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‘The Good Doctor’, un nuevo tipo de médico en televisión

La serie, protagonizada por un cirujano autista, ha arrancado con éxito en EE UU

Las apariencias engañan. Y The Good Doctor es un gran ejemplo. Leyendo las críticas en Estados Unidos a la serie protagonizada por Freddie Highmore se podía pronosticar una corta vida a una producción acusada de resultar “demasiado sentimental para ser divertida”. Sin embargo, The Good Doctor, que AXN estrena hoy martes 24 (22.05) en España, se garantizó completar una temporada tras el exitoso arranque de sus dos primeros episodios, con los que se situó entre los programas de mayor audiencia en EE UU, y con el tercer capítulo ya se ha convertido en la serie más vista del momento en el país.

También parecía extraño ver a un asesino, como el que interpretó en las cinco temporadas de Bates Motel, convertido en médico. “Entiendo las dudas de quienes no se imaginan a Norman Bates de cirujano”, dice un divertido Highmore a EL PAÍS. “Yo no los veo tan diferentes. Son personajes y los interpreto de la misma forma”, añade el actor londinense.

The Good Doctor contaba con otro posible hándicap inicial: su productor, David Shore, ya había creado en televisión a otro médico brillante, pero terrible en las distancias cortas como Gregory House. Highmore entiende las comparaciones, pero prefiere incidir en las diferencias: “House está lleno de cinismo, y The Good Doctor de optimismo”.

La serie lucha contra la idea de que un autista no puede ser médico. “Hablamos de discriminación por falta de conocimiento sobre el autismo y sobre otras muchas cosas. Y con un poco de suerte podemos cambiar algo en la sociedad”, incide Highmore. Su personaje, Shaun Murphy, es un joven cirujano pediátrico que acaba de ser contratado por un hospital californiano. Es brillante en su trabajo. Y también autista.

‘The Good Doctor’, un nuevo tipo de médico en televisión

“No conocemos a ningún cirujano con autismo, al menos que lo haya reconocido en el lugar de trabajo, pero tenemos un equipo de asesores con los que confiamos mostrar un retrato de Shaun tan auténtico como sea posible”, prosigue el actor.

Highmore, licenciado en Lingüística por Cambridge, se muestra muy cuidadoso al hablar de su personaje. No quiere caer en tópicos al encarnar a su personaje, y la lectura de libros sobre el autismo le han ayudado tanto como las personas que tiene a su alrededor. “Lo que intento evitar es mostrar su falta de empatía con otros como algo negativo. Quiero ver su comportamiento como algo positivo”, explica.

Inspirada en una serie surcoreana homónima de 2013, adaptar The Good Doctor al mercado estadounidense fue una idea del actor Daniel Dae Kim, esta vez en funciones de productor. “También hay grandes diferencias con el original. Entre otras, la serie coreana fue autoconclusiva. Es su forma de hacer televisión. Y nosotros esperamos que continúe”, destaca el intérprete.

Desde el primer episodio, la serie va mostrando a través de flashbacks la trayectoria personal de este joven médico, tanto en los estudios como en su vida familiar. “David también me ha prometido que Shaun tendrá su lado romántico. No todo es hablar de autismo”, prosigue.

La ficción también ofrece una nueva forma de narrar los procedimientos médicos: un conjunto de gráficos muestran al espectador la forma de actuación que se plantea el cirujano para afrontar cada caso. “Shaun es autista pero también es alguien que en el momento que abre las puertas del hospital sabe que ha llegado a casa, que por fin ha encontrado su hogar”, remata Highmore.

Deseo de rodar en español

Su pasaporte dice que nació en Inglaterra, pero el corazón de Freddie Highmore (Londres, 1992) habla español, idioma que aprendió por vocación, además de árabe y francés.

El actor vivió en España varios meses haciendo prácticas universitarias, hasta que el éxito de Bates Motel le alejó de Europa. “Ahora se me hace difícil hablar de algo tan serio como The Good Doctor en castellano. Lo tengo un poco enmohecido”, se disculpa.

Vivió en la céntrica calle madrileña de Fuencarral encima de unos cines. Le encantaría trabajar en español, pero de momento nada. “Ni tan siquiera me ha salido un papel de extranjero en España”, bromea.

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