EN POCAS PALABRAS

Roberto Aliaga: “Hay que tomarse en serio al público infantil”

El biólogo y escritor acaba de ganar el Premio Barco de Vapor con 'Cómo arreglar un libro mojado'

SETANTA

Manchego de Argamasilla de Alba (1976) y biólogo, Roberto Aliaga debutó como autor de literatura infantil con el exitoso La oficina de los objetos perdidos y encontrados (Brosquil), siguió con Cactus del desierto (Siruela) y, medio centenar de libros después, acaba de ganar el Premio Barco de Vapor con Cómo arreglar un libro mojado (SM).

¿Qué libro le hizo querer ser escritor? Algunos de los de Stephen King protagonizados por escritores, como por ejemplo Misery o Un saco de huesos.

¿Y cuál ha sido el último que le ha gustado? La gran fuga del abuelo, de David Walliams.

¿Qué libro no pudo terminar? Me cuesta abandonar lecturas, pero El Silmarillion pudo más que yo.

¿Qué aprende un escritor de un biólogo? ¿Y viceversa? Los dos aprenden que, afortunadamente, las elecciones de un momento determinado no tienen por qué privarte de vivir otras vidas en el futuro. Las puertas siguen abiertas…

De no ser escritor, le habría gustado ser… Maestro. O bibliotecario. O cualquier otra profesión que tuviera que ver con los libros y con los niños.

¿Es cierto que el público más difícil es el infantil? No creo que sea el más difícil, ni tampoco el más fácil. Es un público, y como tal hay que tomárselo en serio.

¿Cuál es la película que más veces ha visto? La princesa prometida.

¿Qué canción usaría como autorretrato? Pues, en este preciso momento, What a Wonderful World.

¿Qué está socialmente sobrevalorado? La política. Me aburre que se le dedique tantísimo espacio en los medios.

¿A quién le daría el próximo Premio Cervantes? A algún escritor de literatura infantil. Diego Arboleda, por ejemplo.

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