Primitivos muy modernos

La diseñadora Ana Roquero gana premios con sus cuencos para comer con las manos, inspirados en cerámica antigua japonesa

Distintas piezas de la vajilla curvilínea Jomon.
Distintas piezas de la vajilla curvilínea Jomon. kathrin koschitzki

Los utensilios cóncavos de la alfarería Jōmon, utilizados hace más de 10.000 años en Japón, aún hoy pueden inspirar en el siglo XXI. Una cerámica primitiva para gustos modernos que ahora renace en la propuesta de una diseñadora vasca: una serie de cuencos de distintos tamaños, que caben en la mano y que incluso sujetan unos palillos.

La vajilla Jomon, inspirada “en la naturaleza y la vuelta a nuestros orígenes”, según su creadora, la bilbaina Ana Roquero, en complicidad con su paisano cocinero Aitor Elizegi (Bascook), circula en el mercado desde hace dos meses y acaba de recibir un prestigioso premio, el Red Dot Design Award. Pero su proyección internacional no queda ahí. Se ha exhibido en Tokio en la exposición itinerante de Acción Cultural Tapas. Spanish design for food. Se presenta estos días en Milán, en la Design Week. Puede encontrarse en el Guggenheim de Bilbao. Un restaurante japonés de esta ciudad, a punto de inaugurarse, tendrá Jomon en sus mesas. Y ya hay peticiones para establecimientos hosteleros de Australia y Hong Kong.

“Me gusta lo oriental”, afirma la diseñadora industrial, que habla ya del concepto jomonizar, al plantear unas formas cóncavas, útiles y versátiles, sin aristas, con formas orgánicas siguiendo la fórmula del fengshui.

Roquero quiere “romper el tradicional concepto en las vajillas de plato hondo, plato llano, plato pequeño de postre...”. Su línea implica libertad de uso y tamaños, aunque todos los cuencos caben en el mismo hueco de la bandeja. Porque a los boles acompañan unos soportes-lienzo, un conjunto para incentivar el compartir la comida.

La primera serie Jomon consta de 1.000 piezas, en porcelana, vidrio y madera, que se irán reproduciendo en nuevas series con otros colores, matices y dimensiones. “Sus formas están pensadas para satisfacer el recuerdo más natural; volver a comer en la mano, sentados, de pie o tumbados”, afirma la diseñadora industrial vasca, formada en Londres y con 20 años de experiencia. Ha realizado trabajos para marcas nacionales como Roca, BH, Abengoa o Fagor y su mano también puede verse en los trenes y mobiliario urbano del metro y el tranvía de Bilbao.

Cuencos y bandeja de madera de la línea Jomon, de Cookplay.
Cuencos y bandeja de madera de la línea Jomon, de Cookplay.kathrin koschitzki

Ha firmado otro diseño gastronómico, cuchillos ergonómicos de acero Black Soul, para la firma Arcos. Con el centro de investigación alimentaria Azti-Tecnalia trabaja en el diseño de nuevos conceptos de alimentación para el futuro: E-motional Food System.

Y su vinculación con la comida parece que va a ser un largo menú. “El mundo de la cocina y de la alimentación me apasiona cada día más”, dice Roquero. Desde Cookplay, una “editora de menaje”, creada en diciembre del pasado año, quiere “desafiar a las grandes marcas con productos artesanales basados en la simplicidad, hechos con calidad y belleza para durar y para ser disfrutados en una cocina global. El compromiso es diseñar una mesa más creativa y experimental, más cercana a la sensibilidad de la nueva cultura gastronómica”.

En el experimento Jomon, además de la diseñadora y el cocinero, han participado artesanos de la porcelana, la cerámica, el vidrio y la madera, como los catalanes Luesma y Vega (vajillas para elBulli, El Celler de Can Roca, DiverXo, Koy Shunka...) y Taller Bugambilia, con las especialistas Eulàlia Oliver y Glòria Ferrer.

Jomon es solo un aperitivo de todo lo que se jugará en Cookplay.

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