Muere Douglas Slocombe, director de fotografía de ‘Indiana Jones’

El cineasta británico, tres veces candidato al Oscar, ha fallecido a los 103 años

Douglas Slocombe (centro), en el rodaje de 'En busca del arca perdida'.
Douglas Slocombe (centro), en el rodaje de 'En busca del arca perdida'.

Más de ochenta películas –en concreto, 84- para una carrera cinematográfica de 47 años. Y se retiró a lo grande, con Indiana Jones y la última cruzada en 1989 con 76 años. Por las manos, y las cámaras del británico Douglas Slocombe, fallecido el pasado día 22 a los 103 años, han pasado medio siglo de cine de todo tipo de géneros, tamaños y directores. Un vistazo a la filmografía de Slocombe es también un paseo por la historia del séptimo arte: fue tres veces candidato al Oscar con Viajes con mi tía (1973), Julia (1978) y En busca del arca perdida (1982); 11 veces al Bafta, galardón que obtuvo con El sirviente, El gran Gatsby y Julia, además de un cuarto honorífico, y cinco trofeos de la Sociedad Británica de directores de fotografía.

Ralph Douglas V Slocombe nació el 10 de febrero de 1913 en Londres. Su padre, periodista, fue nombrado corresponsal en París de Daily Herald, y por eso Slocombe vivió su infancia y adolescencia en la capital francesa, donde se graduó en Matemáticas en la Sorboa. Se inició también él en el periodismo como fotorreportero, para Life o Paris Match como freelance. En 1939 retrató el creciente sentimiento antijudío alemán en las calles de Danzig, y por ese trabajo fue contratado por Herbert Kline para que le ayudara en el documental Lights out in Europe, sobre los acontecimientos previos a la II Guerra Mundial: ambos estuvieron a punto de morir durante la invasión nazi de Polonia.

Durante el conflicto bélico, Slocombe trabajó como cámara en el Ministerio de Información. Acabada la guerra, empezó en los míticos estudios Ealing, creadores de las mejores comedias inglesas. No arrancó con buen pie –él mismo calificó de “trabajo de aficionado”- su labor como cámara en Champagne Charlie, pero ascendió y se convirtió en el director de fotografía de clásicos como Ocho sentencias de muerte, Oro en barras o El hombre vestido de blanco.

Harto de la esclavitud de la Ealing, se despidió y empezó a trabajar por libre. Por su talento con el color y su eficiencia, pronto empezaron a llamarle para todo tipo de películas. De ahí su larguísima y prolífica carrera, con títulos famosísimos como Matrimonio de estado; El rey loco; El gran Gatsby; Freud, pasión secreta; El sirviente; Viento en las velas; El baile de los vampiros; Un trabajo en Italia; El gran robo; Viajes con mi tía; El león en invierno; La pasión de vivir; La guerra de Murphy; Contrato en Marsella; Jesucristo Superstar; The Maids; Rollerball; Cañones Batasi; Las águilas azules; La dama del expreso; Un toque con más clase; Nijinsky; Nunca digas nunca jamás o la trilogía de Indiana Jones para Steven Spielberg. En Encuentros en la tercera fase se hizo cargo de filmar la secuencia en la India. A Spielberg siempre le sorprendió que Slocombe nunca usó un fotómetro para medir la luz.

A finales de los ochenta empezó a tener problemas con la vista: sufrió un desprendimiento de retina en un ojo y en otro tuvo complicaciones tras una operación con láser, lo que le obligó a retirarse a Londres a vivir con su única hija. En un hospital de la capital británica ha fallecido por complicaciones derivadas de una caída.

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Sobre la firma

Gregorio Belinchón

Es redactor de la sección de Cultura, especializado en cine. En el diario trabajó antes en Babelia, El Espectador y Tentaciones. Empezó en radios locales de Madrid, y ha colaborado en diversas publicaciones cinematográficas como Cinemanía o Academia. Es licenciado en Periodismo por la Universidad Complutense y Máster en Relaciones Internacionales.

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