Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra
Entrevista a Jon Hamm

“Mad Men’ es el drama del día a día”

Se acerca el adiós de la serie con la emisión de la primera parte de su última temporada

“Mad Men’ es el drama del día a día”

Solo catorce capítulos más y Mad Men terminará para siempre. El lunes 14 arrancan en Canal + Series (23.30, en versión original subtitulada) los siete episodios que componen la primera parte de la temporada final de una serie que ya tiene en su haber cuatro Globos de Oro y quince premios Emmy. Aunque ya huela a despedida, para el adiós final habrá que esperar a 2015, cuando se emita la segunda tanda de capítulos, cuya producción acaba de comenzar en Los Angeles.

La serie de los publicistas neoyorquinos encara su acto final con la vida personal y profesional de su protagonista patas arriba. "Comenzamos la serie con Don Draper en la cima de su mundo, y ahora, claramente, ya no está en ese lugar. Creo que es un punto muy bueno para comenzar la última temporada", explica el actor Jon Hamm en una conversación telefónica con periodistas de diferentes partes del mundo el día después de su 43 cumpleaños.

A pesar de que en este tiempo algunos de los personajes de la serie han tenido una gran evolución —en un mundo marcadamente machista como el de los años 60 son mujeres como Peggy Olson (Elisabeth Moss) o Joan Harris (Christina Hendricks) las que han escalado más posiciones— el intérprete que da vida al enigmático Don Draper no cree que su personaje haya cambiado demasiado en las seis temporadas anteriores. "Él es simplemente quien es y quien siempre ha sido. Esto es trágico, fascinante, horrible y divertido al mismo tiempo y lo convierte en un personaje complicado y muy interesante de interpretar. Pero no creo que haya cambiado mucho, desafortunadamente".

“Mad Men’ es el drama del día a día”

Sobre los nuevos capítulos poco se sabe. El secretismo que envuelve cada nueva entrega de Mad Men es extremo, y más cuando se está hablando de la última temporada, una entrega que Matthew Weiner, creador y máximo responsable de la serie, ha definido como "ambiciosa".

Cuando se pregunta a Jon Hamm por lo que ocurrirá, remite a lo que se puede deducir de uno de los avances de la serie, en el que se ve a Don Draper desembarcando de un avión. Pero deja caer algo más: "No nos gusta demasiado ver cómo Draper es feliz. Creo que eso puede ser una pista... Lo siento, soy terrible contestando estas preguntas, pero no puedo decir nada". Nuevo intento: ¿cuál será el futuro de su personaje en los nuevos capítulos? "Para Don fue un trago duro ser, en esencia, despedido, y creo que es una especie de llamada para despertar. ¿Tendrá el efecto deseado? No sé. Bueno, sí que lo sé, porque ya he grabado la primera mitad de la temporada, pero no voy a contároslo. Lo cierto es que se ha establecido un patrón en el que Draper tiende a hacerse fuerte ante los retos".

Además de dar vida al creativo neoyoquino, Jon Hamm ha ejercido como director en dos capítulos de la serie (le ofrecieron repetir en la última tanda de episodios pero ha preferido centrar sus fuerzas en la actuación) y su nombre figura entre los productores desde la quinta temporada. Sin embargo, asegura no tener ninguna influencia creativa. "Se trata de la creación de Matthew Weiner y nosotros, los actores, simplemente servimos a su visión. Estoy contento de que sea así, porque no querría tener que pensar en un final para esto. Me alegra que solo tenga que memorizar líneas de diálogo".

No querría tener que pensar en un final para esto. Me alegra que solo tenga que memorizar líneas de diálogo

Don Draper figura en esa lista de antihéroes televisivos en la que se encuentran nombres como los de Tony Soprano o Walter White, personajes que provocan una fascinación especial en el público a pesar de que su comportamiento no siempre sea el más adecuado. "Esta es la historia de una persona que, en todos sus errores y sus pasos en falso, estaba intentando hacer lo correcto. La gente puede verse identificada con él y con las elecciones ridículas que toma en algunas ocasiones. Todos hemos pasado por eso, solo que Don lo hace más a menudo". Una conexión con los personajes y la historia que, en palabras de su protagonista, juega en favor de Mad Men en más de un sentido. "Nosotros tratamos con el material con el que trata la gente diariamente, es el drama del día a día. Y a veces esto puede ser tan dramático en una serie como resolver un crimen, vender droga o tener que matar al malo", explica el actor, que aún hoy se muestra extrañado cuando se refieren a él como un sex-symbol: "si pudieras verme ahora mismo con mis pantalones de chándal y mi perra mirándome fijamente y preguntándose cuándo le voy a dar de comer... La idea de ser un sex-symbol es muy tonta para mí".

Don Draper es simplemente quien es y quien siempre ha sido. Esto es trágico, fascinante, horrible y divertido al mismo tiempo

Siete temporadas y el vértigo del final empieza a notarse, aunque Hamm parece afrontarlo con serenidad. "Todo lo bueno se acaba. Otras series solo han desaparecido poco a poco o se han ido agotando. Pero las buenas series terminan. Ahora mismo no me interesa estar en una serie que dure para siempre. Creo que la nuestra va a terminar en el momento correcto".

Antes de transformarse en un desempleado, como asegura, tendrá que grabar un final en el que Weiner ya está trabajando, un momento del rodaje que el actor imagina como dramático. "He estado con esta serie prácticamente una década de mi vida, y ha sido una década genial. Nunca piensas que vas a tener todas estas experiencias cuando comienzas tu carrera como actor. Ha sido como una montaña rusa de emociones. Cuando llegue el momento de bajarse, no voy a querer".

El recorrido llega a su fin, pero al menos el camino habrá valido la pena. "Espero que la gente se haya divertido con el viaje, porque yo lo he hecho".

Más información