Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra
centenario de juan rulfo

Brillante fotógrafo, formidable escritor

La Universidad de México concentrará el grueso de los actos que reivindican la obra del autor tras superar un choque con la fundación que gestiona su legado

Instrumentos musicales, Tlahuitoltepec, Oaxaca (1955). Fotografía de Juan Rulfo.
Instrumentos musicales, Tlahuitoltepec, Oaxaca (1955). Fotografía de Juan Rulfo.

La universidad insignia de México, UNAM, concentrará el grueso de los actos de conmemoración del centenario de Juan Rulfo. Una semana —del 16 al 19 de mayo— de conferencias y presentaciones de libros que servirán además para sellar la reconciliación entre una pata de la universidad y la Fundación Juan Rulfo, albacea del legado del autor jaliciense, tras una polémica abierta un mes antes. El motivo de la controversia fue la programación en una feria universitaria de un ensayo de Cristina Rivera Garza sobre la figura de Rulfo, una obra que la fundación considera difamatoria, y que desencadenó la renuncia de su director a participar en la feria, así como la retirada de la cesión tanto de las fotos como del nombre de Rulfo para ilustrar el evento. Pasado el choque, que levantó una fuerte polvareda mediática en el país, finalmente habrá paz en la celebración de los 100 años del autor de Pedro Páramo.

“Nuestra relación con la UNAM (Universidad Nacional Autónoma de México) sigue intacta. El eje fundamental es la cátedra extraordinaria Juan Rulfo que se creó en 2013 y que sirve como marco para la realización de encuentros como los del centenario”, señala Víctor Jiménez, director de la fundación. Las jornadas, con sede en distintas facultades, están organizadas en forma de tríptico diario: una mesa redonda, una presentación de un libro y una conferencia. Algunos títulos: Lo fantástico en algunos cuentos de ‘El llano en llamas’, Juan Rulfo y sus personajes: las víctimas de la espera o Confluencias entre Rulfo y García Márquez.

Con calado internacional, entre los ponentes destaca el catedrático español José Carlos González Boixo, que abordará el encaje del autor mexicano en el tablero del realismo mágico, o el japonés Fukumi Nihira, que diseccionará las analogías rufianas con Ryunosuke Akutagawa, autor de cuentos de principios de siglo centrado en los mitos del Japón feudal.

Rulfo subrayó la diferencia entre sus ficciones y estampas, pero ambas se contaminaron como parte de una misma forma de observar el mundo

La editorial hispanomexicana RM, titular de los derechos de Rulfo, prepara una edición especial con tirada limitada que reunirá las únicas tres obras del autor jaliciense: la novela Pedro Páramo, una recopilación de todos los cuentos que trasciende la edición clásica de El llano en llamas y El gallo de oro, una breve narración que fue concebida en origen como guion de cine. Aprovechando el centenario, se presentarán también este año toda una batería de publicaciones: una reedición actualizada de Noticias sobre Juan Rulfo, la biografía canónica del catedrático de la UNAM Alberto Vital; Ladridos, astros, agonías: Rilke y Broch en el lector Rulfo, un ensayo del director de la fundación; una edición bilingüe español/náhuatl de Pedro Páramo, y un estudio sobre la relación del autor mexicano con el mundo del cine a cargo del estadounidense Douglas J. Weatherford, que recogerá el guion adaptado que Carlos Fuentes y García Márquez elaboraron para El gallo de oro.

La otra gran faceta del célebre escritor, la fotografía, también tendrá un hueco. La retrospectiva El fotógrafo Juan Rulfo se inauguró en Puebla el pasado 9 de abril y sirvió de pistoletazo de salida para la celebración de la efeméride. La muestra, la primera gran retrospectiva que de manera más completa y sistemática se ha sumergido en su archivo visual de la mano de la agencia Canopia y la propia fundación, va acompañada de un riguroso catálogo y está previsto que aterrice también en la capital mexicana durante los próximos meses.

Leer Comala

  • Juan Rulfo. Biografía no autorizada. Reina Roffé. Fórcola, 2017.
  • Rulfo. Una vida gráfica. Óscar Pantoja y Felipe Camargo. Rey Naranjo Editores, 2017.
  • Había mucha neblina o humo o no sé qué. Cristina Rivera Garza. Literatura Random House, 2017.
  • El llano en llamas, Pedro Páramo y otras obras. En el centenario de su autor. Pedro Ángel Palou y Francisco Ramírez Santacruz (editores). Editorial Iberoamericana. Editorial Vervuert, 2017.
  • Revista Turia. Número de junio dedicado a México en el centenario de Juan Rulfo.
  • Elegías de Duino. Rainer Maria Rilke. Versión de Juan Rulfo. Sexto Piso, 2016.
  • Pedro Páramo. El llano en llamas. El gallo de oro. Juan Rulfo. Editorial RM. Texto definitivo establecido por la Fundación Juan Rulfo.

Autodidacta, las primeras fotos de Rulfo son de los años treinta, más de una década antes de publicar su primer relato. Aunque el propio autor subrayó la diferencia radical entre sus ficciones y sus estampas, ambas facetas se contaminaron como parte de una misma manera de observar el mundo. “En sus narraciones se aprecia que muchas de las descripciones del paisaje, las texturas o el comportamiento de la luz son de una persona con altos conocimientos de fotografía”, apunta Paulina Millán, historiadora del arte y especialista del ámbito visual del escritor.

La muestra incluye 150 fotografías, las revistas donde publicó muchas de ellas, catálogos de otras exposiciones, sus incursiones en el cine y hasta recortes de fotografías de autores a los que admiraba, como Alfred Stieglitz o Paul Strand. Paisaje, arquitectura y vida rural son los tres ejes de su trabajo con la cámara. “Son composiciones muy clásicas, nada forzadas, muy pensadas”, añade Millán. “Podía pasarse horas sentado esperando el momento”.

Con menor acento académico, la feria de la polémica reunió en abril a destacados escritores mexicanos para debatir el legado de Rulfo: Antonio Ortuño, Emiliano Monge o Guadalupe Nettel, actual integrante además del equipo de Difusión Cultural de la universidad que programó el evento. También acudieron a la cita dos de los hijos del escritor, que quisieron cerrar las desavenencias abiertas con el ensayo ficcionado Había mucha neblina o humo o no que sé: “Es una obra ambigua. Toma una serie de elementos con cierta libertad creativa que son realmente banales y que buscan crear una imagen disminuida de mi padre. La familia y la Fundación actuaron en descuerdo a una obra que se considera que denigraba. Pero no hay ninguna enemistad. Por eso estamos aquí, para demostrar que no hay diferencia alguna, ni familiar, ni con la Fundación, ni contra la UNAM. Lo importante es nuestro padre y su obra”.