El enfoque español

PhotoEspaña repasa la historia del medio en nuestro país desde el siglo XIX hasta la actualidad

Fotografía de Francisco Ontañón tomada en Pamplona en 1961
Fotografía de Francisco Ontañón tomada en Pamplona en 1961

Un campo tan amplio como la fotografía española es el argumento elegido para la nueva edición de PhotoEspaña. Aunque el programa no establece ningún tipo de delimitación o acotación previa en su aproximación al tema, o quizás debido a ello, el conjunto de exposiciones de la sección oficial del festival se estructura implícitamente como un acercamiento a la historia del medio en nuestro país, ofreciendo una panorámica bastante completa y diversificada de su evolución desde mediados del siglo XIX hasta la actualidad: la consolidación y desarrollo de la actividad fotográfica, el pictorialismo, la vanguardia, el documentalismo fotográfico entre finales de los cincuenta y principios de los ochenta del pasado siglo o la posfotografía como etapa última del medio.

La primera etapa de este itinerario se encuentra en la Biblioteca Nacional, institución que presenta una selección de sus fondos pertenecientes al decisivo periodo comprendido entre 1850 y 1870. La exacta y adecuada delimitación temporal, así como la representatividad del material y los autores elegidos, convierte la exposición en un didáctico repertorio de técnicas, géneros y formatos, que busca dar a conocer al público la naturaleza y usos de la fotografía en las primeras etapas de su desarrollo.

Una segunda exposición nos sitúa en un nuevo momento histórico, el pictorialismo a finales del siglo XIX y principios del XX, perfectamente representado a través de los paisajes, figuras y escenificaciones de Joan Vilatobà (Sabadell, 1878-1954). La secuencia que se establece entre estas dos propuestas dibuja con claridad la tensión, e incluso la oposición, que progresivamente se abre en el medio fotográfico entre descripción y sugerencia, nitidez y gama de efectos, mimesis y visión subjetiva. Contra el telón de fondo de una práctica fotográfica que documenta, registra, reproduce e inventaría, que sirve a una clientela cada vez más popular por la eclosión del retrato, que se industrializa y banaliza a un mismo tiempo, se irá recortando el perfil de una práctica plástica de la fotografía, de una estética de la visión, de una intención artística, que no obstante, entra pronto en crisis y se estanca, dejando paso a las posiciones y experimentaciones estéticas de las vanguardias, donde la fotografía ocupará un lugar central como herramienta de investigación formal.

Tanto esta transformación en las intenciones y las posiciones artísticas dentro del campo fotográfico, como la persistencia del pictorialismo en la fotografía española, son bien perceptibles en la extensa y equilibrada exposición dedicada a Antoni Arissa (Sant Andreu, 1900 – Barcelona, 1980), tercera etapa de este itinerario por PhotoEspaña. Esta muestra, además de constituir un sólido trabajo de recuperación de un autor importante y poco conocido, que evoluciona de modo progresivo desde el pictorialismo hacia los postulados de la Nueva Visión, también aporta información acerca de la asimilación y desarrollo de las aportaciones de las vanguardias en el ámbito de la fotografía española. Su corta trayectoria, de 1922 a 1936, y el abandono progresivo de la práctica artística a partir de 1939, ejemplifican perfectamente el estado de regresión que supuso para el medio fotográfico de nuestro país la dictadura franquista.

Una cuarta exposición sobre el grupo La Palangana, al que pertenecieron nombres como Leonardo Cantero, Gabriel Cualladó, Paco Gómez, Ramón Masats, Juan Dolcet o Francisco Ontañón, entre otros, aborda precisamente uno de los primeros intentos, más o menos organizado, por salir de dicho estado desde la práctica de una fotografía humanista. La propuesta, que reúne trabajos de diez fotógrafos realizados fundamentalmente entre los años cincuenta y sesenta, aunque alarga su revisión hasta bien entrados los setenta, es realmente sugerente al optar por el diálogo entre los diferentes autores a la búsqueda de afinidades, continuidades o contrastes, tanto formales como temáticos. Un punto de vista que sin duda refuerza también la aproximación a las diferentes sensibilidades y planteamientos que convivían dentro del grupo.

Una elección muy diferente articula la muestra Tan lejos, tan cerca, en la que se aborda el relevo generacional que representa el documentalismo fotográfico de los setenta a partir de la obra de Koldo Chamorro, Cristina García Rodero, Cristóbal Hara, Fernando Herráez, Anna Turbau y Ramón Zabalza. La opción de presentar separadamente la obra de cada uno de ellos y el relativamente escaso número de trabajos expuestos resta fuerza e interés a una propuesta que habría necesitado del análisis cruzado de intereses, argumentos y posicionamientos entre los diferentes autores para poner de relieve el carácter diferencial y sumamente interesante de su acercamiento a una realidad en plena transformación socio-cultural.

Cierra este itinerario una exposición coyunturalmente muy necesaria. Se trata de Fotografía 2.0, en la que a través de los trabajos de una veintena de artistas se revisan, no sólo las radicales transformaciones del medio fotográfico, sino también el modo en que dichas transformaciones se convierten en herramienta y materia creativa. El interés esencial de esta propuesta es que lanza y hace circular múltiples cuestiones: sobre la omnipresencia y victoria de la imagen, sobre su pérdida de solidez, autoridad y transparencia, sobre las modificaciones del uso de las imágenes en el campo social y cultural, o sobre la alteración e hibridación de sus funciones. Pero también puede hacer que nos preguntemos acerca de la naturaleza del reciclaje digital y su relación con un renovado efecto aurático.

Fotografia en España. 1850-1870. Biblioteca Nacional. Paseo de Recoletos, 20. Madrid. Hasta el 14 de septiembre

Joan Vilatobà. Museo del Romanticismo. San Mateo, 13. Madrid. Hasta el 21 de septiembre

Antoni Arissa. Fundación Telefónica. Fuencarral, 3. Madrid. Hasta el 14 de septiembre

La Palangana. Círculo de Bellas Artes. Alcalá, 42. Madrid. Hasta el 31 de agosto

Tan lejos, tan cerca. Real Jardín Botánico. Plaza de Murillo, 2. Madrid. Hasta el 27 de julio

Fotografía 2.0. Círculo de Bellas Artes. Alcalá, 42. Madrid. Hasta el 27 de julio

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