_
_
_
_
OBITUARIO

Carlos Loiseau, ‘Caloi’, en la cima del humor gráfico

Su creación, Clemente, es un emblema del fútbol argentino

Alejandro Rebossio
El humorista Caloi, junto a su dibujo de Clemente.
El humorista Caloi, junto a su dibujo de Clemente.EFE

No es Quino y su Mafalda, ni Roberto Fontanarrosa, pero el creador del personaje Clemente, Caloi, completa el trío de los más reconocidos humoristas gráficos de Argentina. Nadie aquí olvidará cómo Clemente alentaba en el Mundial que su país organizó en 1978 a que los hinchas continuaran con su costumbre de arrojar “papelitos” cuando ingresaba su selección al campo de juego, pese a que el régimen militar reclamaba pulcritud y limpieza. Muchos argentinos recordarán cómo Clemente irrumpió en la televisión de su país en 1982 para presentar a los simpatizantes de distintas nacionalidades en España 1982, incluido al famoso y solitario hincha de Camerún. Por todo eso rememoran por estos días a Carlos Loiseau, más conocido como Caloi, que falleció el pasado martes a los 63 años en Buenos Aires.

Clemente representaba la picardía y la sabiduría popular, el humor del absurdo y la pasión por el fútbol y las mujeres, como la exuberante Mulatona. Desde 1973 hasta el martes, siempre aparecía con sus chistes en la última página del periódico Clarín. “Según los científicos, va a yegar (sic) un día en que el universo va a morir”, decía antes de ayer este animal de dos patas y sin brazos, que Caloi nunca quiso definir como un pájaro o algo específico. Clemente aparecía en cada Mundial para ataviarse con la bandera celeste y blanca y alentar en anuncios televisivos a la selección. Tan presente está entre los hinchas argentinos que su figura está estampada en banderas de todos los clubes y sus melodías son entonadas por todas las hinchadas, que cambian sus letras de acuerdo con sus propias ocurrencias.

Loiseau había nacido el 9 de noviembre de 1948 en Salta, donde su padre había ido a trabajar por un tiempo, pero a los pocos meses se mudaron a los suburbios del sur del Gran Buenos Aires. Allí vivió toda su vida. Militó de joven en el peronismo, estudió la escuela secundaria en el prestigioso Colegio Nacional Buenos Aires. A los 17 años, en 1966, debutó con su primera viñeta en la revista Tía Vicenta. Al año siguiente se incorporó a Clarín. También publicó en diversas revistas, como Panorama, Siete Días, Satiricón, Primera Plana, Fierro, Noticias, Playboy, El Gráfico y Análisis. Condujo durante 17 años un programa de televisión, Caloi en su tinta, que comenzó dedicándose a divulgar el cine de animación y terminó adentrándose en otras artes, como las plásticas. También dirigió las películas animadas Las invasiones inglesas (1970) y Anima Buenos Aires, que se estrenó el pasado jueves. Casado en segundas nupcias con la artista María Verónica Ramírez, tuvo cuatro hijos con ella: Juan, que bajo el nombre de Tute heredó la profesión de su padre, Matías, Aldana y Paula.

Toda la cultura que va contigo te espera aquí.
Suscríbete

Babelia

Las novedades literarias analizadas por los mejores críticos en nuestro boletín semanal
RECÍBELO

Regístrate gratis para seguir leyendo

Si tienes cuenta en EL PAÍS, puedes utilizarla para identificarte
_

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_