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¿Podrá Michael Phelps ganar a un tiburón?

El atleta olímpico más condecorado protagoniza dos programas documentales en Discovery Channel

Michael Phelps (en el centro), en uno de los programas que ha grabado para Discovery Channel.
Michael Phelps (en el centro), en uno de los programas que ha grabado para Discovery Channel.

Tiene 28 medallas olímpicas en su haber, más que ninguna otra persona. Es plusmarquista mundial de los 100 y 200 metros mariposa y los 400 metros estilos. Y su sueño era nadar con tiburones. El deseo de Michael Phelps (Baltimore, 1985) se hizo realidad gracias a la propuesta de Discovery Channel de participar en dos producciones que forman parte de la programación especial con la que el canal celebra la Shark Week entre el 23 y 30 de julio. "Tener la oportunidad de meterme en el agua con tiburones es algo que siempre he querido. Es un sueño hecho realidad", cuenta en una entrevista telefónica con medios internacionales, entre ellos EL PAÍS.

En Escuela de tiburones (domingo 23, 22.00), uno de los dos programas que protagoniza, Phelps viaja a Bahamas para aprender a lo largo de dos semanas cómo nadar entre escualos. "Básicamente enseñan a la gente cómo relajarse y mantener la calma cuando hay tiburones alrededor. Tuve que nadar con ellos a los dos lados, junto a los hombros izquierdo y derecho. Yo estaba completamente en calma con la situación, no intentaba tocarlos, solo los dejaba estar", recuerda el atleta, ahora retirado de la competición tras los Juegos Olímpicos de Río. Aunque ya era un gran amante de estos animales ("sé tanto sobre tiburones y ballenas que te sorprendería, es algo que realmente me fascina"), los expertos que imparten este curso intensivo le explican falsos mitos o cómo comportarse en el agua si te encuentras de repente con un escualo. Así hasta que el nadador sea capaz de estar en el agua rodeado de 15 tiburones. "Y yo tumbado en el fondo del océano. Pasar un tiempo alrededor de ellos y viendo cómo se comportan, fue una de las partes más emocionantes del programa para mí. Prácticamente tuve un tiburón nodriza acostado en mi pierna", rememora.

Una imagen del documental 'Tiburón vs Phelps'.
Una imagen del documental 'Tiburón vs Phelps'.

Esa fue la parte preparatoria para el estadounidense. Con Tiburón Vs. Phelps (domingo 30, 22.00) llega el turno de la competición en la que el mejor nadador de la historia se mide frente a varios escualos, aunque, como aclara el propio Phelps, en realidad no llegó a nadar a su lado. "Fuimos a Ciudad del Cabo y nos metimos en aguas abiertas. Pero me sentía totalmente a salvo y tranquilo, tenía como 15 buceadores debajo de mí", dice para remarcar las medidas de seguridad con las que llevó a cabo su incursión en las frías aguas sudafricanas. "Montamos un carril de natación y con la información que habían recabado, tratamos de ver cómo de rápido nadarían ellos si fueran en línea recta. En algunos momentos un gran tiburón blanco podría alcanzar las 25 millas por hora [unos 40 kilómetros por hora]. Un tiburón martillo puede alcanzar las 12 o 14 millas a la hora [entre 19 y 22 kilómetros por hora]". Y así con cinco tipos diferentes de escualos.

Para Phelps en esta ocasión el reto era, en realidad, nadar en aguas abiertas, algo a lo que no está acostumbrado. "12 grados centígrados es muy diferente de 26 grados, es mucho más frío. Y yo no soy alguien al que le guste el agua fría", confiesa el nadador, que además destaca las diferencias de nadar en una piscina o en el mar: "tienes que comprender cómo se mueven las olas y cómo llegar de un punto A a un punto B. Después de dos semanas en aguas abiertas con tiburones, supongo que he aprendido algunas cosas". En cualquier caso, confiesa, no contaba con ganar. "Ten en cuenta que ellos juegan en casa", remarca. "Yo solo quería meterme y tener la mejor oportunidad de ver cómo de rápido podía nadar y compararlo con la velocidad de algunos de los animales que hay en el océano".

Michael Phelps, nadando con un tiburón.
Michael Phelps, nadando con un tiburón.

De esta forma, Phelps ya ha podido tachar una de las cosas que hacer antes de morir que, junto a su mujer Nicole Johnson, tiene apuntadas en una lista. "Ahora no tendría ningún problema en meterme en una jaula o hacer algo de buceo con tiburones bajo las circunstancias apropiadas", dice el nadador. "La gente puede pensar que estoy totalmente loco, pero me encanta la vida y disfrutarla en su totalidad".

Velocidad bajo el agua

Michael Phelps no es un deportista cualquiera. Como él mismo cuenta, en 2001, cuando empezó a practicar de forma profesional la natación, le dijo a su agente que "quería cambiar el deporte de la natación. Y sí, lo hemos cambiado enormemente en estos últimos 15 años". Ahora que conoce mejor a los tiburones, ¿qué es lo que más envidia de ellos como nadadores? "Pueden moverse a velocidades de unos 40 kilómetros por hora y pueden girar a izquierda a derecha o de arriba abajo en un chasquido. Y pueden pesar más de 2.200 kilos. Imagínate, un animal de ese tamaño que pueda moverse con tanta agilidad... está claro por qué están en la cima de la cadena alimenticia [...] Y esa velocidad explosiva... Mis arranques no eran muy buenos, si yo hubiera tenido un poco de su velocidad explosiva, habría sido increíble".

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