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Tote King, embrutecido por la realidad

El rapero publica '78', un disco hermanado con el rock lleno de historias que retratan la vida bajo la influencia de la tecnología

Tote King (Sevilla, 1978) habla el lenguaje de las personas corrientes. Va al grano. En 78, su nuevo disco que mañana sale a la venta, lo demuestra. La web de EL PAÍS estrena hoy jueves en exclusiva No soy sofisticao, un tema producido por Acción Sánchez en el que reflexiona sobre la excesiva atención al mundo virtual, a las tendencias y a la homogeneidad de la masa: “Chonis camuflados entre estampaos’ de Prada / Antes por lo menos sabías quién te robaba”.

La madurez ha embrutecido al rapero y le ha dado visión de juego. Tiene más perspectiva sobre quién es y hacia dónde va. “Desde mi último disco han pasado cuatro años. Me ha venido bien descansar. Estaba harto de carretera y de alcohol. Lo he dejado. Me encuentro más depurado de la cabeza, leo mejor, estoy menos cansado y he podido crear mejor”, asegura el músico en conversación en las oficinas de Sony. Se ha deshecho de los prejuicios y parece estar más cerca que nunca del rock: “Está presente en mi vida y eso ha hecho que no tenga miedo a mezclarlo con otras cosas”.

Lo primero que intentó Tote King con 78 –su nombre civil es Manuel González– fue grabarlo con una banda de rock. Estuvo ensayando un año con los músicos (de los que prefiere no dar demasiada información) pero las canciones no llegaban a un sitio que le fascinase: “Hacer un disco con músicos de rock es una asignatura pendiente. Pero para eso hace falta meterse en el estudio con peña que esté en tu misma onda”.

Su cambio de paradigma personal le ha hecho reducir su círculo de amistades. Encontrar compadres con los que compartir charla, local de ensayo, estudio y furgoneta se ha vuelto una labor ardua. También reconoce lo difícil que es acercarse al sonido categórico del rap norteamericano: “Escuchamos la música de los yanquis porque queremos conseguir su sonido. Yo quería hacer algo arreglado y producido, con vientos. Pero cuando terminas de masterizar el disco, no sé qué pasa, que la música no nos suena igual que a ellos”.

En 78 se ha atrevido por primera vez con el flamenco, género muy presente en su vida desde hace casi una década, como él mismo afirma. Se ha desflorado haciendo una colaboración con El Canijo de Jerez (exguitarrista de Los Delinqüentes) y con María Luna en el tema El premio es pa’ ti. Y ha utilizando Qué bonito aquella noche, de Las Grecas, para la canción Robocordones: “Las Grecas no son de lo que más me gusta , pero quería tener algo de flamenco en el disco porque es la música de mi tierra. Los norteamericanos samplean música negra, de James Brown a The Parliaments pasando por Funkadelic. Si tenemos esto, ¿por qué lo usamos tan poco?”.

Las letras de Tote King hablan del estado de la realidad: “No me gustan los panfletos. Me gusta que las frases tengan peso y que cuando alguien oiga mis letras diga ‘ostia, qué cabrón, eso no se me ha ocurrido a mí’. Y después, obviamente todo lo que digo es porque soy así. Cuando era pequeño, mi madre se enfadaba conmigo porque me ponía malo y gritaba al ver lo que salía en la televisión".

En esta era cavernaria a la que Tote hace referencia juegan un papel fundamental las redes sociales. Ese universo paralelo que sirve de placebo para distraer la atención del mundo real: “Con las redes sociales la gente se queda tonta. ¡Qué foto tienes que mirar que es tan importante que te saca de la conversación con un amigo! Hay que fomentar el sistema educativo; es cochambroso. ¿Tú te crees que un chaval va a hacerle caso a un tonto que no sabe ni explicar? Esto lo hablo con hipsters y me dicen que estoy loco, que es paranoia mía, que el mundo va así. Pues no, amigo mío. No va así”.

Tote King, embrutecido por la realidad

Y prosigue haciendo alusión a los planes de estudio universitarios: “Con lo de los grados destrozaron a los poquitos chavales que tenían interés por seguir estudiando en la universidad. La matrículas, las becas y los planes de estudio están fatal. ¡Y encima llegan Twitter, Facebook e Instagram! Es como darle una pistola a un tío que tiene una depresión”.

Dos novedades en sus directos

Para este nuevo trabajo, ha contado con las colaboraciones de El Canijo de Jerez, Shotta –su hermano– o Chyno Nyno, entre otros. Pero hay dos novedades importantes en la gira de 78: “Será una gira sin alcohol. Ya no tengo el cuerpo para aguantar la tralla que me metía antes. Y tengo 36 ¿eh? Mis últimas resacas eran dos días. Se vive mejor sin alcohol. Tengo la cabeza despejada, leo más y no me quedo tanto tiempo en una página”. También anuncia cambio de DJ: “Ya no me acompaña Randy. Ahora viene conmigo Dj Nexxa y también estará mi hermano”.

Sobre el estado del hip hop en nuestro país Tote King saca pecho: “Tenemos el momento más variado. Los grupos que salen ya no suenan a lo que había. Hay otra escuela súper marcada que no se parece ni a SFDK, ni a Violadores del Verso, ni a la Mala, ni a Nach”. Y si tuviera que elegir algunos de esos nombres que son la savia nueva del rap escogería a dos: “Young Beef tiene muchos detractores pero a mí me gusta mucho. También Natos y Waor. Ellos dos son muy especiales. Son otra generación, hablan de otras cosas. Es gente de la que hay que aprender y a la que hay que escuchar. Es bonito verles”.

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