Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Así serán las series del futuro

Comedia familiar y ciencia ficción toman fuerza entre la cosecha de más de 70 títulos presentados en Los Ángeles y que pronto invadirán el mundo

Imagen de 'Under the dome', serie de ciencia ficción producida por Spielberg y basada en una novela de Stephen King.
Imagen de 'Under the dome', serie de ciencia ficción producida por Spielberg y basada en una novela de Stephen King.

Como cada año, los estudios han montado el escaparate de las series que ahora se estrenan en Estados Unidos y que pronto irán invadiendo las televisiones de todo el mundo. En 2013 la cosecha es más abundante (más de 70 nuevos títulos, casi todos para las networks ABC, CBS, NBC, FOX y CW), con mayor presencia de las comedias, recuperación de éxitos pasados, mucha ciencia ficción, y repartos plagados de grandes nombres del cine y la televisión.

Es un año conservador en cuanto a la recuperación de muchos títulos “basados en éxitos preexistentes”. Sin eufemismos, pero con anglicismos, esto se llama remakes y spinoffs. Muchas cadenas quieren apostar seguro reproduciendo títulos que triunfaron en el pasado, y no solo en el mercado estadounidense. Es el caso de series míticas de los sesenta como Ironside, series de otros países como The tomorrow people (Reino Unido), Killer women (Argentina) o Rake (Australia), o incluso basadas en películas como About a boy (Un chico grande), Dracula o Sleepy Hollow. Esta obsesión por la franquicia continúa conspinoffs, secuelas o precuelas como The originals, Once upon a time in Wonderland o Chicago PD, y nuevos episodios para el año que viene de 24, con la vuelta de Jack Bauer.

Pasado reciente, futuro cercano. Esta relativa falta de riesgo creativo se traduce también en las historias que nos cuentan. Las que nos llevan al pasado lo hacen a un pasado reciente (años noventa), con una nostalgia asumible en producción en cuanto a decorados, vestuario y tramas. Lo mismo pasa con muchas de las series futuristas, que nos trasladan a un futuro cercano, cuyos efectos visuales también son perfectamente asumibles por las nuevas tecnologías de producción.

Robin Williams y Sarah Miller Gellar en la serie 'The crazy ones'.
Robin Williams y Sarah Miller Gellar en la serie 'The crazy ones'.

Muchas comedias familiares, con todo el peso en padres y abuelos. También las comedias vuelven con fuerza. Crecen las producciones single camera frente a las sitcoms tradicionales. En casi todas lo esencial de los guiones se apoya en los personajes de más edad. Los niños y adolescentes de estos nuevos modelos de familia están arropados por padres treintañeros y abuelos, que son las verdaderas estrellas de estas series. Puede que destaquen Margo Martindale y Beau Bridges (The Millers) como abuelos que provocan vergüenza ajena y risa propia. Pero hay otras estrellas, como los veteranísimos Robin Williams (The crazy ones) o James Caan (Back in the game), e incluso otros nombres como Martin Mull (Dads), Christopher Meloni (Surviving Jack), Bradley Whitford (Trophy wife) o J. K. Simmons (The family guide), más acostumbrados a papeles secundarios, que ahora multiplicarán su popularidad.

Michael J. Fox encabeza una larguísima lista de estrellas. Los directores de casting y los de marketing se han encontrado con el trabajo muy adelantado. Los estudios han tirado de agenda VIP para llenar los pilotos de grandes nombres. Para empezar, vuelve Michael J. Fox con una comedia semiautobiográfica. Esta vez como presentador de informativos de WNBC, nos cuenta su vida en familia y su lucha contra el párkinson que lo ha mantenido años lejos de las pantallas. Pero hay muchísimos más. Greg Kinnear es un brillante abogado y un desastre como persona en Rake, James Spader es un criminal de mente privilegiada en The blacklist, Lev Schreiber, un “arreglador de problemas” de ricos y famosos que se enfrenta a su padre, Jon Voight, en Ray Donovan. James Cromwell es el capo de una poderosa familia en Betrayal, Jonathan Rhys Meyers es Dracula, Julia Ormond una bruja en Witches of East End, Gillian Anderson intentará liberar al secuestrado hijo del presidente en Crisis y Matt Dillon será agente del FBI en Wayward Pines, la nueva producción de M. Night Shyamalan.

Betsy Brandt y Michael J. Fox, en 'The Michael J. Fox show'.
Betsy Brandt y Michael J. Fox, en 'The Michael J. Fox show'.

Lo mismo pasa con las nuevas comedias, en las que Tony Shaloub se aleja del papel de Monk (We are men), Andy Samberg pasa de Saturday Night Live a una demencial comisaría de policía (Brooklyn Nine-Nine), y Rebel Wilson, la actriz australiana de moda, escribe, produce e interpreta un papel parecido a lo que debe ser ella misma en la vida real (Super fun night).

Ciencia ficción, dramas muy potentes y solo una serie de hospitales. Grandes productores como J. J. Abrams (Believe, Almost human), Joss Whedon (Marvel’s agents of SHIELD) y Steven Spielberg (Under the dome) firman series de ciencia ficción, entre las que está Star-crossed, una idea original española para CW. Como reflejando el actual estado de la sanidad, este año solo hay un piloto cuya acción transcurre en un hospital. NBC usará los JJ OO de invierno para promocionar The night shift. También es el año de buenos dramas como Hostages de Bruckheimer para CBS, o Resurrection, coproducida por Brad Pitt para ABC.

Y hay que destacar el de Sofía Vergara (Modernfamily) como productora para ABC. Killer women está basada en la serie argentina Mujeres asesinas, y protagonizada por Tricia Helfer. Otra Texas ranger, que parece hija de Chuck Norris, a la que han dado un look estilo Tarantino. Seguro que funciona como un tiro.

Miguel Salvat es director de Canal+.