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Los marroquíes miran a Francia y Arabia Saudí

Telenovelas mexicanas y una serie sobre el Estado Islámico arrasan en Marruecos

Imagen de la serie 'Selfie'
Imagen de la serie saudí 'Selfie', que emite en Marruecos el canal panárabe MBC.

Un padre descubre que su hijo, de apenas 20 años, se ha incorporado a las filas del Estado Islámico. Se infiltra en la organización para recuperarlo, pero es descubierto y condenado a muerte. Cuando está a punto de ser degollado es el propio hijo quien pide ser su verdugo. El padre, al borde de las lágrimas, recuerda en ese momento cuando lo columpiaba de niño.

La escena pertenece a la serie saudí Selfie y la ha emitido el canal panárabe MBC durante el mes de Ramadán. Lo normal es que ese mes, cuando más se ve la tele en el mundo musulmán, los marroquíes sigan canales del país. Pero el desprestigio que tienen los canales marroquíes es tan grande que los espectadores emigran a otras cadenas, muy accesibles mediante receptores piratas.

Uno de los chistes que circuló durante mayo y junio en Marruecos es que el precio del limón —producto difícil de digerir— estaba por las nubes porque todos los limones se los habían llevado los canales públicos marroquíes. Las clases media y alta no suelen ver la televisión nacional. Solo de vez en cuando se asoman por los informativos para comprobar qué seguimiento se hace de algún tema de actualidad. Algunos hasta creen que la mala calidad se hace adrede, para que el público poco instruido no reflexione.

La primera cadena pública (TVM) tiene fama de ser excesivamente oficialista y la segunda (2M) es la más seguida, con películas y comedias como plato fuerte. Pero sin pasarse. En mayo la cadena retransmitió un concierto en directo desde Rabat de Jennifer López y el ministro de Comunicación, Mustafá al Jalfi, dijo que eso era “inaceptable” y “contrario a la ley”. El propio presidente del Gobierno, Abdelilá Benkirán, del islamista Partido Justicia y Desarrollo (PJD), solicitó al Consejo Superior de Comunicación Audiovisual que sancionara a los responsables de esa difusión. Para el presidente marroquí, el concierto presentaba “escenas de connotación sexual” que atentaban contra “el pudor y a los valores religiosos y morales de la sociedad marroquí”, además de herir la sensibilidad de los espectadores”. Todo eso lo puso por escrito Benkirane en su denuncia. Pero, finalmente, fue desestimada.

Los informativos de los canales públicos, especialmente el primero, tienen fama de ser muy oficialistas y a veces poco apegados al día a día. Cuando queda apenas un mes para las importantísimas elecciones locales y regionales del 4 de septiembre, en los canales marroquíes apenas se habla de los candidatos. Las estrellas de la programación son las telenovelas turcas y mexicanas. Están dobladas al dariya, el dialecto marroquí derivado del árabe clásico, porque una buena parte de la población no entiende el árabe clásico.

Los marroquíes se han acostumbrado a los canales extranjeros, sobre todo los de Francia y los hablados en árabe. Al Yazira y Al Arabilla ya no tienen el predicamento que tuvieron en su día. En el caso de Al Yazira, se la ve como demasiado dependiente de los intereses de Qatar. En su lugar, han crecido otros canales como la versión árabe de France 24. Y en las cafeterías, lo que suele verse es la Liga española, la Champions y la Copa América.

Una telespectadora comenta algo que puede reflejar la relación de los marroquíes con la televisión: “En mi casa tenemos tres televisiones, una que usa mi madre para ver las telenovelas, otra que usa mi padre para ver informativos, normalmente de cadenas francesas. Y otra mi hermano y yo para ver películas que emiten cadenas extranjeras".

Bodas de ensueño

Los marroquíes miran a Francia y Arabia Saudí

Uno de los programas de éxito en la tele marroquí es el concurso La novia casada (Lalla Laarousa), emitido por TVM, el primer canal. En un país donde se concede gran importancia al casamiento, este programa viene arrasando desde 2006. Cada año, durante tres meses, siete parejas, con suegras incluidas, compiten por ver quiénes están mejor preparados.

Los directivos del programa puntúan el grado de complicidad en la familia, el conocimiento mutuo, si la novia domina bien las labores de la casa... A la pareja ganadora le pagan los festejos de la boda, un viaje al extranjero y un piso.

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