malas calles, Uno de los nuestros o New York, New York.

Pero, además, Martin Scorsese ha indagado en los rincones más oscuros del alma humana, donde la autodestrucción y la espiritualidad se mezclan de forma salvaje. El realizador norteamericano ha sido siempre arriesgado, profundo, visceral, nervioso y excesivo. En sus películas se habla de la culpa y de la redención y no solamente desde un punto de vista estrictamente religioso. Ahí están para demostrarlo títulos tan distintos como La última tentación de Cristo y Toro salvaje, la biografía del boxeador, recientemente fallecido, Jake LaMotta.

Sus personajes han sido casi siempre seres inadaptados que pelean tanto en las aceras de las calles como con su propia conciencia. Scorsese se coloca frente a la debilidad humana y muestra la violencia como uno de los lugares tenebrosos del ser humano. Ha retratado como pocos otros autores algunos complejos estados emocionales como la obsesión y ha humanizado tanto a dioses como a monstruos.

El cine de Martin Scorsese es una lucha por encontrarse y comprenderse a sí mismo, como vimos en su última película estrenada hasta el momento, Silencio, la historia de unos misioneros jesuitas portugueses en el Japón del siglo XVII. Su vida ha sido y será el cine y en el séptimo arte ha quedado reflejada su pasión y su ilusión, como vimos en La invención de Hugo, centrada en la vida de Georges Méliès.

TCM ha preparado en honor a este gran director una gran fiesta cinematográfica. Todos los domingos del mes de noviembre la programación estará dedicada a su figura con la emisión de algunas de las mejores películas de su filmografía. Títulos como Uno de los nuestros, Toro salvaje, ¡Jo, qué noche!, Alicia ya no vive aquí, El color del dinero, La última tentación de Cristo o Shutter Island.

Un Martin Scorsese que continua en plena actividad. Está finalizando The Irishman, protagonizada por Al Pacino y su fiel Robert De Niro, en la que se cuenta la vida del sindicalista estadounidense Jimmy Hoffa. Además, tiene en la agenda varios proyectos, entre ellos un biopic sobre el presidente norteamericano Theodore Roosevelt, que seguramente protagonizará Leonardo DiCaprio, y Killers of the Flower Moon, un film ambientado en 1920 y que narra el asesinato de varios miembros de la tribu norteamericana Osage. Y aunque su influencia se puede palpar en autores como David O. Russell, Paul Thomas Anderson y muchos otros más, Martin Scorsese solo hay uno y esperemos disfrutar con su presencia, su magisterio y su cine durante muchos años más.