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La profesión de ‘Hermano mayor’

El programa presentado por Pedro García Aguado ha regresado a la parrilla de Cuatro

La profesión de ‘Hermano mayor’

Dice que por fin tiene sentimientos. Que 11 años después de alejarse de su adicción empieza a sentirse normal. Y que ahora, Hermano mayor es su profesión. Pedro García Aguado, el presentador del programa que ayuda a jóvenes problemáticos a controlar sus emociones, estrenó el pasado viernes su séptima temporada (Cuatro, viernes a las 21.30) con la difícil misión de reconquistar a la audiencia. Él mismo acepta que la temporada pasada fue complicada. Los cambios de horario y el paso de un caso por programa a dos confundieron a los espectadores y tuvieron su efecto en los datos de audiencia. “Pero sabemos que luego en las reproducciones en la web y en las repeticiones nos recuperamos”, explica García Aguado, exjugador de waterpolo olímpico primero, exadicto después.

Para reconectarse con sus seguidores, esta temporada pondrá en la pantalla los problemas sociales que aquejan a los españoles. La delincuencia juvenil, la pérdida de una vivienda, el alcohol en los jóvenes, la adicción a Internet y, por supuesto, la violencia de hijos a padres. Ya han pasado cinco años, y aunque ahora dice que se siente a gusto, no siempre fue tan abierto: “A la primera reunión fui con una cazadora de cuero, me quería hacer el duro”, cuenta entre risas de su primer encuentro con los ejecutivos de la cadena. “Entonces era una aventura”, recuerda.

Ahora es trabajo a tiempo completo. Hace dos años creó la Asociación Hermano Mayor en Barcelona, donde ayuda, fuera de las cámaras, a jóvenes con problemas de comportamiento y en riesgo de exclusión social. Este año, le gustaría organizar clases de refuerzo o actividades deportivas para esos chicos. “Algún nuevo proyecto, todavía en pañales”, explica, claramente dispuesto a que su labor social dure algunos años más.

Y a pesar de ganarse la vida educando a los hijos de otros, sigue pensando que el trabajo más difícil es el de padre. “Es agotador. Yo soy como su entrenador, solo les puedo dar las pautas. Mi hija mayor ha sido fácil, pero la pequeña... se ve que va a ser más divertida”.