'IN MEMORIAM'
Opinión
Texto en el que el autor aboga por ideas y saca conclusiones basadas en su interpretación de hechos y datos

Edith Mendoza Bolio, una lectora trasatlántica

Desde 2008 fue profesora de Literatura Contemporánea en el Instituto Tecnólogico de Monterrey

Nacida en 1966, demasiado pronto hemos perdido a esta valiosísima colega de tempranos frutos y excepcional promesa. Desde 2008 fue profesora de Literatura Contemporánea en el Instituto Tecnólogico de Monterrey. Acogida en la Cátedra de Investigación, Memoria y Discurso, colaboró con la distinguida catedrática Blanca López de Mariscal en el proyecto de recuperación de la memoria viva de los emigados españoles y los niños de la guerra radicados en Monterrey. Tuvo allí como guía académica a otra valiosa investigadora, la profesora Judith Farré Vidal, con quien fue coautora de su primer trabajo sobre Remedios Varo (2006). Había hecho estudios en la Universidad Pompeu Fabra con los reconocidos maestros Amador Vega Esquerra, Victoria Cirlot y José María Micó. Defendió su doctorado en el TEC de Monterrey. Formaba parte del Sistema Nacional de Investigadores del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología y del claustro de Estudios Humanísticos del TEC.

Su primer libro es Una lectura en imágenes de El Gran Teatro del Mundo de Calderón: Los diseños de Remedios Varo, firmado con Ignacio Arellano y Judith Farré y publicado por Griso, Universidad de Navarra, en 2009. Se trata de un estudio de las imágenes que la gran artista catalana había hecho en 1958 para un montaje del auto sacramental calderoniano, que le había pedido el director Álvaro Custodio, otro exiliado español en México. Remedios Varo y los artistas y escritores del exilio serían, enseguida, su campo de investigación. Su libro A veces escribo como si trazase un boceto, los escritos de Remedio Varo (Madrid, Iberoamericana Vervuert y Bonilla Artigas, 2010) es un asedio múltiple que incluye el estudio de textos inéditos de la artista así como la reconstrucción de las claves vanguardistas del magnífico grupo de emigrados que se había radicado en México, entre ellos Leonara Carrington, Luis Buñuel, Wolfang Paalen, Kati y José Horna y César Moro. Edita también una divertida farsa de Varo, El santo cuerpo grasoso, escrita en colaboración con Carrington. Edith Mendoza, transcribe, edita, anota y comenta los textos con solvencia y devoción. Pero ensaya, además, una teoría de la lectura trasatlántica: la metáfora de la escritura en colaboración como el método de tramar orillas y articular el lenguaje y el icono. Vio, me parece, en una palabra una escena.

Su último artículo estuvo dedicado a La vanguardia en la otra orilla: un surrealismo trasatlántico (Nuevos Hispanismos II, Madrid, Iberoamericana Vervuert, 2011), donde se detiene en el encuentro de Bretón con Paalen y Moro en México (los tres organizaron la I Exposición Internacional del Surrealismo en 1939), y resume la alquimia artística de Varo, la del tercio incluido.

Su trabajo textual y analítico añadía al protocolo académico el gusto por la travesía literaria del arte como vida, y aun como ser pleno en el lenguaje inventivo. Trazó esas coordenadas desde la imagen onírica y la palabra lúdica, desde el “escribir dibujando” de Remedios Varo, cuyos Diarios se encontraba editando.

Ramón Paz Vega, su marido, y sus dos hijas llevaron sus cenizas a Urapán, su pueblo natal, en el Estado de Michoacán, México.

Julio Ortega es escritor y catedrático de Literatura en la Universidad de Brown.

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