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‘Velvet colección’, la ‘Velvet’ de siempre

Sus fans pueden estar tranquilos. Su serie sigue ahí. Con su culebroneo, su superficialidad, su música y sus personajes. 'Velvet' 100%, pero ahora, en el pago

Avance de 'Velvet colección'

Puede que Velvet terminara en Antena 3, pero no está muerta. La serie centrada en unas galerías de moda se ha mudado al pago, a Movistar +, al mismo tiempo que la acción se traslada a Barcelona con la nueva sede que abre la firma. Ha pasado el tiempo, no se precisa cuánto pero parece ser bastante. Don Emilio y doña Blanca se han casado, Manolito ha crecido hasta ser Manuel, y Ana Ribera está en Barcelona solo de paso porque vive feliz en Nueva York con Alberto y el hijo que tienen en común.

El primer capítulo, que Movistar, además de tener disponible en vídeo bajo demanda, emitió en redes sociales para que nadie se despistara, resitúa a los espectadores. Esto sigue siendo Velvet, con su música, su colorido y sus personajes. Pero para este arranque también tenían preparada una ración extra de drama. La serie arranca anunciando una muerte, que se ve a lo largo del episodio (por cierto, que alguien enseñe a Paula Echevarría la diferencia entre llorar y reír). Otra solo se recuerda de palabra. Velvet colección arranca de luto. En cuanto al resto, Asier Etxeandia da una dosis extra de locura a Raúl de la Riva, Adrián Lastra se mantiene como alivio cómico y Marta Hazas se prepara para tomar el relevo de protagonista de la historia con triángulo amoroso a la vista y Echevarría a punto de abandonar el barco.

‘Velvet colección’, la ‘Velvet’ de siempre

Pero si esta continuación comienza resituando a los personajes de siempre, también presenta a algunos nuevos. Como un Imanol Arias al que le va a costar quitarse a Antonio Alcántara de encima. O un Fernando Guallar que promete ser el nuevo galán de la serie. Otra novedad es una duración más reducida para los episodios, con solo 50 minutos frente a los más de 70 a los que nos tenía acostumbrados, un acortamiento que impregna velocidad a la acción y elimina elementos superfluos, muy abundantes en esta serie por su propia definición.

En definitiva, los fans de Velvet pueden estar tranquilos. Su serie sigue ahí. Con su culebroneo, sus vestidos bonitos, su superficialidad, su música y sus personajes. Velvet 100%.

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