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Balance de la música latina en 2013

El año que está por expirar abrió la puerta para el recambio generacional, al tiempo que marcó el regreso de varias estrellas. Esto sugiere el inicio de un nuevo orden dentro de la escena

El cantante Carlos Vives.
El cantante Carlos Vives.

En el mapamundi de los sones latinos, 2013 fue un año en el que se impuso el equilibrio y la reorganización, pues marcó el regreso de algunas de las grandes estrellas de esta escena, al mismo tiempo que el público saludaba el renovación generacional no sólo en lo artístico, sino también en la manera de comprender la hispanidad en la cultura popular actual. Lo que provocó la apertura hacia un cambio de paradigma sobre el estereotipo de la idiosincrasia latina, impulso que hasta hace apenas unos años era impensable por la actitud conservadora que mostraban los grupos de poder o los Estefan en el universo de la música de habla hispana. No obstante, el Grammy Latino que recibió este año el grupo venezolano de indie La Vida Bohème, en la categoría Mejor álbum de rock, por su disco Será, demuestra que la industria se ha visto obligada, al igual que sucedió en la versión anglo de la estatuilla con forma de gramófono, a actualizar su epístola al incluir al pop independiente entre la oferta sonora y estética de la región.

Así que mientras exponentes como Xenia Rubinos, Helado Negro o Juan Wauters en Estados Unidos, o Juana Molina, Carla Morrison o Pedropiedra, en Argentina, México y Chile respectivamente, renuevan el discurso musical latinoamericano, 2013 marcó la vuelta a los escenarios y a las tiendas de discos de Carlos Vives, Robi Draco Rosa, Marc Anthony y de Illya Kuryaki and the Valderramas. Si bien no detuvo su actividad, el cantautor colombiano regresó a la palestra internacional tras ocho años de silencio con el álbum Corazón profundo, con el que además celebra las dos décadas de su grupo, La Provincia, y que aparece en una época en la que una nueva generación de artistas redime su cualidad de pionero en la revisión de la música tradicional de la nación cafetera. Desde Bomba Estéreo hasta el Frente Cumbiero, al igual que los artífices del tropipop, le deben al exponente samario su esmero al momento de redescubrir los ritmos tradicionales, lo que permitió que años más tarde Colombia esté de moda incluso dentro de la vanguardia sonora.

Mientras Vives se llevaba en la última edición del Grammy Latino la estatuilla al Mejor disco de fusión tropical, y su tema Volví a nacer se alzaba con la victoria en Canción del año y Mejor canción tropical, Robi Draco Rosa era premiado en el rubro Mejor álbum de año por Vida, trabajo de duetos que realizó mientras luchaba contra el cáncer (cuando pensaba que se había librado del linfoma no-Hodgkin que lo afectó, a comienzos de diciembre el artista boricua anunció que este reapareció). Al tiempo que Marc Anthony salía victorioso en el mismo galardón, en la categoría Grabación del año, gracias al tema Vivir mi vida, que igualmente le sirvió de llave para consagrarse recientemente como artista latino favorito de los American Music Awards. El primer sencillo de 3.0, el flamante elepé del artista y actor nuyorican, en el que se reencuentra con la salsa y los ritmos tropicales, al igual que con el productor Sergio George, es una versión en castellano de Ces’t La Vie, hit de 2012 de Khaled: estrella argelina del raï, el pop árabe.

Al igual que las tres estrellas de la música latina ya mencionadas, Illya Kuryaki and the Valderramas competirá en el Grammy anglo de 2014. Luego de anunciar su vuelta tras una década de separación, aparte con nuevo disco, Chances, la agrupación argentina de funk y rock, que en los noventa abrazó la popularidad continental mediante su himno Abarajame, ha experimentado un regreso inesperado. Ula Ula, primer sencillo de su nuevo disco, lanzado en 2012, no sólo le valió que la conductora Oprah Winfrey se sumara entre sus fans, sino que le permitió introducirse de a poco en el mercado estadounidense al colaborar en el más reciente trabajo de Earth, Wind & Fire, Now Then & Forever, y compartir escenario con Stevie Wonder en su show en Buenos Aires. Pero eso no es todo: el tándem originario de una sociedad carente de cultura afro, y cuyas canciones son interpretadas en clave de rap, venció (junto con la española Mala Rodríguez) a los capos del reguetón en casi todas las categorías de la música urbana que dominaron a lo largo de la última década.

Pese a que en el ranking de las Mejores canciones latinas de 2014 de la revista Billboard al menos siete de los 10 primeros temas pertenecen a estrellas de la música urbana, fue un año extraño para el género. Salvo por expresiones más marginales de este movimiento (también llamado tropical bass), como la changa tuki o el tribal guarachero, que captaron la atención de blogs y pistas de baile en todo el mundo. Sin embargo, de los pocos títulos destacados del año despunta Prestige, de Daddy Yankee, en el que el The Big Boss involucra al reguetón con otros estilos de las Antillas Menores. De la misma forma que Líderes, de Wisin y Yandel, donde la dupla boricua pone un pie fuerte en el público anglosajón al invitar a Chris Brown, T-Pain y a Jennifer López a colaborar en el álbum. Aunque no hay que desestimar la labor evangelizadora de Romeo Santos y Prince Royce con la bachata urbana, ni a figuras noveles del talante del colombiano J Álvarez, ni la decisión de Calle 13 de abrirse de una multinacional para lanzar su próximo disco, Multi-viral, por su propia cuenta.

Dos días después de su muerte, el 9 de diciembre de 2012, al estrellarse en el estado mexicano de Nuevo León el avión en el que viajaba, en los Estados Unidos salió a la venta el recopilatorio La misma gran señora, de la cantante méxico-estadounidense Jenni Rivera. Por lo que Billboard aprovechó para enchaparle la etiqueta de Álbum latino del año, tomando en cuenta las ventas que tuvo desde que falleció. Y es que sin duda éste es el año de la actriz y hoy leyenda de banda sinaloense (género musical característico del norte de México). Al punto de que en los últimos meses vendió más de lo que facturó en vida (la revista Forbes reportó siete millones de dólares), incluyendo lo que hasta el momento despachó 1969- Siempre. En vivo desde Monterrey. Parte 1, nuevo disco lanzado el pasado 3 de diciembre (el primero post mortem), y que conmemora su desaparición física. Además, en 2013 se estrenó la cinta Filly Brown, con la debutó en el cine, lo que motivó al actor Edward James Olmos a postularla al próximo Óscar como Mejor actriz de reparto.

En el anuario de Billboard, a Jenni Rivera la secunda el ex de J.Lo, con 3.0, y cerrando el top 10 está Alejandro Sanz con La música no se toca. Mientras que Shakira acaba de anunciar nuevo disco para comienzos del año próximo, al igual que su compatriota Juanes, quien ya lanzó el video del primer sencillo de éste: La luz. Al tiempo que los venezolanos Chino y Nacho adelantaron que se vienen con un inminente trabajo orientado al pop latino. La nota triste de 2013: la muerte en Suecia, el pasado 22 de marzo, a los 94 años de edad, del pilar del jazz y la música afrocubana Bebo Valdés, que justamente una década atrás ganó relevancia internacional al grabar con el cantaor Diego Cigala el elepé Lágrimas negras. Y la info que no fue, de cara al Mundial de fútbol de Brasil, es que Ricky Martin iba a ser el intérprete de la canción oficial del certamen, lo que lo convertiría en edl único artista en hacerlo dos veces. Pero FIFA salió a desmentirlo, aclarando que sólo será jurado en la escogencia del tema a través del concurso SuperSong.