Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Fernando Robleño y Garrido triunfan con encastados ‘adolfos’ en Gijón

Francisco Marco sufrió una cornada de dos trayectorias en el muslo derecho en Tafalla

Los diestros Fernando Robleño y José Garrido cortaron dos orejas cada uno y salieron a hombros en el festejo celebrado en Gijón, en el que el interesante juego de los toros de Adolfo Martín fue también gran protagonista.

Con tres cuartos de entrada, se lidiaron toros de Adolfo Martín, bien presentados, encastados y exigentes, de interesante y emocionante comportamiento en conjunto.

Fernando Robleño, oreja con petición de la segunda y oreja tras aviso; Miguel Ángel Perera, silencio tras aviso y oreja, y José Garrido, oreja y oreja.

Antes del festejo, más de 1.600 personas -según la Asociación Nacional Animales con Derechos y Libertad (Anadel)- se dieron en Gijón para manifestarse en contra de las corridas de toros y la feria de Begoña.

Había expectación en la ciudad por ver a los ‘adolfos’. Y, a decir verdad, no defraudaron a nadie.

El primero que asomó por chiqueros fue el puro ejemplo de lo que es un animal de esta casa ganadera, es decir, un ejemplar encastado y emocionante, de esos con los que hay que estar muy centrado, seguro y hasta arrogante para ganarle la partida. Y así estuvo Robleño con él.

El matador madrileño estuvo muy firme durante toda la faena, toreó con mucha emoción por los dos pitones, bajó la mano e se impuso a base de valor, oficio y arrestos. Un fin de faena por abajo tuvo muchísima torería, por lo que no se explica que no le concedieran la segunda oreja, quedando el premio en singular.

Otra oreja más logró Robleño del exigente cuarto, con el que volvió a dar la cara en una faena tan sincera como emotiva, y conectó con los tendidos, que vieron a un hombre jugándosela de verdad en pos de un triunfo muy trabajado y, desde luego, meritorio.

Perera lanceó con gusto a pies juntos a su primero, ante el que firmó dos buenas tandas por el derecho en el inicio de una faena que, tras cambiarse de pitón, empezó a decaer. No fue franco el ‘adolfo’ por ese pitón, y el extremeño no consiguió que la faena volviera a tomar altura. Por eso, y por fallar a espadas, fue silenciado.

En el quinto sí logro la oreja Perera, que firmó una faena en la que la largura de los muletazos y la quietud mostrada fueron sus principales mimbres.

José Garrido cayó de pie en su debut como matador en El Bibio. A su primero le cuajó una faena de mucho aplomo y suficiencia, también con recursos y buen oficio, por lo bien que se entendió con el toro.

Lograría otra Garrido del sexto por otra actuación de gran capacidad y mando. El toro tuvo su importancia, pero lo mejor fue la actitud del joven espada de Extremadura, que volvió a conectar con la gente gracias a la sinceridad mostrada de principio a fin.

Cierre triunfal en Pontevedra

Los diestros Miguel Abellán y David Fandila El Fandi, que lograron dos y tres orejas, respectivamente, abrieron la puerta grande de la plaza de toros de Pontevedra, en el tercer y último festejo de su feria taurina en honor a la Virgen de La Peregrina.

Con tres cuartos de entrada, se lidiaron toros de Román Sorando, aceptablemente presentados y manejables en distintos grados, a excepción del descastado cuarto.

Manuel Jesús El Cid, que sustituía a Rivera Ordóñez, oreja y vuelta al ruedo; Miguel Abellán, oreja y oreja, y El Fandi, oreja y dos orejas.

Interesante función para cerrar la feria de La Peregrina de Pontevedra. Abellán y El Fandi salieron a hombros, mientras que El Cid paseó un trofeo, aunque dejó también el poso de su toreo.

Gustó el de Salteras en el toro que abrió corrida, al que cuajó muy bien al natural, abandonándose el torero por momentos, recordando al viejo Cid de años atrás. El cuarto fue el garbanzo negro del envío por parado y remiso, y tuvo que conformarse con la vuelta al ruedo.

Abellán rayó a buen nivel en su primero, al que cuajó de capote, y al que toreó con reposo, sobre todo por el pitón izquierdo. En el quinto, salió a por todas en busca de la puerta grande, y lo consiguió, gracias, sobre todo, a la voluntad que puso y a la emoción que contagió al tendido.

El Fandi puso toda la carne en el asador en su primero, un soso ejemplar de Sorando al que cuajó de cabo a rabo con su consabido repertorio: variedad de capote, espectáculo con las banderillas, y pasión con la muleta.

El mismo guión desplegó el granadino frente al último toro de la tarde y de la feria, al que cortó las dos orejas tras una faena de mucha conexión con los tendidos.

Francisco Marco, herido en Tafalla

Los diestros Alberto Aguilar y Francisco Marco fueron la cara y la cruz del festejo celebrado en la localidad navarra de Tafalla; mientras el primero cosechó un triunfo de tres orejas, el otro sufrió una cornada de dos trayectorias en el muslo derecho.

Con tres cuartos de entrada, se lidiaron toros de Dolores Aguirre, de impresionante estampa y distinta condición. El mejor el sexto; el resto fueron mansos y, algunos, hasta con peligro.

Luis Miguel Encabo, silencio tras aviso, ovación y oreja en el que mató por Francisco Marco; Francisco Marco, silencio tras dos avisos en el único que mató, y Alberto Aguilar, oreja y dos orejas.

Marco fue intervenido en la enfermería de la plaza de una cornada de 10 centímetros en el muslo derecho, con dos trayectorias: una de 10 centímetros hacia abajo y otra de 15 centímetros hacia arriba. Pronóstico reservado. Quedó ingresado en el Complejo Hospitalario de Navarra.