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Octavio Chacón y Conde de la Maza destacan en Tarazona de la Mancha

Gran trapío pero decepcionante juego de los toros de Cebada Gago y Dolores Aguirre

Ejemplar de la ganadería del Conde de la Maza, lidiado el pasado sábado en Tarazona de la Mancha.
Ejemplar de la ganadería del Conde de la Maza, lidiado el pasado sábado en Tarazona de la Mancha.

La feria taurina de Tarazona de la Mancha (Albacete), celebrada este pasado fin de semana, dejó dos nombres propios: el del matador de toros Octavio Chacón y el de la ganadería del Conde de la Maza. Ambos fueron los grandes protagonistas de la primera de las dos corridas de toros programadas, el sábado 26 de agosto.

Chacón, por su capacidad, entrega y valor, y los toros del Conde de la Maza, por su magnífica presentación y variado juego, propiciaron una entretenida tarde. En la corrida del domingo 27, sin embargo, la mansedumbre y falta de casta de las reses de Cebada Gago y Dolores Aguirre, también de gran trapío, condicionaron un festejo en el que solo Rafaelillo pudo cortar una oreja.

Pero más allá del resultado artístico de ambos festejos, el ciclo taurino de este 2017 ha estado marcado por la apuesta torista de esta localidad de 6.500 habitantes. Tarazona, uno de los municipios con más afición y tradición taurina de la provincia de Albacete, ha demostrado que en las plazas de tercera categoría las cosas se pueden hacer de otra forma y que la seriedad y exigencia también tienen cabida.

Al contrario que en la mayoría de este tipo de cosos, donde se lidian animales impresentables por su escaso trapío y sospechosas defensas, en las dos corridas de toros celebradas este año, la seriedad de los animales de las tres divisas ha sido la nota más destacada. Y el público, que aplaudió de salida de los toros, así lo demostró.

Y aunque es verdad que la mayoría de los ejemplares lidiados no sobresalió por su bravura ni encastadas embestidas, es de agradecer la apuesta por hierros de este tipo, con personalidad propia y que se salen de la tónica habitual. Noble en general y con un notable quinto toro -Guasonerito de nombre-, al que se le dio la vuelta al ruedo en el arrastre, el encierro del Conde de la Maza sí tuvo interés y contrastó con el decepcionante desafío disputado entre Cebada y Dolores Aguirre al día siguiente.

Tampoco se regalaron orejas. En total se concedieron cinco -las tres a Chacón, la que se ganó Rafaelillo y otra a Gómez del Pilar, también el sábado. Casi todas justas. De vacío se marcharon Eugenio de Mora, Morenito de Aranda y Rubén Pinar.